En medio de las turbulencias que agitan a Brasil, Francisco Cabrera tuvo la confirmación del regreso de Vale, la minera brasileña, a su yacimiento de potasio en Mendoza. Vale se retiró abruptamente en marzo de 2013, dejando miles de operarios a la intemperie. En lo que es todo un símbolo de la nueva etapa, ya no será el mega proyecto inicial, pero vuelve con el compromiso de 2.000 puestos de trabajo. “Las cosas se van ordenando” dice el ministro de Producción a Clarín al enumerar otras empresas brasileñas que amplían su producción en el país, como el coloso BRF.

Cuando Cabrera presidía la Fundación Pensar, meses antes de asumir en el cargo, encargó a las llamadas big four, las principales consultoras globales que operan en Argentina, una radiografía de las inversiones. Puestas a examinar, Price, Deloitte, KPMG y EY, descubrieron cientos de proyectos demorados en los últimos cinco años, por las políticas de Cristina. ¿Cambió con las políticas de Macri que incluyeron devaluación, fin del cepo, de las retenciones, de las trabas para importar insumos y la posibilidad de girar utilidades? Cabrera habla de inversiones latentes y no le tiembla la voz al asegurar a este diario que suman de aquí a fin de 2017 US$ 20.000 millones.

-¿Cuándo llegan?

-Son proyectos que están, fueron aprobados y esperaban seguridad jurídica. Están llegando. Solo en minería hay US$ 5.000 millones para el proyecto Taca-Taca de Salta. Ya se anunciaron en el sector automotriz en Fiat, General Motors, Nissan y en autopartes.

Cabrera menciona también las inversiones bajo el esquema público privado en el caso de la obra pública. Precisamente, trabajan contrarreloj en un proyecto de ley para ese tipo de asociaciones que en EE.UU. se llaman PPP (Private, Public, Partnership). Por lo pronto, la Agencia de Inversiones del ministerio de Producción, trabaja con 130 empresas que comprometieron US$ 16.000 millones en tres años. Aquí los más relevantes: Bienes Industriales y de Consumo: US$ 5.500 millones. Se destacan las inversiones de Fiat, Bridgestone, Toyota y Nissan entre otras. En industria de consumo masivo sobresalen los US$ 1.000 de Coca Cola y aperturas de Coto.

En Energía y minería: US$ 5.000 millones. Las empresas resultantes de la licitación de energías renovables deberán aportar US$ 2.000 millones. Los otros US$ 3.000 millones vienen por la minería y la industria de petróleo y gas, como lo anunciado por Dow y la japonesa Marubeni.

Sector financiero: US$ 2.000 millones. El Santander desembolsará US$ 1.400 millones hasta el año 2018. Se añaden inversiones de IRSA (US$ 450 millones), Supervielle y otros bancos y desarrolladores inmobiliarios.

Telecomunicaciones: US$ 1.500 millones. Telefónica y Telecom prometieron US$ 1.300 millones este año. Tecnológicas: US$ 1.200 millones. Sobresale la inversión de US$ 450 milllones de Cablevisión y la de Globant.

Fuente IEco