Fue otro paso más de varios que hay que dar para que efectivamente una aerolínea de cabotaje empiece a volar en la Argentina. Esta semana, la Junta Asesora del Transporte Aéreo (JATA) terminó los dictámenes para que, con esos elementos, el Ministerio de Transporte otorgue o no los permisos necesarios para que varias líneas aéreas inicien su actividad.

En total fueron 135 rutas las recomendadas que se dividieron entre las cinco solicitantes: Andes, American Jet, Avian, Flybondi y Alas de Sur. Pero además, hay varios pedidos y requisitos que cada una deberá cumplir en caso de que se apruebe la recomendación de JATA.

El procedimiento seguirá ahora en el despacho del ministro de Transporte, Guillermo Dietrich . Él es la autoridad de aplicación de la normativa aérea en el país. Pasada la audiencia de fines de diciembre y llegado el dictamen del órgano asesor, sólo falta la resolución. Claro que el dictamen que se conoció no es de obligatoria suscripción. El ministro se podrá alejar de todo o de parte de las recomendaciones que allí se expresan. Le alcanzará con documentar y fundamentar su decisión. Entonces sí se sabrá cuándo empiezan los vuelos regulares de nuevas empresas. Hasta entonces, sólo es especulación.

En principio, la lectura que se hizo de aquel centenar de páginas que forman el dictamen de JATA es que se extralimitaron en el alcance del asesoramiento.

En principio, el órgano debe mirar si existe necesidad de que se instale una nueva empresa, si hay demanda en las rutas y si no se termina por canibalizar el mercado. Además, de los antecedentes que presentan las empresas, valora la posibilidad técnica y financiera de cada una de ellas. Sin embargo, y según confiaron a LA NACION apoderados o abogados de tres empresas que se presentaron en la audiencia, la JATA no debería meterse en cómo configurar una determinada ruta o frecuencia. “Los tramos se piden, se plantean las rutas. Es una barbaridad que diga que hay que volar con una u otra escala. Las rutas se entregan, se aprueban, y las compañías las vuelan, de acuerdo a la demanda y al plan de negocios de cada una”, dijo uno de los interesados.

Uno de los casos más claros se da en el dictamen sobre Alas del Sur. La empresa presentó varios corredores con salida de Córdoba, paso por Buenos Aires y después, varias ciudades del interior. Algunos hacen el tramo viceversa, pero otros van directo a Córdoba. La JATA dictaminó cómo deben ser esas rutas y modificó algunos trayectos. “Eso es parte del plan de negocios de una compañía, Nada tiene que decir la JATA de ese tema”, dijo una fuente de otra de las compañías que espera la resolución final.

Un dato que surge de todos los dictámenes es la posición de Aerolíneas Argentinas. En la audiencia, y en unos pocos minutos, el representante de la empresa y gerente comercial, Diego García, dijo que se limitaban a dejar un escrito con datos y recomendaciones. Ahora se sabe que la empresa estatal se opuso a gran parte de la expansión del mercado aerocomercial. Por caso, se opuso a todas las líneas internacionales que pidió volar Alas del Sur con excepción a una que saldría de Córdoba, pasaría por Buenos Aires y llegaría a Shanghai previa escala en Los Angeles. Respecto de Flybondi, también se opuso a toda ruta internacional con excepción de algunas regionales como Cuzco, Quito y Guayaquil, Caracas y algunos puntos de Brasil. Con Avian, Aerolíneas fue más benévola. Sólo se opuso a que vuele a Montevideo y Porto Alegre. Para el primer caso, García dijo que Aerolíneas opera regularmente ese trayecto y que tiene un 57% de ocupación. En el caso de Porto Alegre consideró que tienen 79% de asientos vendidos y que proyectan sumar 25% de capacidad.

La postura de Aerolíneas Argentinas y Austral no deja de ser lógica de un jugador que quiere cuidar su mercado, aunque la pasividad de LATAM, que no compareció en la audiencia, la dejó en soledad. El asunto toma otro color en la Argentina de los límites difusos, al menos en materia aeronáutica. Si bien hay un jefe orgánico de la compañía, Mario Dell’Acqua, lo real es que la máxima autoridad de la compañía es Dietrich, ministro de Transporte, regulador y en última instancia, contralor de la actividad. Deberá firmar una resolución que no le será ajena a la aerolínea de bandera. Y que quizá, de aquella competencia, dependa la suerte de la compañía que él regentea.

La apuesta del Gobierno, desde que llegó, es duplicar el mercado aerocomercial doméstico en cinco años. El parámetro de la medida se basa en lo que sucede en los países de la región. En la Argentina volaron 22 pasajeros por cada 100 habitantes en 2015. El dato no explica demasiado al leerse aislado, pero toma dimensión cuando se lo ve con lo que sucedió en los países vecinos. En Chile, el mercado más desarrollado de la región, suben a un avión 56 habitantes cada 100; en Colombia, 54; en Brasil, 48, y en Perú, 32.

Desde 2000, los índices de toda la región eran similares (salvo en Perú, donde ese indicador era de 9 pasajeros). En la Argentina, Chile, Colombia y Brasil volaban entre 17 y 22 pasajeros cada 100 habitantes. Pasados 15 años, los viajeros aéreos por cada 100 personas crecieron 21% en el país. La curva fue distinta en América latina. En Perú, el número aumentó 231%; en Brasil, 190%; en Chile, 177%, y en Colombia, 147 por ciento.

Fichas de identidad

Cuáles son las cinco compañías que quieren operar vuelos y qué opinó de esas solicitudes el organismo que asesora sobre las rutas

Avian, la nueva dueña de la aerolínea de Macri

Compró la empresa aérea de la familia Macri, Macair, y jamás trascendió el precio. En el paquete había un activo importante: un hangar en Aeroparque. Tiene un avión turbo hélice, nuevo, pintado y matriculado, guardado en el interior.

Tenía intenciones de volar desde marzo, aunque parece poco probable que lo logre ya que aún no está la resolución del Ministerio de Transporte con las rutas. La JATA recomendó entregarle 15 rutas aéreas, todas con origen en Buenos Aires.

Flybondi, una empresa definida como low cost

Es la única que se definió como empresa de low cost. Una de sus particularidades es que ya pidió autorización para operar desde el aeropuerto de El Palomar. La JATA aconsejó entregarle 77 rutas, entre ellas algunas internacionales. La empresa tiene en sus planes invertir en las mejoras del aeropuerto, especialmente en todo lo que tiene que ver con el confort. En Transporte ya tienen los planos de una terminal que construiría la empresa si la Fuerza Aérea lo autoriza.

American Jet, con experiencia en chárter

La compañía, que ya opera vuelos charter para la industria petrolera y minera con base en Neuquén, tiene como principal negocio llevar trabajadores a los yacimientos. La JATA recomendó entregarle 12 rutas, entre ellas, una regular que pasa por Comodoro Rivadavia y llega a las Islas Malvinas. Desde Neuquén podrían volar a Temuco (Chile), Asunción, Porto Alegre, Santa Cruz de la Sierra y Tarija, en Bolivia. Tiene aviones pequeños sumaría otros de gran porte.

Alas del Sur, vuelos con paradas intermedias

La empresa que tiene capitales chinos entre sus accionistas, pasó por la audiencia y la JATA asesoró entregarle 21 rutas, muchas de ellas con paradas en varias ciudades. Es la única que requirió este tipo de rutas, con paradas intermedias. Es una de las que fue víctima de la extralimitación de la JATA, que no avaló todas las rutas y en varias modificó destinos. Quiere tener su base de operaciones en Córdoba.

Andes, una compañía con apoyo gremial

La empresa ya realiza vuelos regulares como aerolínea establecida. En la audiencia, todos los gremios apoyaron su pedido. Está inmersa en un período de expansión e incorporó nueva flota. Pidió nuevas rutas y le autorizaron 6. Iniciaría su operación internacional con vuelos a Santiago, San Pablo y Lima. Desde hace un mes, ya opera con pasajes baratos la ruta Buenos Aires-Córdoba. Es una de las que irían a un modelo cercano a lo que se conoce como low cost.

Fuente | La Nacion