La semana pasada sorprendió la noticia del anuncio de uno de los mayores bancos argentinos cuando anunciaron que se podían comprar criptomonedas desde el homebanking. La novedad generó revuelo en el mercado pero no duró mucho. Inmediatamente una disposición del Banco Central de la República Argentina prohibió este tipo de operatoria.

“Esto no estaba prohibido dentro de la normativa del Central”, remarcó Mariano Otálora en el programa Qué hacemos con los Pesos (A24). “Lo que ofrecía el Banco Galicia era una transacción en blanco, con el dinero que uno tiene en el homebanking, comprando con pesos y vendiendo contra pesos. Era una transacción linkeada al bitcoin en realidad, sin tener la tenencia”, explicó. “Con esto creo que el BCRA se equivoca”, advirtió Otálora.

Al respecto, Matías Bari, Ceo de SatoshiTango indicó que “la oferta que el Banco de Galicia le había hecho a sus clientes de operar con critpomonedas era un paso importante en términos de adopciones y regulaciones. Se pensaba que el BCRA lo había autorizado y la noticia recorrió el planeta en varios medios especializados porque había sido una medida disruptiva en términos de comercialización de criptomonedas. Pero duró muy poco”.

De acuerdo al análisis de Gustavo Neffa, socio de Reseach for Traders, cada vez más los bancos de los países centrales se han ido metiendo progresivamente en el negocio. Hemos visto a Goldman Sachs dando servicios en la mesa de trading. JP Morgan, ofrece custodia para sus clientes. Esto hizo que se emparejara el apetito por el riesgo. A nivel mundial los bancos centrales han sido hipócritas, porque mientras prohíben las operaciones con cripto están desarrollando las suyas. Las CBDC son las criptomonedas de los bancos centrales. Ya están funcionando en China y hay 100 países que están evaluando lanzar sus propias criptomonedas. En latinoamérica hay unos cuántos; México es uno de ellos”, remarcó.

Para Matías Bari, “todavía queda mucho camino por recorrer. Estados Unidos no tiene un ETF de bitcoins, pero sí tiene de futuro. Porque hay compañías que por sus propios estatutos no pueden invertir en criptomonedas. Pero sí pueden hacerlo a través de un vehículo absolutamente regulado en la Bolsa. El futuro es muy prometedor. Aún no hemos visto nada de desarrollo institucional realmente grande”.

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