“Lo peor ya pasó, dicen desde el Gobierno, salvo que se dolaricen los plazos fijos que están en pesos”, advierten.

“El total de plazos fijos, pasado a dólar significan unos 34 mil millones de dólares. Definitivamente un porción muy importante de las reservas”, resaltó Carlos González Prieto.

Al respecto el economista Gastón Rossi, directo del Banco Ciudad, remarcó que para cualquier sistema financiero esto sería una situación muy extrema. Hoy la duda está en lo que pueda pasar con una fracción de esos depósitos. En la medida que la tasa de interés se mantenga en niveles elevados, no es un escenario para que haya una corrida”.

De acuerdo a al aporte del economista Esteban Domecq, director de Invecq Consulting, “cuando uno analiza el desarme de Lebacs, la mitad se dolarizó y la mitad se fue a plazo fijo. La zona en riesgo probablemente sea eso, que son unos 500.000 millones de pesos. La tasa real y la credibilidad van a marcar el rumbo”.

Con el fin de que esto no suceda, ya los bancos comenzaron a subir las tasas, presionados por el BCRA. El Banco Nación avisó en los primeros días de abril que subió 3 puntos porcentuales todas sus tasas de plazo fijo. Así, la tasa minorista de plazo fijo contratado por home banking, pasó de 45 a 48 % anual.

Con un cambio de normativa, el Banco Central había buscado que las entidades financieras mejorasen las tasas que ofrecen a sus clientes por sus depósitos.

Mediante la comunicación A 6661, el organismo había fijado que los bancos podrán tener Letras de Liquidez (Leliq) por hasta el 100% de su patrimonio y hasta el 100 % del promedio mensual de saldos de depósitos en pesos del mes en curso.

Antes, los bancos podían tener Leliq por hasta el 65% de los depósitos del mes anterior. Como consecuencia, la cantidad de Leliq que puedan comprar se incrementará a la par de los depósitos que capten. Y, para eso, deberán mejorar la tasa que ofrezcan si ellos a su vez quieren seguir aprovechando las muy tasas altas de las Leliq.