El consumo fue el gran motor del kirchnerismo para mantener su caudal de votos.  Con la devaluación y la posterior inflación y los aumentos de tarifas, en el 2016 el consumo cayó notablemente. La consultora EcoLatina realizó un estudio en el que detalla 13 motivos por los que este año el consumo se volverá a incrementar y será clave en la elección de octubre.

  • A lo largo de 2016, el gasto de las familias mostró un importante deterioro: conforme a los datos del INDEC, en los primeros nueve meses el consumo privado acumuló una baja de 1,2% i.a..
  • Esta contracción se explica por la aceleración inflacionaria que no pudo ser acompañada por el salario, y por el deterioro del mercado laboral (destrucción de empleo privado formal, reducción de horas extras y suspensiones).
  • En lo que respecta a los rubros, de acuerdo al relevamiento de Kantar Worldpanel el consumo masivo exhibió una contracción de 4% el año pasado
  • A la hora de racionalizar el consumo, las familias priorizaron los bienes de mayor necesidad, y así fue como, de acuerdo a la información de CAME de locales minoristas, las ventas de alimentos y bebidas (-2,6% anual) o de farmacias (-3%) mostraron bajas más moderadas que otros productos de menor necesidad como, por ejemplo, los de bijouterie (-12,4% en el año), cosmética (-10%).
  • En bienes durables hubo comportamientos totalmente opuestos. Por un lado, las ventas de productos de electrodomésticos estuvieron entre las que más cayeron (-14% anual, según datos de comercios tradicionales de CAME) y, por el otro, el patentamiento de automóviles fue uno de los pocos rubros que mostraron un incremento durante 2016 (+10,2% en el año, de acuerdo a las estadísticas de ACARA).
  • Mientras que los hogares de ingreso alto no disminuyeron su consumo masivo en relación al nivel de 2015, los sectores más vulnerables registraron una contracción del orden del 8% anual en el volumen de compras realizado, y del 5% en el caso de aquellos de ingreso medio.
  • Por otro lado, las decisiones de consumo no fueron homogéneas en términos de los canales elegidos por los hogares: las ventas que releva CAME, que refieren a los comercios tradicionales, evidenciaron una caída más moderada (-6,6% anual) que, por ejemplo, los hipermercados (-14% en el año, según datos de Kantar Worldpanel). A la vez, llamó la atención que los centros de ventas mayoristas exhibieron un significativo incremento (+9% en todo 2016), dando cuenta de la necesidad de los hogares de economizar su consumo a través de la búsqueda de menores precios en compras al por mayor.
  • Una conclusión similar puede derivarse de las cifras del INDEC sobre las ventas en supermercados. Al deflactar la facturación del año por una proxyde la inflación nacional, se observa una merma de 9,4% el año pasado, mayor a la caída del consumo masivo agregado (-4% en el volumen según Kantar Worldpanel).
  • Ante el retraso de la llegada de señales de recuperación en el “segundo semestre”, el gobierno incrementó a fines del año pasado los esfuerzos para apuntalar el consumo. En diciembre de 2016 el Ejecutivo aplicó un paquete de estímulo navideño (o bono de fin de año) dirigidos a gran parte de los trabajadores formales (públicos y privados), a jubilados, y a sectores de bajos ingresos (perceptores de la Asignación Universal por Hijo y por Embarazo, y cooperativistas).
  • Esto explica porqué en el último mes de 2016 los indicadores asociados al consumo dieron señales incipientes de recuperación.
  • Las expectativas sobre el consumo para este año son más alentadoras respecto del 2016. Por un lado, hay sectores cuyos ingresos están atados a la inflación pasada, como son las jubilaciones y las asignaciones familiares. Así, en la medida en que los precios desaceleren su ritmo de crecimiento, dichos hogares exhibirán una mejora real en su haber. Dado que se trata de los sectores de menores ingresos, es probable que gran parte de estas ganancias se destinen al consumo.
  • En suma, tras la contracción observada el año pasado, esperamos una recuperación del consumo en 2017. La magnitud de dicha mejora va a depender principalmente del resultado de la carrera entre precios y salarios. La desaceleración de la inflación está afectada por dos fuerzas contrapuestas: la fuerte suba de precios regulados y la apreciación cambiaria

Fuente | Fortuna