El Banco Central se ve forzado a mantener por más tiempo que lo esperado el freno de mano sobre la actividad y mantener altas las tasas de interés. Ayer, en su licitación semanal, dejó sin cambios y en 37,5% la tasa de interés de las Lebac a 35 días de plazo, y advirtió que “continúa esperando un descenso de la inflación subyacente”. La decisión le permitió afrontar un alto nivel de vencimientos de deuda y concretar una contracción de la liquidez en $ 6.451 millones, que se sumó a una absorción por operaciones en el mercado secundario durante la última semana de 3.218 millones (con lo que el resultado total por operaciones con estos títulos suma 9.669 millones de pesos).

A pesar de que algunas consultoras privadas ya registraron que la suba de precios en los primeros siete días de mayo fue superior al 1%, la entidad que conduceFederico Sturzenegger señaló ayer en su comunicado que “durante la última semana no se tuvieron noticias relevantes respecto de la dinámica inflacionaria”. No obstante, advirtió que “recientes subas en el precio de algunos bienes sugieren cautela”.

De esta forma, el organismo decidió mantener su postura monetaria esta semana, al convalidar la tasa de corte de Lebac de 35 días en un 37,5%. A esto se sumó que tampoco modificó el corredor de tasas de pases activos y pasivos a uno y siete días. Las tasas de corte quedaron en 35,5%, 34%, 30,99%, 30,75%, 30,75% y 30,75% para los plazos de 63, 98, 119, 147, 203 y 252 días, respectivamente.

Los últimos indicadores terminaron por derrumbar cualquier atisbo de audacia monetaria: la primera semana de mayo, según mediciones privadas que mira de cerca el BCRA, reflejó además un repunte de la “inflación core” del 2,3% al 2,7% mensual. Con este diagnóstico, la mesa chica del Banco Central terminó por decidir ayer mantener las tasas que sirven de referencia a toda la economía. La especulación del mercado había girado en torno de una segunda baja consecutiva, después del tímido recorte del últimos martes (apenas 50 puntos básicos), que iniciara un “ciclo bajista” en la política monetaria y que estuviera en sintonía con los planes de reactivación de Alfonso Prat Gay.

Las propuestas alcanzaron un nivel de $ 91.905 millones y se adjudicaron $ 89.559 millones. Con esto, renovó el total del vencimiento, que era de $ 78.559 millones, y efectuó una suba del stock en circulación por $ 11.000 millones (con lo que generó una contracción de la base monetaria de $ 6.451 millones). El lunes, además, el Banco Central había salido a vender Lebac en el mercado secundario con rendimientos que se ubicaron entre el 37% y el 37,2% anual. A través de estas operaciones, Sturzenegger mostró a los bancos que la intención oficial es dejar firmes las tasas por un tiempo más.

Fuente Ambito