Comienza la segunda mitad del 2022 luego de que se atravesaron los peores seis meses consecutivos desde 1970 para Wall Street. Los principales índices del mercado presentaron caídas semestrales superiores a un 20% y la tendencia principal de los mismos continúa a la baja. Junto con esta gran caída, los rendimientos de los bonos del tesoro a 10 años ascendieron 1,5% y continúan en la mira del público inversor. Así, de cara al segundo semestre el temor a la recesión continúa latente y se esperan los datos del IPC y PBI para luego evaluar las decisiones tomadas por el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell.

En este contexto, esta semana se vio una alta volatilidad y una importante aversión al riesgo en los diferentes sectores y, entre los diversos motivos, podemos destacar a la inflación y la política monetaria agresiva de la Reserva Federal. De esta manera, se cierra una semana con los principales índices en rojo, con bajas superiores a un 2,5%. Desde el inicio el sector más afectado fue el tecnológico y se pudo ver reflejado directamente en el ETF de referencia QQQ que finalizó la semana con una pérdida superior a un 4%. A pesar de lograr cerrar la última rueda en alzas generalizadas.

Con relación al petróleo, en este sector se encontraron una de las pocas luces verdes en Wall Street. Sobre mitad de semana el rebote del sector se lo adjudica al cese del confinamiento en China, lo que devino en la apertura de la ciudad más grande de dicho país, que a la vez es la mayor consumidora de petróleo del mundo. De todas maneras, si bien logró cerrar la semana con leve impulso alcista, ya se está hablando de un engrosamiento de las reservas petroleras que podría llevar a un declive paulatino de sus precios.

Para cerrar, Micron Technology (MU) informó ganancias después de la campana del jueves y expuso cómo es el panorama de la industria de los semiconductores. De dicho informe se desprende que la industria no está mejor que meses anteriores, según lo esperado por los analistas. De todas maneras, tanto en beneficios por acción como ingresos los números fueron superiores a lo esperado; sin embargo, no fue suficiente para aumentar su cotización y tras la presentación MU sufrió un declive de un 5%. La temporada de ganancias se aproxima nuevamente y comenzará a finales de este mes, lo que podría ser otro factor a tener en cuenta y un posible causante de otra inyección de volatilidad en el mercado.

Mercado local

Finaliza la semana en el mercado local colmada de acontecimientos. Sobre el inicio, la atención estuvo puesta en la licitación que llevó a cabo el ministro de Economía Martin Guzmán en búsqueda de captar $250.000 millones. Esta licitación incorporaba mayormente deuda indexada por CER y por este motivo fue tomada como un termómetro de la confianza del público inversor, ya que dichos bonos tuvieron un declive importante días antes a la misma. De esta manera, finalmente se conoció que la misma fue exitosa y Martin Guzmán pudo captar el 100% del capital que fue a buscar.

Otro punto relevante es el actual acuerdo con el FMI que sigue en boca de todos. Hasta el final del mes, la incertidumbre si llegamos o no a cumplir las metas del FMI estuvo latente. Cabe recordar que el Fondo Monetario Internacional decidió flexibilizar las condiciones y bajó desde US$ 4.100 millones hasta a US$ 3.450 millones la meta de las reservas para el periodo abril-junio. Sin embargo, el monto continuaba siendo superior a lo que el país disponía, y tras nuevas medidas tomadas sobre las importaciones el Gobierno logró llegar al objetivo y cumplir las metas trimestrales.

En este contexto, la estrella de la semana fue la renta fija. Los bonos ajustados por CER se estacionaron de nuevo en precios atractivos para el público bonista que continúa en busca de un instrumento relacionado a la inflación. Por otro lado, los bonos soberanos en dólares acarician los mínimos históricos y las paridades se muestran tentadoras para ingresar en este instrumento, buscando de forma indirecta atarse a la moneda dura. La volatilidad fue constante en este instrumento que comenzó la semana con abruptas caídas y finalizó con aumentos a lo largo de la curva. De esta manera, el riesgo país cerró el primer día de julio en 2.374 puntos básicos, cercano a los máximos del 2022.

En relación con lo anterior, es importante tener en cuenta que la inflación acumulada el primer semestre es de 29,3% y el tipo de cambio dólar MEP aumentó en el año 25%, un punto importante para los inversores a la hora de pensar su estrategia. Cabe recordar que el año anterior la inflación fue de 50,9%, mientras que la suba anual del dólar MEP fue de 41,29%, esto demuestra que aquellos inversores que en el 2021 buscaron ubicarse por encima de la inflación, con la moneda dura no lo lograron. La gran incertidumbre es saber qué pasará este 2022 ¿Será julio un punto de inflexión y el dólar superará a la inflación?

Para cerrar, la renta variable finalizó con una suba en su índice de referencia Merval, que tanto en su plaza en pesos como en dólares aumentó de forma superior a 4%. De forma particular, dentro de los ADR podemos destacar el despegue de Pampa Energía (ADR PAM) que, tras el aumento de la calificación de uno de los principales bancos de Estados Unidos incrementó el interés de los inversores en ella y logró cerrar la semana con una suba superior al 8%.

Por: Ayelen Romero – Rava Bursátil