Y finalmente termina el 2016. Un año realmente atípico. Fue un año de cambio de paradigma tanto en el plano nacional como internacional. Los sorpresivos triunfos del Pro en Argentina y de Trump en EEUU, nos obliga a repensar nuestras inversiones y posiciones. El interrogante es qué tan profundos serán los cambios a partir de los discursos preeleccionarios. Una cosa es presentarse como una opción alternativa y otra muy distinta, es diferenciar desde la ejecución de las promesas electorales.
En el caso de Trump, por ahora, estamos en la etapa de expectativa y especulación. En el caso de Macri, fue un año con buenas y malas. La salida de Cepo, el arreglo con los hold outs, la autonomía del BCRA y la política monetaria, en lo positivo. En lo negativo, las urgencias del gobierno siguen siendo las mismas: bajar el défit, controlar la inflación y reactivar la economía, sin caer en las trampas del sobreendeudamiento y la desocupación; siempre asegurándose gobernabilidad. El desafío no parece sencillo.
La Gobernabilidad parece ser la gran meta política para este año. Las elecciones condicionan las decisiones económicas. La puja por Ganancias, muestran una oposición al acecho, en una relación con el gobierno compleja. Se sabe fuerte por su mayoría parlamentaria y en cualquier momento rompe la tensa convivencia con el ejecutivo.
Por otro lado, la salida del Ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay, parece haber sido una crónica de una salida anunciada. Desde su nombramiento los cortocircuitos con el resto del Gabinete estuvieron a la orden del día. Su salida confirma dos cosas: fue una sana opción descentralizar el antiguo super ministerio de Economía, y así evitar grandes cimbronazos ante la salida de un Ministro, y por otro lado, confirma que quien dispone el rumbo de economía, no está en economía, sino en la jefatura de gabinete.
Estamos en pleno proceso de reacomodamiento de cómo se interrelacionarán el mercado estadounidense, Europeo y los mercados emergentes. Es un contexto de muchas oportunidades pero con alta volatilidad. Por eso este año, más que nunca, hay que estar muy informado y rápido de reflejos, y muy atentos ante posibles inestabilidades nacionales, regionales y políticas.

Desde el equipo de Cultura Inve$t queremos agradersele a los auspiciantes y a nuestros lectores por habernos acompañado durante del 2016, deseandoles muchas felicidades y un próspero 2017.