Luego de advertir que sin un aumento en el corto plazo el ingreso de los jubilados quedaba por detrás de los niveles de inflación, el Gobierno salió a intentar equilibrar los números, anunciando una suba del 5%. “Se buscó que por lo menos que la suba de la jubilación mínima durante el año por lo menos empate con los niveles de inflación”, indicó Mariano Otálora. “La suba acumulada sería del 35% anual, pero la inflación proyectada estaría un poco por encima de eso”, advirtió. Y quienes no están en el rango de jubilación mínima quedan por debajo de los niveles de inflación. Los haberes medios en 31% y los más altos en 28%.

Con la movilidad jubilatoria, ahora suspendida, aplicada durante el Gobierno de Mauricio Macri, vemos en el siguiente cuadro que el aumento para todos los haberes jubilatorios hubiera sido del 42%.

Respecto de este tema el economista y director de la Maestría de Finanzas en UCEMA, José Dapena, indicó que “la seguridad social significa una porción muy significativa del presupuesto nacional (aprox. 50%), además se suman los sueldos hacia empleados públicos. O sea que la erogación por parte del Estado hacia personas es muy importante. Si te enfrentás con una situación en la que tenés cerrado los mercados de capitales internacionales, de algún lado hay que sacar el dinero para sostener la actividad. Y parte viene de una suba de jubilaciones y sueldos que no acompañan los niveles de inflación y también de un crecimiento de la economía que dispara una mayor recaudación. Con emisión monetaria en medio. De alguna forma, con esto van equilibrando las cuentas”.

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