Este mes vence el nuevo gravamen que se calcula a partir de las utilidades obtenidas sobre los plazos fijos y las ventas de títulos públicos y obligaciones negociables. Rafael Di Giorno, Investment Manager de Proficio Investment, advirtió sobre lo complejo de la liquidación.

Disconformes con la prórroga dispuesta la semana pasada para los vencimientos de las obligaciones correspondientes al año 2018 de Ganancias, Bienes Personales y el nuevo impuesto a la renta financiera, un grupo de contadores decidió llevar el tema al ámbito judicial. Y ahora, el juzgado 4 de la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal deberá decidir si acepta la presentación y si otorga o no una medida cautelar que extienda los plazos de presentaciones ante la AFIP.

“Se dijo que iba a ser un impuesto simple, pero luego de la reglamentación se terminó afectando también a la revalorización de los activos. Termina siendo un dolor de cabeza y generó el alejamiento de muchos inversores minoristas”, advirtió Di Giorno.

Los argumentos que expone el pedido de una medida cautelar para modificar las fechas dispuestas por la AFIP incluyen, entre otros puntos, la imposibilidad de obtener en tiempo y forma la información requerida y los problemas en el funcionamiento de la página del organismo recaudador, que es la herramienta para hacer las presentaciones de las declaraciones juradas.