Análisis
Entre la inflación que baja y las tasas globales que aprietan

Argentina entre dos riesgos: inflación local, tasas globales e inteligencia artificial

En Mercado Sin Filtro, Sebastián Waisgold dialogó con Nicolás Sibecas, de Inversiones Andinas, sobre la colocación de deuda de YPF por US$1.200 millones, la inflación de 1,7% y sus riesgos de inercia, el petróleo alto como fuente de dólares pero también de presión inflacionaria, y el debate global sobre si hay que regular la inteligencia artificial, entre argumentos de seguridad y una posible pelea comercial con China.
por Mundo Dinero 14-09-2026
MSF Mundo Dinero

Argentina entre dos riesgos: inflación local, tasas globales e inteligencia artificial

Argentina tuvo una semana cargadísima de datos y la foto tiene dos caras. Por un lado, una inflación de 1,7%, dólar estable y una colocación internacional de YPF que ratifica el apetito por deuda corporativa argentina. Por el otro, petróleo en alza, tasas largas de Estados Unidos cerca del 5% y una nueva fuente de incertidumbre global: la carrera por la inteligencia artificial.

La pregunta de fondo es bastante simple, aunque la respuesta no tanto: ¿la mejora de las condiciones financieras argentinas es genuina o sigue dependiendo de un escenario externo favorable?

YPF y Vaca Muerta: una señal fuerte para el crédito argentino

La colocación internacional de YPF por US$1.200 millones fue una de las noticias más relevantes de la semana. No se trata solamente del monto, sino de lo que revela: existe demanda por deuda de compañías argentinas vinculadas a Vaca Muerta.

YPF, Pampa Energía y Vista integran hoy el sector estrella del mercado corporativo local. Son empresas con proyectos bajo el RIGI, un esquema que, hacia adelante, mejora la previsibilidad para acreedores y bonistas al permitirles contar con mayor disponibilidad de las divisas generadas por exportaciones.

El atractivo también aparece al mirar los spreads. Incluso las compañías argentinas de mejor perfil crediticio todavía pagan una tasa superior a la de empresas comparables de Brasil, Colombia o Ecuador. Esa sobretasa, que puede rondar los 100 puntos básicos en algunos casos, sigue despertando interés porque combina rendimientos elevados con balances corporativos sólidos.

La emisión de YPF, con un cupón cercano al 7,5%, debe leerse además como una mejora financiera. La empresa podrá recomprar obligaciones negociables emitidas en años previos que pagaban cupones cercanos al 9%. Es decir, no es solamente una emisión grande y de largo plazo: es refinanciamiento a un costo menor.

Hay dos razones para considerarlo positivo:

  • Las empresas argentinas lograron honrar sus vencimientos incluso durante los momentos macroeconómicos más complejos.
  • El acceso a dólares a tasas más bajas reduce la carga financiera y fortalece los balances hacia adelante.

¿Se abre la puerta para Vista, Pampa y San Juan?

Una emisión exitosa suele funcionar como referencia para el resto del mercado. Por eso se hablaba de posibles colocaciones de Vista y Pampa Energía en las semanas siguientes, aunque sin confirmaciones oficiales en ese momento.

También aparecía San Juan como posible emisor por alrededor de US$600 millones. Sería una novedad porque la provincia no cuenta hoy con bonos internacionales en circulación, pero tiene fundamentos sectoriales para captar atención: junto con Neuquén, concentra una gran cantidad de proyectos RIGI, particularmente ligados a cobre, oro y plata.

El factor tiempo es clave. Muchas compañías podrían buscar asegurar sus programas financieros durante el último tramo del año y anticiparse a 2027, un año electoral que naturalmente puede traer más volatilidad. Para un director financiero, conseguir hoy los dólares necesarios puede ser una forma de atravesar ese período con mucha más tranquilidad.

Esto también puede ayudar al Banco Central. Si una porción de esas divisas se liquida en el mercado de cambios, la autoridad monetaria podría tener mayor espacio para recomponer reservas. El hecho de que haya comprado poco en las semanas previas puede responder, justamente, a una postura más conservadora mientras esperaba estos flujos.

