Lunes 13 de Julio 2026
IA, petróleo y una Argentina que vuelve a sumar

Wall Street rebota con la IA, el petróleo enciende alarmas y Argentina vuelve al radar: la guía completa de la semana

En el Streamming Mercado Sin Filtro, Gustavo Neffa dialogó con Sebastián Waisgold sobre el rebote de Wall Street de la mano de la inteligencia artificial, la tensión que reavivó el petróleo por el conflicto entre Estados Unidos e Irán, y la temporada de balances que arranca esta semana. En paralelo, repasaron las señales que devuelven a Argentina al radar: riesgo país en 403 puntos, el pago de Bonares y Globales y la mejora en las expectativas del REM.

Mundo Dinero por Mundo Dinero

13 Julio de 2026
Mercado sin Filtro
Wall Street rebota con la IA, el petróleo enciende alarmas y Argentina vuelve al radar: la guía completa de la semana

Wall Street rebota y Argentina vuelve al radar: inteligencia artificial, petróleo, tasas y oportunidades

Los mercados vuelven a moverse entre dos fuerzas muy claras. Por un lado, Wall Street recuperó impulso con la inteligencia artificial como gran motor. Por el otro, el petróleo volvió a encender las alertas por las tensiones en Medio Oriente, reabriendo el debate sobre inflación y tasas de interés.

En paralelo, Argentina empieza a recuperar atención. El pago de Bonares y Globales, las novedades del programa financiero y una nueva baja del riesgo país le dieron aire a los activos locales. El Merval todavía permanece debajo de sus máximos, pero bancos, petroleras y bonos soberanos vuelven a mostrar señales que merecen seguimiento.

Wall Street cerró una semana de reversión

La semana pasada dejó una mejora importante en el sentimiento de mercado. El VIX volvió a la zona de 15 puntos, un nivel que refleja bastante complacencia, mientras que la reducción inicial de las tensiones geopolíticas favoreció el apetito por riesgo.

El S&P 500 subió cerca de 1% en la semana y el Nasdaq avanzó alrededor de 1,7%. El gran rebote llegó primero desde el sector energético y luego desde las tecnológicas, especialmente a partir de las novedades vinculadas con inteligencia artificial.

Sin embargo, el contexto sigue siendo frágil. El recrudecimiento del conflicto entre Estados Unidos e Irán, con ataques y respuestas retaliatorias en Medio Oriente, volvió a poner al crudo en el centro de la escena. El Brent se acercó a la zona de US$79 y el petróleo volvió a ser una variable clave para entender lo que puede pasar con la inflación global.

Petróleo, estrecho de Ormuz e inflación: el riesgo que vuelve al mercado

El petróleo había llegado a cotizar debajo de US$67 por barril, cerca de US$66, pero el deterioro geopolítico habilitó un rebote técnico relevante. Desde esa zona, el crudo podría intentar una recuperación del orden de 15% a 17%, con una referencia cercana a US$80.

La situación en torno al estrecho de Ormuz y la escalada entre Estados Unidos e Irán importan porque un petróleo más caro impacta directamente sobre las expectativas de inflación. Y si la inflación se vuelve más persistente, también puede obligar a los bancos centrales a mantener tasas más altas durante más tiempo.

En ese punto, el mercado vuelve a mirar a la Reserva Federal. La tasa se encuentra en un rango de 3,50% a 3,75%, pero las minutas de la Fed mostraron que existen riesgos suficientes como para contemplar una suba de 25 puntos básicos en septiembre. En julio no habría reunión y en agosto tampoco, por lo que septiembre aparece como la próxima instancia relevante.

El Banco Central Europeo también dejó una señal similar. Aunque no anticipó formalmente un movimiento, el mercado empezó a asignar cerca de 70% de probabilidad a una nueva suba de tasas en septiembre. El repunte del petróleo es una parte importante de esa discusión.

Inflación estadounidense: un dato decisivo para la próxima rueda

El mercado espera una moderación en la inflación de Estados Unidos. El índice general podría bajar desde 4,2% hacia una zona de 3,8% o 4%, mientras que la inflación núcleo se proyecta desde 2,9% a 2,8%.

Una desaceleración confirmada daría algo de tranquilidad, especialmente después de la presión que volvió a generar la energía. También aportó una señal positiva la confianza del consumidor de la Universidad de Michigan, que registró su segundo rebote mensual consecutivo.

La combinación sigue siendo delicada: inflación bajando, pero con un petróleo que puede volver a subir; actividad algo más floja, pero índices accionarios cerca de máximos; y bancos centrales que todavía no descartan endurecer la política monetaria.

