“En el 2022 llegó Sergio Massa, la «reactinflación» (SIC) que sería la rara convivencia entre la reactivación que fue más larga de lo que imaginábamos y la inflación que fue más alta de lo que imaginábamos, el dólar soja como piedra fundamental del esquema de contención de crisis del nuevo ministro para zafar con el tipo de cambio; han sido buenos escapistas de la devaluación. Cuando parecía que era inevitable, el desdoblamiento cambiario jugó un rol clave en un mercado que finalmente logró recomponer reservas con costos. Por otro lado, el mercado de la deuda experimentó una corrida muy fuerte que convirtió al BCRA en comprador de primera instancia para frenarla. Así se evitó el mal mayor, pero tuvo un costo sobre la inflación y la brecha cambiaria. Así fue el 2022”, concluyó Santángelo.

“En el verano, ninguno de estos temas ha sido resuelto sino postergados. La economía no se mueve por año calendario, por eso no hay diferencia entre el 1° de enero y el 31 de diciembre, salvo en el tema agrícola. Con respecto al tema de la sequía, se juega mucho hasta el 6 de enero”, agregó.

ALERTA SEQUÍA

Aunque no es un fenómeno generalizado, la sequía podría ser corta de acuerdo a lo que ocurra en los próximos 20 días. Son cuatro los temas sensibles:

1)- El mercado cambiario: Argentina sigue siendo un país exportador de productos agrícolas y no tiene sustitutos para la soja y el maíz.

2)-El nivel de actividad: Sobre todo en el interior del país en donde la principal actividad es la agropecuaria.

3)-Ingresos Fiscales. Para un sector público deficitario, todos los pesos son importantes.

4)-Precios de los productos que escaseen. El caso emblemático son todos los derivados del trigo.

Es un cuadro que tendrá un impacto cuyos alcances aún no conocemos.

“La gente del campo dice que están igual o peor que en el 2009. Todavía hay una última chance que es el maíz tardío, la soja de segunda que podrían dar una revancha. Si vamos al peor escenario, el del 2009, habrá que prepararse porque la macro está peor que en aquel año. En el 2009 se conjugaron la crisis mundial suprime, la sequía jugó un rol importante en una macroeconomía que venía de cinco años de crecimiento la producción cayó en 26 millones de toneladas, también cayeron las importaciones y se  produjo un ajuste inevitable con recesión y caída de las importaciones. Aunque pesó más la coyuntura internacional, la sequía complicó el panorama. Como consecuencia se perdieron usd 7 mil millones. En el 2022 hay probablemente una situación internacional mejor que en el 2009, desde el punto de vista económico la guerra es mucho menos grave que lo que pasó en el 2009.  y para Argentina es una de cal y una de arena. Tenemos por un lado, los precios de la energía que importamos y, por el otro, los precios agrícolas que enmascaran la situación porque la soja, el trigo y el maíz cotizan muy altos”, remarcó el economista.

¿QUÉ SE PUEDE ESPERA DE LA MACRO?

Pero la Macro está peor. Hay casi 100% inflación, déficit fiscal; si caen los ingresos fiscales no existe forma de compensarlo. El nivel de actividad fue bueno, pero recién se está acercando a los de hace 10 años. Aunque el panorama no será como el del 2009, va a ser peor que el del 2012, o sea, Argentina se encamina a una recesión económica importante. Puede esperarse una caída de entre usd 7000 millones y usd 11000 millones si es que los precios no caen. El mercado cambiario de Argentina necesitó del dólar soja -recaudó usd 11000 millones- y pisar pagos de importaciones por 10.000 para zafar en un año de las exportaciones subieron, si llegaran a bajar y no se puede seguir pisando importaciones, el dólar soja va a tener que ser permanente. Hay que pensar entonces en qué magnitud de nivel de actividad y de contracción de importaciones vamos a tener para que el modelito cierre. La alternativa es jugar con el nivel de actividad y tipo 14:06 en la coyuntura que plantea este plancito transitorio que, acuerdo de precios mediante, permitirá un aumento del 4% en lugar del 6% . Hay indicios raros. Da la sensación que es una carrera contrarreloj.”

¿SE PROFUNDIZARÁ LA BRECHA CAMBIARIA?

“La brecha es más difícil de pronosticar porque no depende solamente de la macroeconomía  sino también de las expectativas, la política, etc. Hoy existen más de 80 brechas con un dólar que está por encima de los $300 -que no parece carísimo. seis meses que vale lo mismo con una inflación que subió. Lo que queda más demostrado es que se quedó atrasado en $180. Si hoy pudiéramos viajar a $180, el mundo estaría baratísimo. Pero para el que exporta o importa ese dólar existe. Aunque es difícil calcular el dólar oficial, el $230 de la soja resulta orientativo. Esta política económica de no devaluar se funda en el miedo de que se descarrile todo. 

Hay un sector en dólares y otro en pesos. El sector de pesos es el gasto público. Para empezar a trabajar habría que reducirlo en un 4%, del cual la mitad tendría que provenir de los subsidios y las tarifas. Eso que estar inserto en un programa integral que abarque muchos temas al mismo tiempo. Pensando en un nuevo gobierno, creo que después de un periodo inicial de zozobra habría luz al final del túnel. La unificación cambiaria es el destino de llegada no el punto de salida.”

El mercado cambiario es el resultado de la relación entre la oferta y la demanda. La demanda es de alrededor de usd 12000 millones. Después, la principal fuente de oferta es el superávit comercial. Argentina no tiene otra manera de ingresar dólares al mercado oficial porque no hay inversión. Hay que equilibrar la oferta con la demanda salvo que se quiera devaluar”, indicó el economista Rodolfo Santángelo.