Daniel Novegil dirige desde Buenos Aires, según remarca con insistencia, el negocio global de Ternium, la fabricante de productos terminados de acero con plantas en Argentina, Colombia, EE.UU, Guatemala y México. Ternium pertenece al grupo Techint y está integrada productivamente desde las minas de mineral de hierro a los aceros planos y largos. Cotiza en la Bolsa de Nueva York y emplea a 16.700 personas. Otro dato: se la considera una multinacional argentina que nació como Propulsora Siderúrgica, compró Somisa en los 90, le expropiaron Sidor en Venezuela en 2008 y hoy es la número uno en América Latina. El próximo 12 de junio, en el Guggenheim de Nueva York, Novegil tiene cita con cien inversores, entre los que titilan los bancos más poderosos y varios fondos de inversión.

-¿Qué les dirá sobre Argentina?

-El proceso económico que se abrió en el país lo ha hecho más atractivo. Hoy Argentina en el mundo de los emergentes es un lugar para hacer negocios, ofrece oportunidades, es más moderna, abierta al mundo. se trata de una Argentina que resolvió el conflicto con los holdouts, terminó con el cepo, las restricciones a la importación y que se ve como un lugar atractivo para hacer inversiones.

-¿Qué pasa en su sector?

-A nivel global, EE.UU. está muy activo y demandante. México sigue ese movimiento. Además en EE.UU. hubo una mejora en los precios domésticos del acero, por las denuncias de dumping contra China, lo que es una buena noticia porque exportamos desde México hacia EE.UU.

-¿Y en la Argentina?

-Aquí estamos viviendo un período de ajuste, por la tasa de interés, las tarifas, la liberación de las importaciones. Se va a ir normalizando a medida que baje la inflación. En Ternium tenemos indicadores que muestran que está declinando y eso bajará la tasa y el dólar encontrará un equilibrio con un mejor valor de competitividad. En ese contexto, vemos un rebote importante basado en la inversión y en la obra pública de infraestructura.

-¿Tienen proyectos de inversión?

-Analizamos alternativas para los mercados que proveemos. Hay cambios estructurales que orientan inversiones como la construcción seca, con paneles de chapa galvanizada pintada que es como un mecano, ideal para la construcción industrial. Es mejor aislante que el ladrillo.

-¿Piensan tomar gente?

-Mantenemos el plantel que teníamos. Firmamos el compromiso con el Gobierno para no despedir y analizamos la evolución y las oportunidades.

-¿Dónde están las oportunidades?

-Las globales en México y EE.UU. En Argentina nosotros le vendemos a todo el PBI. Tenemos una correlación de 93%. Y vemos grandes posibilidades en los negocios vinculados al agro. También en energía y construcción que es el destino del 50% de nuestros productos. En la obra pública es clave la infraestructura. Debe haber una transformación para reducir los costos logísticos e impulsar ferrocarriles, puertos, tendido eléctrico, rutas.

-¿Cómo impacta el menor crecimiento de China?

-Es un viento en contra. China no compra o compra a precios más reducidos y por otro lado nos quiere vender todo lo que hace. También hay viento en contra de Brasil. Un Brasil recesivo, con crisis interna, con una capacidad instalada superior a lo que consume, con una gran devaluación. Es una Brasil turbulenta que dejó de demandar productos argentinos.

-¿Cuál es su opinión sobre la posición del gobierno con China?

-Tranquiliza porque asume una posición pragmática, analiza técnicamente los casos. China es una amenaza para el país desde el punto de vista del desarrollo industrial y dejó de ser una oportunidad para las commodities.