El S&P 500 está en máximos, pero aparecen señales de agotamiento

Desde el análisis técnico, el S&P 500 se mantiene firme. El mercado ha demostrado una capacidad notable para recuperarse cada vez que aparece una baja, impulsado principalmente por la narrativa de inteligencia artificial.

Pero hay una señal que conviene observar: la divergencia en indicadores como el RSI. Una divergencia se produce cuando el precio sigue subiendo, mientras que el indicador de fuerza pierde impulso. En términos simples, los precios avanzan, pero la fuerza con la que lo hacen empieza a debilitarse.

Esto no implica necesariamente una caída inmediata. Las divergencias pueden durar un tiempo. De hecho, el mercado ya mostró varios picos ascendentes en precios frente a picos descendentes en el indicador, tuvo una corrección y luego volvió a recuperar terreno. Lo importante es entender que el mercado está fuerte, aunque no necesariamente cómodo.

La inteligencia artificial sigue liderando, pero ahora exige más selectividad

La inteligencia artificial continúa movilizando inversiones enormes. Las grandes compañías tecnológicas siguen destinando sumas extraordinarias a infraestructura, centros de datos, software y capacidad de procesamiento.

Amazon, Microsoft, Google, Meta y Oracle podrían llevar su inversión de capital conjunta a cerca de US$740.000 millones este año y aproximarse al trillón de dólares hacia 2027. Es una cifra que refleja hasta qué punto estas empresas están apostando por el crecimiento de la inteligencia artificial.

El punto interesante es que, pese al avance del mercado, algunas tecnológicas todavía combinan tasas de crecimiento atractivas con valuaciones que parecen razonables.

Nvidia, Meta, Microsoft y Amazon bajo la lupa

  • Nvidia: se proyecta un crecimiento anual compuesto cercano a 26% entre 2026 y 2028, con una valuación aproximada de 15,7 veces las ganancias forward de 2027.
  • Meta: acumula un rebote importante y podría sostener un crecimiento anual cercano a 18% durante el mismo período. Su valuación ronda las 16 veces ganancias.
  • Microsoft: cotiza con una valuación algo superior, cerca de 19 veces ganancias, pero mantiene una proyección de crecimiento anual próxima a 17%.
  • Amazon: presenta una valuación cercana a 21 veces ganancias, con una expectativa de crecimiento anual estimada en torno a 14%.

La lectura no es que todo el sector tecnológico esté barato. La clave es que, dentro de un mercado muy errático, todavía hay compañías con negocios sólidos, generación de ganancias y exposición directa a la inversión en inteligencia artificial.

Las Siete Magníficas perdieron parte de su premio

Un cambio importante del mercado es la reducción de la prima de valuación de las Siete Magníficas frente al resto del S&P 500. Esa prima llegó a superar 100% en varios momentos desde 2020 y se mantuvo muy elevada durante 2022 y 2023.

Ahora, esa diferencia se redujo cerca de 20%. Esto muestra que parte del mercado empezó a rotar hacia empresas más chicas y otros sectores. La gran rotación que comenzó en junio se mantuvo durante julio, aunque el rebote reciente de las tecnológicas indica que el liderazgo de la inteligencia artificial todavía no desapareció.

La pregunta de fondo es si los índices en máximos seguirán concentrando el flujo en las grandes tecnológicas o si comenzará una rotación más profunda hacia emergentes, empresas rezagadas y sectores que quedaron atrás.

Microsoft: soporte técnico y una resistencia relevante

Dentro de las grandes tecnológicas, Microsoft aparece como una de las compañías más relegadas. Desde el análisis técnico, encontró una zona de soporte cercana a US$355,70 y comenzó a rebotar desde allí.

La resistencia a seguir está cerca de US$397. Una superación clara de esa zona podría habilitar una recuperación adicional hacia el área de US$410. Más allá de los niveles técnicos, Microsoft conserva una posición central en software corporativo, nube e inteligencia artificial.

SpaceX y SK Hynix: proyecciones ambiciosas, valuaciones exigentes

Las compañías vinculadas con infraestructura tecnológica y conectividad satelital están concentrando una atención enorme. En el caso de SpaceX, la acción volvió cerca de los niveles de su salida al mercado, después de haber cotizado en torno a US$140 o US$145.

Morgan Stanley inició cobertura con un precio objetivo de US$300, mientras que otros escenarios planteados para la compañía son extremos, con referencias alcistas de hasta US$600 y escenarios bajistas cercanos a US$75. Eso refleja una realidad muy clara: se trata de una empresa con una valuación exigente y con un rango de resultados potenciales muy amplio.

