“En el corto plazo creo que va a haber un dólar que ahora llaman “competitivo”, pero esconde déficit de no competitividad. Ese dólar alto es el que va a permitir cobrar mayores retenciones. Probablemente las que hoy son de cuatro pesos por dólar, se transformen en un porcentaje. Además podría subir la tasa del impuesto a las Ganancias y la de Bienes Personales. Y no creo que sea selectiva. Creo que van a cambiar la escala y que sean iguales para los locales y los del exterior, porque por ley no podría ser de otra manera”.

“Es lo que creo va a ocurrir aunque debería suceder todo lo contrario para tener una Argentina competitiva”, remacó el especialista en cuestiones impositivas, Guillermo Pérez.