“El año 2022 termina con un crecimiento muy bueno pero el cuarto trimestre va a tener una desaceleración muy importante y va a dejar un arrastre negativo para el 2023. Para el año próximo anticipamos una caída del PBI de un 2%, no esperamos una mejora fundamentalmente porque estamos en un año de sequía en donde hasta este momento no se han sembrado muchísimos campos. Estamos esperando un frente de tormenta para el 23 o  24 de diciembre que, si no ocurre, va a impactar en la cosecha. En 2021 se cosecharon 24 millones de toneladas de trigo. Este año se estima que se cosecharán 11 millones de toneladas. Pero, si se observan las exportaciones, en el 2021 se exportaron 14 millones de toneladas y, el año que viene, 3 millones con lo cual la caída en cuanto a las exportaciones es más significativa que en cuanto a la producción. Esta situación supondrá menos derecho de exportación para el presupuesto público,  una menor cantidad de dólares de modo tal que será más difícil financiar las importaciones necesarias para que muchas empresas se desarrollen. El saldo de balanza comercial de los rubros cereales y oleaginosas, agricultura y ganadería y alimentos, bebida y tabaco me da un saldo positivo de usd 53 mil millones. Cuando estudio la balanza comercial, me encuentro con usd 6 mil millones. Eso significa que es el campo el sector que le poner dólares a todos los sectores para que funcionen. Si el campo no funciona, la gente no se puede comprar un auto y ningún producto de química y caucho.Según un estudio que hicimos en  Argentina en los últimos 50 años hubo tres sequías consecutivas: 1974, 1975 y 1976.  Y después vino una dictadura militar y una situación económica muy preocupante. El segundo momento en donde hubo tres eventos de sequía fue en 1999, 2000 y 2001. Fernando de la Rúa fue el presidente a quien no le llovió nunca y se tuvo que ir del gobierno y hubo un prácticamente un golpe de estado que generó un cambio muy importante en el futuro. Ahora tenemos tres años consecutivos de sequía con lo cual estamos ante un escenario económico muy complejo que va a generar cambios políticos y sociales en la República Argentina. Porque la sequía genera cambios políticos sociales y económicos importantes. Con la sequía del 2017/2018 cayó el gobierno de Macri, que tuvo que pedir el acuerdo con el FMI. En esa época el dólar pasó de $17 a $40. Entonces si no hay dólares por la sequía, tampoco los habrá para importar y, con los salarios tan flacos se hace muy difícil pensar en que habrá crecimiento. Pero, así y todo, se está invirtiendo en el sector energético que va a madurar entre los años 2024 y 2026. Argentina es una cosa muy loca hoy me faltan y dentro de dos años me van a sobrar dólares el problema es cómo atravesar la transición. El problema es la falta de previsión. Argentina tendría que tener un seguro climático y no lo tiene. Por eso lo único que puede hacer es el ajuste.  Por eso creo que el dólar tiene todas las chances de ir a $400 o más durante el 2023. Lo que ha hecho Sergio Massa es adelantar ingresos, pisar gastos y comprar tiempo.” 

“El peso es una moneda de transición, no de ahorro. El dólar va a tener un un rally muy alcista en este diciembre y en el verano como lo tuvo el año pasado. Todos tenemos que saber que de enero a junio la demanda de dinero es más baja con lo cual la posibilidad de un rally alcista en el primer trimestre del 2023 y en los es muy posible.”