La tesis pasa principalmente por Starlink, el negocio de conectividad satelital, banda ancha, servicios móviles y defensa. Las proyecciones apuntan a un crecimiento muy fuerte de ingresos y flujo de caja hacia 2040, pero el mercado ya está descontando una parte importante de ese futuro.

SK Hynix también quedó en el radar tras una emisión equivalente a US$28.000 millones, una de las mayores operaciones de este tipo realizadas en Estados Unidos. La compañía está vinculada a memorias para inteligencia artificial y otros dispositivos electrónicos, un segmento con enorme potencial de expansión.

Las proyecciones de ingresos son contundentes: desde unos US$280.000 millones este año hasta más de US$500.000 millones el año próximo, con una referencia cercana a US$550.000 millones hacia 2028. Son números que explican el entusiasmo, aunque también justifican la volatilidad inicial después de una colocación tan grande.

Salesforce: liderazgo en CRM y una caída que abre preguntas

Salesforce sigue siendo el líder indiscutido del mercado global de CRM en la nube. La compañía tiene aproximadamente 20,7% de participación en este mercado corporativo, una cuota muy significativa para un servicio de gestión de clientes utilizado por empresas de todo el mundo.

La empresa atraviesa una transformación con la incorporación de inteligencia artificial agéntica a través de Agentforce, una unidad que ya supera US$1.000 millones en ingresos recurrentes anuales.

Aun así, la acción llegó a caer cerca de 36% desde sus máximos. El contraste es llamativo porque el último balance fue sólido, con ganancias por acción de US$3,88 frente a expectativas de US$3,13. El mercado castigó al papel en un contexto donde muchas compañías del sector fueron afectadas por la reevaluación de las expectativas de inteligencia artificial.

Desde el consenso de analistas, la asimetría parece interesante:

  • El precio objetivo mínimo implica una baja potencial limitada, cercana a 2% desde los valores considerados.
  • El precio objetivo promedio ronda US$246,50, lo que supone un potencial de suba aproximado de 55%.
  • El precio objetivo máximo cercano a US$475 representa una suba potencial muy superior, próxima a 190%.

Técnicamente, la tendencia todavía es bajista. Pero cuando una compañía líder, con crecimiento y un negocio consolidado, queda muy por debajo de sus máximos, el mercado empieza a preguntarse si el castigo fue excesivo.

Temporada de balances: bancos primero, tecnología después

La temporada de resultados corporativos comienza con fuerza y puede definir el tono del mercado. El foco estará primero en los bancos y, más adelante, en las compañías tecnológicas y de semiconductores.

Martes: el turno de los grandes bancos

El martes marcará el inicio fuerte de la temporada con resultados de entidades como Citigroup, Goldman Sachs, JPMorgan, Bank of America y Wells Fargo. Sus números serán relevantes para evaluar el estado del crédito, los márgenes financieros, la actividad de mercados y la salud del consumidor estadounidense.

Miércoles y jueves: tecnología, chips y consumo

El miércoles se destacan ASML, BlackRock, Johnson & Johnson y United Airlines. ASML será particularmente observada por su posición estratégica en la fabricación de maquinaria para semiconductores.

El jueves llegará el turno de UnitedHealth, TSMC, Netflix, Alcoa y otras empresas relevantes. TSMC será uno de los grandes indicadores para medir la demanda de microchips, mientras que Netflix volverá a ser una referencia obligada dentro del universo tecnológico y de consumo digital.

El plato fuerte se concentra entre martes y miércoles para los bancos, y entre miércoles y jueves para tecnología y semiconductores.

Las Trump Accounts: una nueva puerta de entrada al mercado

Estados Unidos también lanzó las denominadas Trump Accounts para menores de 18 años. La iniciativa busca permitir que niños y adolescentes puedan comenzar a invertir con aportes de sus padres.

Los nacidos entre 2025 y 2028 podrían recibir un aporte federal inicial de US$1.000. Más allá de las diferencias específicas que habrá que revisar con detalle, el concepto es relevante: ampliar la participación en el mercado de capitales desde edades tempranas.

Argentina vuelve al radar: inflación, dólar y mejora financiera

En Argentina, el tipo de cambio mostró un rebote moderado desde los mínimos y el mercado recibió un nuevo Relevamiento de Expectativas de Mercado con algunas mejoras marginales en las proyecciones.

Para la inflación mensual se esperaba una cifra cercana a 2%, aunque varias consultoras trabajaban con estimaciones entre 1,8% y 1,9%. El consenso se ubicaba cerca de 1,9%, con la posibilidad de que el dato oficial quedara por debajo de 2%.

Para todo el año, la inflación proyectada se redujo desde 30,5% a 30%. Para 2027, la estimación ronda 20%.

Actividad económica y tipo de cambio

La expectativa de crecimiento real para el año siguiente fue revisada levemente al alza, de 2,9% a 3%. También se proyectan avances desestacionalizados en los trimestres siguientes, con una mejora de 0,6% para el primer trimestre y cerca de 0,9% para los posteriores.

El tipo de cambio oficial esperado para fin de año se ubica cerca de $1.673, equivalente a una depreciación aproximada de 15,5%. Frente a una inflación anual esperada de 30%, el mercado sigue sosteniendo una perspectiva favorable para las colocaciones en pesos, aunque con la cautela que exige la evolución del dólar.

Balanza comercial y resultado fiscal

Las proyecciones también mejoraron para el frente externo. Las exportaciones estimadas para el año siguiente se elevaron a alrededor de US$100.000 millones, mientras que las importaciones se redujeron hacia US$76.000 millones.

El resultado sería un superávit comercial próximo a US$23.600 millones, una cifra relevante para la estabilidad macroeconómica y la acumulación de dólares. El escenario fiscal también mostró una expectativa levemente más favorable.

Programa financiero 2026 y 2027: menos incertidumbre sobre la deuda

Una de las principales novedades fue la presentación del programa financiero para 2026 y 2027. Para el segundo semestre de 2026 se contemplan cerca de US$3.700 millones de recursos adicionales, provenientes de compras del sector público.

Para 2027, las necesidades vinculadas con capital, intereses y otras fuentes rondarían US$24.900 millones. Las obligaciones se explican principalmente por vencimientos de Bonares, Globales y compromisos con el Fondo Monetario Internacional, además de aproximadamente US$9.200 millones de intereses.

El programa no incorpora una emisión de deuda voluntaria en los mercados internacionales. Eso no significa que el Gobierno descarte salir al mercado, sino que no lo incluyó formalmente como una fuente prevista de financiamiento.

La expectativa es que, para los pagos de deuda en dólares, pueda emitirse un Bonar 2029 con características similares a los Bonar 2027 y 2028, incluyendo pagos mensuales. La posible incorporación en una licitación es una señal que el mercado sigue de cerca.

Riesgo país, repos y acceso a financiamiento

El riesgo país se acercó a 403 puntos básicos, reflejando un tono más constructivo. La extensión hasta 2028 de las acreencias de diez bancos internacionales vinculadas con operaciones de repo también ayudó a despejar vencimientos y a dar mayor holgura financiera.

El objetivo para Argentina sigue siendo continuar comprimiendo el riesgo país. La zona de 300 a 350 puntos básicos aparece como una referencia atractiva, similar a niveles observados en El Salvador, que tiene una calificación crediticia comparable pero un historial reciente más extenso de acceso a los mercados.

Para volver a emitir deuda internacional de manera eficiente, sería razonable esperar rendimientos más cercanos a 7% o 7,5%. La curva argentina todavía muestra rendimientos desde aproximadamente 7,5% hasta niveles de 8,6% o 8,7%, según los tramos.

Bonos soberanos: Bonares y Globales después del pago

El pago de cupones de Bonares y Globales fue una señal importante. Más allá de que las reservas bajen por el cumplimiento de obligaciones, el mercado valora que no solo se sostenga el discurso de equilibrio fiscal, sino que también se efectivicen los pagos de deuda.

Entre los instrumentos a seguir aparece el AL35, que cotiza cerca de US$80. Todavía está lejos de la paridad, en parte porque cuenta con un cupón bajo, cercano a 4,125%, pero sigue siendo una alternativa a considerar.

También se destaca el AE38, que paga un cupón cercano a 5% y cotiza por debajo de la par. Para quienes analizan deuda soberana, la combinación de precios, cupones y posible compresión del riesgo país sigue siendo el elemento central.

Acciones argentinas: bancos, petróleo y un Merval todavía retrasado

El mercado accionario argentino tuvo una respuesta fuerte. A pesar del feriado local, los papeles negociados afuera mostraron subas destacadas, con Galicia avanzando cerca de 8,8% y Banco Francés superando 9%.

El sector bancario fue uno de los grandes ganadores, acompañado por una mejor percepción sobre el programa financiero y la continuidad del proceso de pagos. Las acciones petroleras también mantuvieron interés, con Vista e YPF beneficiadas por la recuperación del crudo.

El S&P Merval llegó a tocar una zona cercana a 2.400 puntos y luego retrocedió hacia US$2.100 medido al contado con liquidación. Sigue por debajo de los máximos de enero de 2025, por lo que luce retrasado frente a otros mercados emergentes.

El índice de mercados emergentes muestra una suba cercana a 20% en el año, impulsado en buena medida por Corea y Taiwán. Argentina recién empieza a recuperar terreno, mientras China sigue más débil y varios mercados latinoamericanos, incluido Brasil, muestran un desempeño más positivo.

Análisis técnico del Merval: soportes y resistencias

Desde el análisis técnico, el Merval medido en dólares encontró una zona de soporte importante cerca de 1.970 o 1.976 puntos. La resistencia relevante se ubica entre 2.090 y 2.100 puntos.

Si logra superar esa zona, el índice podría buscar los máximos anteriores e incluso intentar avanzar por encima de ellos. La tendencia de fondo sigue siendo alcista, aunque la dinámica diaria puede ser volátil y dependerá de la evolución del dólar, la inflación, las tasas y el riesgo país.

Vista: una apuesta directa al crecimiento de Vaca Muerta

Vista es una de las compañías argentinas con mayor exposición al crecimiento de Vaca Muerta. Desde el punto de vista técnico, la acción se mueve dentro de un canal definido al tomar como referencia los mínimos de comienzos de 2026 y los mínimos posteriores.

Como siempre, una acción puede seguir cayendo. Pero la lectura técnica muestra que el papel se encuentra en una zona interesante, especialmente si aparece una noticia positiva o una recuperación más firme del petróleo.

El RSI marca una condición de sobreventa clara. Eso no garantiza un rebote, pero sí indica que un catalizador favorable podría acelerar la recuperación.

Las estimaciones de analistas presentan un rango amplio. Vista cotizaba cerca de US$64,81, mientras que el precio objetivo promedio se ubicaba alrededor de US$97, lo que implica un potencial de suba cercano a 50%. El precio objetivo máximo, cerca de US$118,60, supone una mejora potencial aproximada de 83%.

Además, hay un punto a seguir en los resultados. En el primer trimestre, la compañía registró una pérdida cercana a US$100 millones vinculada a una cobertura sobre petróleo. Si esa posición vendida se mantuvo durante el segundo trimestre, la baja posterior del crudo podría generar un efecto positivo en el balance. Será un dato importante cuando se conozcan los próximos resultados.

Las tres variables que definen el mercado argentino

Después del pago de deuda, la atención se concentra nuevamente en tres variables de siempre: dólar, inflación y tasas.

  • Dólar: el mercado buscará confirmar si el rebote reciente es transitorio o si comienza un ajuste más sostenido.
  • Riesgo país: habrá que seguir si continúa la compresión hacia niveles más bajos o si aparece un rebote.
  • Tasas de corto plazo: cauciones y letras operan por debajo de la inflación, por lo que es clave observar si se ajustan a medida que baja el índice de precios.

Las cauciones rondan 20% anual y los plazos fijos se ubican aproximadamente entre 18% y 20%, frente a una inflación anual proyectada cercana a 30%. Si bien la expectativa para los próximos doce meses apunta a una inflación más próxima a 22%, las tasas todavía lucen bajas como incentivo puro para permanecer en pesos.

La estabilidad cambiaria que se observó durante buena parte del año favoreció las colocaciones en moneda local, aunque junio y julio mostraron algo más de inestabilidad. Por eso, el seguimiento conjunto de tasa, inflación y dólar vuelve a ser indispensable.

Un mercado con oportunidades, pero sin margen para distraerse

Wall Street sigue sostenido por la inteligencia artificial, aunque las valuaciones ya exigen mayor selectividad. El petróleo y la geopolítica pueden cambiar rápidamente el escenario de inflación y tasas, por lo que la calma del mercado no debe confundirse con ausencia de riesgo.

En Argentina, la mejora en las expectativas financieras, el pago de deuda, el programa para 2026 y 2027 y la baja del riesgo país ayudaron a que los activos locales vuelvan al radar. El desafío será sostener ese proceso con inflación descendente, dólar controlado, tasas consistentes y un acceso gradual a mejores condiciones de financiamiento.

La semana queda marcada por los datos de inflación en Estados Unidos y Argentina, la presentación de Kevin Warsh ante representantes y senadores, y el inicio de una temporada de balances que puede redefinir las expectativas sobre bancos, inteligencia artificial, semiconductores y energía.

La charla en Mercado Sin Filtro dejó algo claro: la inteligencia artificial sigue moviendo el mercado, pero ya no alcanza con comprar cualquier cosa ligada al tema. Hoy hace falta entender valuaciones, comparar crecimiento proyectado y saber distinguir entre una empresa que sigue liderando y otra que ya descontó demasiado en el precio.

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Fuente: Mercado sin filtro. Canal Mundo Dinero. Link: