Análisis
Tasas reales altas y una IA que no da tregua

El mercado entra en 5 meses peligrosos: tasas altas, IA y el desafío argentino

En el ciclo Mercado Sin Filtro, Gustavo Neffa dialogó con Paula Bujía sobre la recuperación selectiva de Wall Street, la suba de las tasas reales como principal amenaza para los activos de riesgo, la señal de alerta que dejó el apalancamiento en Asia, y por qué la historia sugiere que los próximos cinco meses pueden ser más volátiles. Además, un repaso de la situación argentina: riesgo país, reservas y la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central.
por Mundo Dinero 03-08-2026
Mercado Sin Filtro Mundo Dinero

El mercado entra en 5 meses peligrosos: tasas altas, inteligencia artificial y el desafío argentino

El mercado volvió a respirar después de una semana que tuvo de todo: temor por la inteligencia artificial, presión sobre los semiconductores, dudas tras la conferencia de Jerome Powell, caída del petróleo y una recuperación potente de las grandes tecnológicas.

El S&P 500 terminó cerca de 1% arriba y el Nasdaq lideró con una suba de 1,6%. Pero cuidado: no fue una recuperación pareja. Fue un mercado muy selectivo, con ganadores muy claros, sectores castigados y una concentración tecnológica que sigue siendo enorme.

 

Los dos ejes que dominan al mercado

Hoy hay dos discusiones que explican gran parte del comportamiento de los activos financieros.

  • El conflicto geopolítico y el petróleo: el precio del crudo impacta directamente sobre las expectativas de inflación y, por lo tanto, sobre la política monetaria.
  • La inversión en inteligencia artificial: sigue siendo una historia de crecimiento formidable, pero también genera dudas por las valuaciones, el endeudamiento, la competencia china y la circularidad de algunos negocios.

Por el lado del petróleo, el mercado empezó a descontar una menor escalada del conflicto y una vuelta parcial a las negociaciones, incluso con la cuestión del estrecho de Ormuz en el centro. Eso ayudó a que el crudo cediera y a que las presiones inflacionarias no se recalienten más.

Por el lado tecnológico, la situación es más compleja. Alibaba, por ejemplo, volvió a presentar una actualización de su modelo de inteligencia artificial y subió con fuerza. China no compite solamente con software o modelos de IA: también gana terreno en componentes y en costos de producción.

La pregunta no es si la inteligencia artificial tiene valor. Lo tiene, y mucho. La pregunta es cuánto de ese valor ya está incorporado en los precios de las acciones.

La recuperación tecnológica fue real, pero no fue homogénea

El rebote del Nasdaq 100 fue fuerte y permitió que se alejara del comportamiento más apagado del S&P 500 y del Dow Jones. Parte del movimiento fue una recompra de posiciones vendidas, pero también hubo fundamentos muy contundentes detrás de algunas empresas.

El Nasdaq 100 se recuperó con más fuerza que los índices tradicionales.

Los rendimientos semanales mostraron una dispersión notable:

  • Amazon subió cerca de 17% tras presentar resultados muy fuertes.
  • Microsoft avanzó alrededor de 22% y fue uno de los grandes impulsores del sector.
  • Google también se benefició del buen tono de las grandes compañías tecnológicas.
  • Apple quedó más rezagada por problemas en su cadena de suministro.
  • Las compañías de memorias, microchips y varios nombres vinculados a semiconductores siguieron débiles, incluso después del rebote general.

La dispersión entre acciones dejó claro que no todas las tecnológicas están jugando el mismo partido.

Esto obliga a abandonar la idea de que comprar tecnología es una sola apuesta. Dentro del sector hay rotación: algunos segmentos de software que venían muy castigados reaccionaron mejor, mientras que memoria y semiconductores tuvieron caídas de 30% a 40% en ciertos casos, especialmente en Asia.

La nube sostiene la historia de la inteligencia artificial

El dato más importante detrás del liderazgo de Amazon, Microsoft y Google fue el crecimiento de sus negocios de nube. Las tres compañías mostraron aceleración, una señal muy positiva para la demanda asociada con inteligencia artificial.

La aceleración de los negocios de nube respalda la demanda real de infraestructura para inteligencia artificial.

  • Amazon registró un crecimiento de nube cercano al 37%.
  • Microsoft aceleró hacia un crecimiento de aproximadamente 43%.
  • La nube de Google mostró un crecimiento cercano al 82%.

Son números muy fuertes. Y ayudan a distinguir entre una narrativa puramente especulativa y un negocio que efectivamente está creciendo. Hay ingresos, demanda de capacidad computacional y expansión de infraestructura.

Ahora bien, no todo el crecimiento de ganancias debe leerse de la misma forma. En Google hubo efectos contables por valuaciones a mercado, vinculados a participaciones como SpaceX y Anthropic. Eso puede impulsar ganancias en un período, pero también puede generar volatilidad si esas valuaciones cambian.

Aun descontando esos efectos, la tecnología mantuvo una contribución enorme al crecimiento de utilidades. La temporada de resultados del S&P 500 fue extraordinaria: las ganancias crecieron cerca de 47,4%, muy por encima de lo esperado al inicio, y alrededor de 84% de las compañías superó las estimaciones.

El riesgo no es el colapso de la IA, sino una corrección de expectativas

La inversión en inteligencia artificial es válida. El problema puede aparecer si el gasto de capital, o capex, empieza a moderarse y queda exceso de capacidad computacional, memoria o chips.

Esos son negocios cíclicos. Si las empresas reducen sus compras, puede haber una revisión de expectativas de ganancias y una corrección de valuaciones. Pero una revisión de 10% o 15% en utilidades esperadas no equivale a un colapso tecnológico.

El punto delicado es la concentración. Para los próximos años, la tecnología explica una parte enorme del crecimiento esperado de ganancias del S&P 500, y los semiconductores representan aproximadamente la mitad de esa contribución.

La tecnología aporta una porción decisiva del crecimiento de ganancias esperado, con semiconductores como protagonistas.

Por eso, tener solamente un ETF amplio como SPY puede no ser suficiente para administrar el riesgo. Conviene pensar en una cartera con sectores menos dependientes de la misma historia: software, salud, industriales e infraestructura pueden ayudar a diversificar sin abandonar por completo el crecimiento estadounidense.

Asia muestra el riesgo del apalancamiento

En Corea, China y Taiwán se vio una burbuja importante de operaciones apalancadas. Cuando el mercado se desapalanca, la baja se acelera porque los inversores deben vender activos para cubrir posiciones financiadas con deuda.

La caída de las cuentas de margen muestra cómo el desapalancamiento amplifica la volatilidad en Asia.

Las empresas de memoria sufrieron especialmente porque parte del impulso previo no provenía solo de fundamentos, sino también de compras realizadas con dinero prestado. En un mercado tan sensible a la inteligencia artificial, esa combinación de euforia, concentración y apalancamiento merece atención.

¿Por qué los próximos cinco meses pueden ser erráticos?

Después de caídas cercanas a 1,1% en junio y 0,1% en julio, la historia del S&P 500 desde 1950 no luce particularmente alentadora para los cinco meses siguientes. El promedio histórico marca una caída de 2,5%, mientras que la mediana se ubica cerca de 3,7%.

Los antecedentes históricos sugieren un tramo final de año más volátil y con retornos menos favorables.

La estadística nunca reemplaza al análisis de contexto, pero hay factores adicionales que justifican la cautela:

  • Un posible cambio de presidencia en la Reserva Federal.
  • La cercanía de elecciones de medio término.
  • Tasas largas elevadas.
  • Valuaciones tecnológicas exigentes.
  • Una economía estadounidense que empieza a mostrar señales de desaceleración.

La microeconomía sigue fuerte, los resultados corporativos sorprendieron positivamente y hay sectores dinámicos. Pero el mercado no se mueve solamente por ganancias: también se mueve por tasas, liquidez, política y expectativas.

Las tasas reales son la gran incomodidad para los activos de riesgo

La suba de las tasas reales en Estados Unidos es uno de los temas más importantes del momento. Una tasa real es el rendimiento de los bonos del Tesoro descontando la inflación esperada.

Históricamente, las tasas reales estadounidenses se movían en una zona de 0,7% a 1%. En el escenario analizado, se ubicaron por encima de 2%. Y como las expectativas de inflación no subieron de manera equivalente, buena parte del aumento de las tasas nominales se trasladó directamente a las tasas reales.

El aumento de las tasas reales eleva la tasa de descuento y presiona sobre las valuaciones de los activos de riesgo.

¿Por qué importa tanto? Porque las tasas reales se usan para descontar los flujos futuros de proyectos de inversión y activos financieros. Si la tasa de descuento sube, los precios presentes de esos flujos valen menos. Es una presión directa sobre acciones de crecimiento, bonos largos y otros activos de riesgo.

También hubo un empinamiento de la curva del Tesoro:

  • La tasa a 10 años se acercó a 4,7%.
  • La tasa a 30 años superó el 5%.
  • Las hipotecas a 30 años se mantuvieron por encima de 7%.

Estas tasas son incómodas para la economía. Pueden frenar crédito, vivienda, consumo e inversión. Al mismo tiempo, le hacen parte del trabajo a la Reserva Federal: si el mercado ya encarece el financiamiento, tal vez la Fed no necesite subir tanto la tasa de política monetaria.

La otra lectura es que el gasto en infraestructura de inteligencia artificial exige más emisiones de deuda. Si las empresas generan menos caja libre y financian capex con deuda, el costo de endeudamiento de todo el sistema puede aumentar.

Fed, dólar, empleo y desaceleración económica

El mercado mantuvo una mirada restrictiva sobre la Reserva Federal. La expectativa era de cerca de 50 puntos básicos de suba acumulada en los siguientes seis meses, con una probabilidad importante de movimiento en la próxima reunión relevante.

Sin embargo, la macroeconomía empezó a dar señales menos firmes. El PIB del segundo trimestre se ubicó debajo de lo esperado, con una tasa anualizada cercana a 1,5% frente a una expectativa de 2,1%.

La combinación de tasas hipotecarias altas, bono largo por encima de 5% y desaceleración del crecimiento merece seguimiento. La inflación mostró alivio en mediciones recientes, ayudada por la caída previa del petróleo, aunque una recuperación del crudo puede volver a empujar los precios más adelante.

El dato clave a monitorear es la creación de empleo no agrícola. Tras un registro anterior flojo de 57.000 puestos, el mercado esperaba alrededor de 83.000 nuevos empleos. En un contexto de tasas tan elevadas, cualquier sorpresa en empleo puede modificar rápidamente las expectativas sobre la Fed, el dólar y los bonos.

Cómo pensar una cartera global más diversificada

Con una historia de inteligencia artificial todavía muy poderosa, pero con riesgos de valuación y concentración, la idea no es salir corriendo de la tecnología. Es evitar quedar expuesto a una única narrativa.

Algunas alternativas para diversificar el riesgo son:

  • Tecnología china: China venía entre los mercados más castigados y sus empresas tecnológicas ofrecen una forma de no concentrarse únicamente en Estados Unidos.
  • Latinoamérica: Argentina y Brasil siguen siendo mercados de interés, con dinámicas propias y exposición a commodities.
  • Materias primas: un dólar más débil y una Fed menos agresiva pueden favorecer a los commodities.
  • Software: puede complementar la exposición tecnológica sin depender exclusivamente de semiconductores.
  • Salud, industriales e infraestructura: sectores que ayudan a construir una cartera menos concentrada.

El S&P 500 sigue siendo una pieza central para muchos portafolios, pero no conviene confundir un índice diversificado con una exposición libre de concentración. Si las mega tecnológicas explican una parte tan grande de las ganancias esperadas, también explican una parte importante del riesgo.

Argentina: menos volatilidad, más institucionalidad y un riesgo político que persiste

Argentina tiene una historia de ciclos muy violentos. Desde la década de 1970, el país atravesó recesiones con una frecuencia cercana a una cada 4,9 años, muy por encima de países vecinos como Brasil, Chile o Uruguay.

En ese contexto, la propuesta de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central apunta a limitar esa volatilidad. El objetivo principal sería preservar el valor de la moneda, evitando que el Banco Central financie directamente al Tesoro, provincias o municipios.

El esquema también incluiría:

  • Eliminación de letras intransferibles.
  • Uso de ganancias del Banco Central para pagar deuda, no para financiar gastos discrecionales.
  • Una regla fiscal que obligue a sostener el equilibrio de las cuentas públicas.

La intención es positiva. Pero una ley, por sí sola, no resuelve el problema argentino. La clave es la consistencia política a través del tiempo. El mercado recuerda que el Congreso argentino aprobó regímenes muy distintos entre sí, desde la convertibilidad hasta medidas que afectaron deuda, ahorros y propiedad privada.

La referencia regional es Perú: atravesó una fuerte inestabilidad política, pero su Banco Central mantuvo continuidad y credibilidad. Esa persistencia institucional es justamente lo que Argentina necesita construir.

Riesgo país, Merval, reservas y deuda

El riesgo país se mantuvo por encima de los 400 puntos básicos, cerca de 437 puntos en el escenario analizado. Es una señal de que la política sigue siendo un factor central para quienes evalúan activos argentinos desde afuera.

El Merval mostró una suba moderada en dólares y se movió cerca de los 2.080 puntos, todavía lejos de máximos previos. Mientras otros mercados emergentes tuvieron una recuperación importante, Argentina quedó más condicionada por el riesgo político, las tasas internacionales y la necesidad de reconstruir acceso al financiamiento externo.

En el plano macro, la acumulación de reservas sigue siendo fundamental. Las reservas brutas se acercaron a los US$49.000 millones, mientras que las reservas netas mejoraron con el diferimiento de operaciones de recompra y obligaciones financieras. Esa mejora llevó las reservas netas desde una zona cercana a US$4.000 millones hacia unos US$12.000 millones.

Es un avance relevante, pero el desafío continúa. Entre intereses y capital, el país enfrenta pagos importantes al FMI durante el próximo año. La estrategia debe seguir siendo acumular dólares, sostener el programa y evitar depender de tasas de financiamiento internacional que todavía resultan demasiado elevadas.

Acciones argentinas y una semana cargada de balances

El mercado accionario local tiene su propia dinámica. Globant mostró recuperación luego de una caída muy marcada en los últimos años. Los bancos también tuvieron un mejor comportamiento, con Banco Macro y Supervielle entre los nombres más destacados.

Las petroleras, en cambio, quedaron más erráticas por la caída del petróleo. Con el crudo bajando, el mercado empieza a revisar parte del entusiasmo que había acompañado al sector energético.

Los balances corporativos serán determinantes para marcar la dirección de las acciones locales. Entre los nombres relevantes aparecen:

  • TGS y Transener.
  • Pampa Energía y Transportadora de Gas del Norte.
  • YPF como uno de los reportes centrales.
  • Metrogas.
  • Mercado Libre.
  • BYMA.

En un mercado con riesgo país todavía alto, los resultados de las empresas importan mucho. La macro define el marco general, pero la micro puede determinar qué compañías logran sostener valuaciones y cuáles no.

Bonos en pesos, duales y dolarización gradual

Los bonos en pesos estuvieron flojos, al igual que los bonos en dólares, pero las tasas de rendimiento siguen siendo relevantes. Las tasas internas de retorno de los títulos a tasa fija se movían desde cerca de 23,5% hasta 27% anual, con el tramo más largo apareciendo como el más atractivo.

Los vencimientos de abril, mayo y junio ofrecían rendimientos próximos a 27% promedio. Para quienes buscan tasa en pesos, ese tramo largo puede tener sentido, siempre entendiendo el riesgo de inflación, de tipo de cambio y de liquidez.

También aparece interés en los bonos duales. Estos instrumentos combinan alternativas de cobertura, permitiendo capturar tasa fija y, según su estructura, cobertura vinculada al dólar. La lógica es sencilla: no quedar expuesto a un solo escenario.

Si el dólar sube, el componente dólar linked puede proteger. Si el tipo de cambio se mantiene más estable, la tasa fija puede resultar competitiva frente a un plazo fijo. En un país donde el equilibrio entre pesos y dólares cambia rápido, esa flexibilidad vale.

También se mencionaron bonos como el AO29 y el AL28, con pagos mensuales de cupón. Son alternativas para evaluar dentro de una estrategia diversificada, no soluciones mágicas ni apuestas aisladas.

La hoja de ruta para un mercado más difícil

El mercado entra en una etapa donde la selectividad va a importar más que nunca. Las ganancias corporativas son fuertes, la inteligencia artificial sigue generando crecimiento real y algunas empresas tienen fundamentos extraordinarios. Pero las tasas reales altas, la concentración tecnológica, el apalancamiento en Asia y el riesgo político obligan a bajar la euforia.

La estrategia pasa por no depender de una sola historia:

  • Diversificar entre regiones, sectores y monedas.
  • Separar tecnología de calidad de tecnología comprada a cualquier precio.
  • Mirar las tasas reales antes de tomar riesgo.
  • Seguir los datos de empleo, inflación y actividad de Estados Unidos.
  • En Argentina, monitorear reservas, riesgo país, financiamiento y consistencia fiscal.
  • Combinar exposición a pesos, dólar y activos con coberturas razonables.

Los próximos meses pueden ser peligrosos, pero peligroso no significa imposible. Significa que ya no alcanza con comprar lo que viene subiendo. Hay que entender qué se está pagando, qué riesgos se están asumiendo y qué parte de la cartera puede aguantar un mercado más volátil.

La inteligencia artificial puede seguir siendo una historia extraordinaria. El desafío es no quedar atrapado en una valuación extraordinariamente cara.

Fuente: Mercado sin filtro. Canal Mundo Dinero. Link: