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“Mientras haya volatilidad, hay esperanza“, afirmaba hacia mediados de julio un conocido operador de la City porteña.

Su afirmación no hacía otra cosa que reflejar el entusiasmo de los operadores ante esa especie de gigantesco “zigzag” que venía dibujando el Merval desde principios de mayo, cuando batía récords en forma diaria y todo era euforia ya que se descontaba que finalmente el mercado ingresaría en el club de los países emergentes, dejando atrás la poco amable calificación de “fronterizo“.

Luego que se conoció que Morgan Stanley anunció que posponía la decisión por lo menos hasta el año próximo, llegó el desencanto y ello se materializó en una abrupta caída de las cotizaciones, ante la salida de varios fondos que habían apostado al ascenso.

Pero el shock se asimiló rápidamente y los “muchachos” encontraron grandes ofertas y volvieron a la carga, por lo que nuevamente se ingresó en un ciclo de suba de precios que estuvo a pocos puntos de superar la plusmarca anterior, que súbitamente se agotó en los primeros días del mes que acaba de concluir.

A partir de ese momento, el mercado comenzó a caer presionado por una serie de factores, que en un pasaje lo llevaron a perder un 5% frente al máximo del mes.

Entre estos aspectos negativos que impactaron en la City, pueden citarse:

– El “efecto encuestas”, que en el caso de las PASO de la Provincia de Buenos Aires le estarían dando el triunfo a la lista de Acción Ciudadana, encabezado por Cristina Fernández de Kirchner.

– La suba del precio del dólar, que en gran medida responde al mismo factor y al ostensible retraso que venía evidenciando, lo que impulsó un cambio de portafolio.

– La aplicación de un impuesto a las inversiones extranjeras, que pese a que fue suspendida generó una fuerte corriente vendedora.

Sobre este último punto, Paula Premrou, CEO de Portfolio Personal, sostuvo que “a las personas jurídicas del exterior nunca se le había impuesto un gravamen con efecto retroactivo“.

“Además iba en contra de todas las declaraciones de los funcionarios del gobierno a favor del desarrollo de un mercado de capitales más grande, afectando la operatoria de acciones y de bonos que se realiza con capitales de afuera”, agregó la ejecutiva.

Es que para los expertos de la City, esta decisión significaba que un fuerte volumen de operaciones se dejara de hacer en la plaza local, y si bien la reacción fue rápida, “generó incertidumbre y volatilidad”, indicó Premrou, por más que la medida se suspenda por ahora o definitivamente.

Para desencanto de aquel operador que festejaba la volatilidad del mercado, luego de la última corrección, a partir de la segunda quincena de julio, se ingresó en una clara etapa de “lateralización“, en la que prevalece cierta estabilidad de las cotizaciones.

Pese a esta ida y vuelta de los precios, el Merval terminó los primeros siete meses del año con una suba del orden del 28%, que le permite superar holgadamente la evolución de las dos variables que suelen tomarse como referencia para medir su evolución: el dólar y la inflación, que en este período muestran una suba del 11% y 13%, respectivamente.

En este escenario existe un conjunto de acciones “ganadoras” que, salvo una excepción, pertenecen al sector energético. El ranking es encabezado por Andes Energía, con una suba del 210%.

Un escalón más abajo se ubica TGN, con el 179%, y luego se posicionan Autopistas del Sol y Distribuidora de Gas del Sur, ambos con el 91%.

Y cierra el “top five”, Pampa Energía, con el 75 por ciento.

Fuente | IProfesional