Inflación del 1,7%: una buena noticia con una advertencia

El IPC de agosto marcó 1,7%, uno de los registros más bajos de los últimos meses. Las mediciones de alta frecuencia para septiembre apuntaban a números parecidos, entre 1,6% y 1,7%. Es una buena señal, pero no conviene mirar ese dato aislado del nivel de actividad.

El mercado celebra la desaceleración inflacionaria, aunque la economía todavía no termina de despegar. La duda es si el 1,7% puede convertirse en un piso sostenible mientras algunos sectores siguen muy rezagados.

El Gobierno parece estar priorizando una macroeconomía robusta, aun si eso implica resignar algo de actividad. La prioridad es evitar una crisis hacia fin de año y durante el año siguiente. Dentro de un frente fiscal ajustado, las medidas para reactivar sectores específicos tienen que ser quirúrgicas.

Crédito hipotecario y construcción

Uno de los canales más claros para impulsar la actividad es el crédito. El Fondo de Garantía de Sustentabilidad buscaba colocar plazos fijos de largo plazo en bancos para mover el mercado hipotecario.

Los números muestran por qué importa. En su mejor momento del año anterior se otorgaban alrededor de 400 créditos hipotecarios mensuales. Con la suba de tasas de fines de ese año y comienzos del siguiente, esa cifra cayó a cerca de 115. Luego repuntó a la zona de 220, pero todavía está lejos de los máximos.

Reactivar el crédito hipotecario puede producir un efecto encadenado:

  1. Mejora las operaciones de inmuebles usados.
  2. Moviliza la demanda de viviendas.
  3. Ayuda a que la construcción de unidades nuevas vuelva a tomar ritmo.

También estaban en discusión medidas para incentivar obras en rutas nacionales mediante la eliminación de impuestos nacionales y provinciales. Construcción, materiales y obras públicas aparecen como sectores donde una mejora moderada podría hacer diferencia.

Mientras tanto, energía y minería siguen jugando otro partido. Vaca Muerta viene superando proyecciones de producción año tras año, con una expansión anual compuesta cercana al 30%. El oil & gas y la minería mantienen una dinámica muy superior a la del promedio de la economía, y eso se refleja en el acceso al mercado internacional.

Más petróleo y soja: más dólares, pero también presión inflacionaria

Argentina vive una dualidad interesante. Los precios altos de los commodities complican el escenario global y presionan la inflación, pero para una economía exportadora neta de alimentos y energía también representan un ingreso importante de divisas.

Los commodities son una cobertura externa para las reservas, pero pueden trasladarse a precios internos.

El petróleo y la soja fortalecen la balanza comercial, mejoran la posición de reservas y le dan al Banco Central más posibilidad de comprar dólares. Para Vaca Muerta, un barril por encima de US$100 vuelve todavía más atractivos proyectos que ya eran rentables con precios cercanos a US$60.

El conflicto en Irán y el salto del crudo también pueden acelerar decisiones de inversión en proyectos de GNL y desarrollos energéticos que estaban en carpeta. Esa es la parte favorable de la ecuación.

La parte incómoda es el traslado a precios. Un petróleo más caro aumenta los costos de combustibles, fletes y logística. En un país que mueve gran parte de su producción por camión, cualquier ajuste en surtidor tiene impacto sobre buena parte de la estructura de costos.

El rol de YPF en el precio de los combustibles

YPF venía aplicando una lógica de promedios móviles para amortiguar la volatilidad internacional del barril. La idea es evitar que cada salto externo se traslade de forma instantánea al precio que se paga en surtidor.

Ese mecanismo funciona como un buffer. Si el petróleo sube con fuerza, la empresa puede aumentar menos al comienzo. Si luego el barril baja, mantiene durante más tiempo un precio local elevado para compensar el desfase. El problema aparece si el petróleo vuelve a escalar y se sostiene en niveles altos.

Hasta ese momento, ni el precio de las naftas ni el impuesto a los combustibles habían sido modificados desde que el conflicto recrudeció en agosto. Eso muestra que tanto la empresa como el Gobierno entienden la sensibilidad inflacionaria del tema. Sin embargo, si hubiera ajustes en octubre, el impacto podría llegar a fletes, alimentos y precios generales.

Merval lateral, balances firmes y poco volumen

El Merval se mantuvo lateral bajista durante los últimos meses. No terminó de caer con fuerza, pero tampoco logró generar un rebote consistente. La gran pregunta es si, con Wall Street condicionado por tasas largas altas, el mercado argentino puede estar más cerca de un piso que de un nuevo tramo bajista.

Hay fundamentos corporativos para sostener una mirada constructiva. Incluso en sectores castigados, como construcción y materiales, muchas compañías presentaron buenos balances y niveles de endeudamiento bajos. Las empresas están haciendo los deberes.

Lo que todavía falta es ánimo inversor y volumen. Las ruedas mostraron montos operados muy bajos, una señal de cautela más que de una salida masiva. Un panorama electoral más claro o un repunte, aunque sea moderado, de la actividad podrían transformarse en los drivers que hoy no aparecen.

La Fed, los Treasuries al 5% y el riesgo externo

Las tasas largas de Estados Unidos cerca del 5% incomodan a todos los mercados. Una tasa alta encarece el financiamiento global, presiona las valuaciones de activos de riesgo y dificulta el regreso de Argentina al mercado internacional para refinanciar deuda soberana.

La expectativa estaba puesta en la decisión de la Reserva Federal. El mercado asignaba una probabilidad muy elevada a una suba de tasas, luego de una inflación interanual de 3,4%, datos laborales firmes y un mercado de bonos tensionado.

Detrás de esa tensión hay una competencia muy fuerte por el capital. Por un lado, los grandes Estados necesitan financiar déficits fiscales. Por el otro, las compañías tecnológicas demandan inversiones gigantescas para sostener la carrera de inteligencia artificial, centros de datos, chips, memorias y capacidad de nube.

Para Argentina, el contexto es desafiante, pero tiene dos diferencias relevantes frente a otros episodios:

  • Los precios más altos de petróleo, soja y otros commodities generan más ingreso de dólares.
  • Hay pocos grandes fondos extranjeros sobreinvertidos en activos argentinos, por lo que el riesgo de una venta masiva por salida hacia activos seguros es menor.

Esto no elimina el riesgo, pero sí amortigua uno de los mecanismos clásicos de contagio financiero. En otros ciclos, una suba de tasas en Estados Unidos podía disparar una salida abrupta de capitales. Esta vez, buena parte de esos inversores ya no está posicionada de manera significativa en activos locales.

La inteligencia artificial: ¿riesgo de seguridad o disputa comercial?

La inteligencia artificial sigue siendo uno de los grandes motores del mercado global, pero también empieza a exponer tensiones cada vez más visibles. Durante el fin de semana se instaló la discusión sobre si el desarrollo de modelos avanzados debería desacelerarse por motivos de seguridad.

Dario Amodei, CEO y cofundador de Anthropic, publicó un ensayo alertando sobre la necesidad de moderar el avance de la IA. Entre los riesgos mencionados aparecieron los ciberataques y la posibilidad de que estas herramientas sean utilizadas para investigar o desarrollar armas biológicas.

Sam Altman, de OpenAI, respaldó la discusión y planteó la necesidad de coordinar el tema entre las principales empresas tecnológicas. El debate es delicado porque una superinteligencia capaz de vulnerar sistemas o facilitar usos dañinos plantea desafíos que no respetan fronteras nacionales.

Pero hay otra lectura posible: la regulación también puede ser una herramienta competitiva.

Estados Unidos, China y la pelea por los modelos

Los modelos chinos vienen mejorando rápido y logran capacidades competitivas con costos más bajos que muchas alternativas estadounidenses. Por eso, una regulación estricta en Estados Unidos podría tener dos efectos al mismo tiempo: limitar riesgos reales de seguridad y proteger a los grandes jugadores locales frente a startups o plataformas vinculadas a China.

La sospecha aparece porque compañías que compiten entre sí parecen coincidir con mucha rapidez en la necesidad de frenar o regular. Si una norma dificultara el uso de modelos chinos en el mercado estadounidense, las valuaciones de las empresas locales podrían beneficiarse de manera directa.

La discusión ya llegó al Congreso estadounidense, donde algunos legisladores evaluaban iniciativas para prohibir o limitar el desarrollo de una superinteligencia artificial. Sin embargo, regular algo así es enormemente complejo. No se trata de un producto físico que pueda controlarse en una frontera: se trata de código, servidores, capacidad de cómputo y redes globales.

Donald Trump, por su parte, planteó una posición opuesta: Estados Unidos no debería frenar el ritmo porque considera que está compitiendo con China y debe seguir avanzando.

Hardware, software y el impacto en las valuaciones

El mercado empezó a mostrar movimientos interesantes dentro del ecosistema de IA. Durante las semanas previas se habían favorecido compañías de hardware, memorias RAM, neoclouds y proveedores de infraestructura para centros de datos. Nvidia era uno de los emblemas de esa tendencia.

La rotación entre infraestructura, memorias y software muestra que el mercado sigue recalibrando el negocio de la IA.

Al mismo tiempo, el software venía sufriendo porque el mercado descontaba que muchas empresas podían verse desplazadas por la automatización y la inteligencia artificial. En el premarket se observó un movimiento inverso: correcciones en algunos nombres de infraestructura, RAM, servidores y Nvidia, mientras varias compañías de software rebotaban.

Es una señal de que el mercado está recalculando ganadores y perdedores. Si la regulación frena inversiones o retrasa el despliegue de modelos, el efecto sobre las empresas de IA puede ser significativo. La gran narrativa alcista del año depende en buena medida de que estas inversiones continúen y de que las ganancias corporativas sigan validando valuaciones exigentes.

Oracle fue un caso relevante. La empresa presentó resultados fuertes, con ingresos que crecieron alrededor de 30% hasta US$19.300 millones. Su negocio de bases de datos, infraestructura cloud y capacidad tecnológica sigue siendo central para la expansión de la IA.

Incluso con Treasuries cerca del 5%, el mercado continuó premiando a las compañías que demuestran crecimiento real y exposición concreta a la infraestructura de inteligencia artificial. La salida de nuevos productos de Apple también mostró que la tecnología sigue siendo un foco central de atención, aunque el contexto de tasas altas obliga a mirar con más cuidado las valuaciones.

La foto final: fundamentos mejores, pero sin margen para distracciones

Argentina llega a este tramo con algunos fundamentos concretos: inflación más baja, empresas energéticas con acceso al crédito, balances corporativos más sólidos y una fuente de divisas que se potencia con petróleo, soja, minería y Vaca Muerta.

Pero la mejora no está blindada. La actividad todavía es débil en sectores sensibles, un ajuste de combustibles podría complicar la desinflación y las tasas globales hacen más costoso cualquier intento de refinanciamiento soberano.

La clave será seguir de cerca tres tableros al mismo tiempo: reservas e inflación local, precios internacionales de commodities y decisiones de la Fed. A eso se suma el cuarto factor que domina Wall Street: la inteligencia artificial, sus inversiones, sus resultados y el riesgo de que la regulación cambie las reglas de juego.

No alcanza con mirar un solo dato bueno. El escenario argentino mejoró, pero sigue navegando entre dos riesgos grandes: la inflación que puede reavivarse por costos internos y un mundo con tasas altas, petróleo caro y una competencia tecnológica que recién empieza.

💸 Saber qué pasó no alcanza. Aprendé a decidir qué hacer con tu dinero. Mirá los próximos cursos 👉 https://eafp.com.ar/cursos 
 

Fuente: Mercado sin filtro. Canal Mundo Dinero. Link: