Inversiones
Tres filtros para no invertir en piloto automático

Argentina entra en turbulencia: 3 filtros para invertir y armar tu cartera

En Del Colchón a la Inversión, Alan Ferraro dialogó con José Dapena, profesor de economía, y Sebastián Waisgold, asesor de inversiones, sobre por qué el riesgo país argentino volvió a subir, los tres filtros clave para elegir inversiones —horizonte, riesgo y liquidez—, y dos carteras de CEDEARs, una moderada y otra agresiva, con ejemplos concretos de cómo comparar empresas y leer un rebote sin confundirlo con un cambio de tendencia.
por Mundo Dinero 01-10-2026
estudio financiero mundo dinero Mundo Dinero

Argentina entra en turbulencia: 3 filtros para invertir y armar tu cartera

El riesgo país sube, los bonos y las acciones argentinas sienten el golpe y aparece la pregunta inevitable: ¿el mercado ya está anticipando las elecciones o hay algo más? La respuesta no pasa por una sola variable. Se mezclan incertidumbre política, tasas internacionales elevadas y una economía que avanza a velocidades muy distintas.

Ahora bien, una cosa es entender la coyuntura y otra es decidir qué hacer con nuestros ahorros. Para eso necesitamos ordenar tres cuestiones: cuándo vamos a necesitar el dinero, cuánto riesgo podemos asumir y qué facilidad tendremos para recuperar la plata.

Con ese marco, podemos analizar dos carteras de CEDEARs, distinguir un rebote de un cambio de tendencia y comparar empresas sin caer en la trampa de comprar simplemente porque una acción bajó. Las cifras y los niveles de precios que siguen corresponden al escenario analizado, no a cotizaciones actualizadas ni a señales de compra vigentes.

 

Puntos clave

  • Horizonte, riesgo y liquidez son los tres filtros para elegir inversiones compatibles con tus necesidades.
  • La turbulencia argentina combina incertidumbre electoral, tasas internacionales altas y una recuperación económica desigual.
  • Un rebote del precio no confirma por sí solo el final de una tendencia bajista.
  • Comparar empresas exige revisar crecimiento, márgenes y riesgo, además de sus múltiplos de valuación.

 

Riesgo país: por qué Argentina siente más la turbulencia

Con el riesgo país en torno a los 636 puntos básicos, la preocupación no es solamente el número. También importa que Argentina pueda mostrar un deterioro mientras otros países de la región tienen un comportamiento más favorable.

El riesgo país expresa, de manera simplificada, la tasa adicional que exige el mercado para prestar dinero frente a una referencia considerada más segura. Esa prima refleja dudas sobre la capacidad y la voluntad de devolver la deuda.

Argentina carga con antecedentes de incumplimientos y reestructuraciones, entre ellos la crisis de 2001 y 2002 y la reestructuración encabezada por Martín Guzmán. Ese historial pesa. No alcanza con mostrar una mejora puntual: hay que sostenerla y construir confianza.

El riesgo electoral empieza antes de la campaña

Aunque falte más de un año para una elección, los mercados pueden empezar a incorporar distintos desenlaces. No esperan a que se impriman las boletas para preguntarse si continuará la política económica o qué ocurriría ante un cambio de administración.

Las elecciones brasileñas también forman parte del contexto. Las afinidades y los roces entre gobiernos pueden influir en las expectativas regionales, pero sería demasiado simple concluir que un resultado determinado en Brasil explica, por sí solo, la suba del riesgo argentino.

Brasil tiene otras condiciones de financiamiento, una mayor participación del mercado local y una percepción crediticia diferente. La comparación con Japón ayuda a entender el punto: el tamaño de la deuda o la existencia de déficit no explican por sí solos cuánto cuesta financiarse. También importan la moneda de la deuda, quiénes la financian y la confianza en su repago.

En ese escenario, el ministro de Economía afirmó durante un encuentro con inversores que contaba con recursos para enfrentar incluso un escenario electoral adverso. Es una señal que el mercado puede considerar, pero no elimina automáticamente la incertidumbre.

Tasas de Estados Unidos: la presión que viene de afuera

Cuando suben los rendimientos de los bonos estadounidenses, cambia la vara con la que se evalúan otras inversiones. Si una alternativa de menor riesgo ofrece una tasa más alta, los activos emergentes necesitan justificar mejor el riesgo adicional.

En el escenario discutido, los rendimientos estadounidenses de largo plazo se ubicaban por encima del 5%, con referencias cercanas al 5,2% para diez años y al 5,6% para treinta años. Ese contexto presionaba tanto a bonos emergentes como a acciones, especialmente a empresas cuya valuación depende mucho del crecimiento futuro.

Argentina suele amplificar esos movimientos porque suma sus propios problemas a los internacionales. Inflación global, petróleo en alza, conflictos y expectativas sobre las elecciones estadounidenses completan el cuadro.

También conviene poner las tasas en perspectiva: los niveles de 1% o 2% no son necesariamente la normalidad histórica. Una tasa más alta puede representar, en parte, una vuelta a condiciones menos excepcionales. Eso no quita que el ajuste resulte doloroso para las carteras.

La economía argentina no es solamente Vaca Muerta

Energía, agro y minería muestran oportunidades importantes. El cambio de la matriz energética, con una mayor capacidad exportadora, es una buena noticia. También pueden ayudar mejores precios del petróleo y de los productos agrícolas.

Pero un buen desempeño de esos sectores no significa que toda la economía esté funcionando igual. Una fábrica, un kiosco y una verdulería también son economía real. Las PyMEs y el comercio tienen un papel central en el empleo, y su debilidad importa tanto para la actividad como para la sostenibilidad del programa económico.

Por eso, extender el crecimiento a más sectores no es solamente una cuestión electoral. Si el consumo y las pequeñas empresas siguen bajo presión, esa fragilidad puede terminar afectando las expectativas de los inversores.

Catamarca, Longvie y el peso de los impuestos

El caso comentado de Catamarca ilustra cómo una decisión tributaria puede modificar incentivos productivos. La eliminación de Ingresos Brutos para la actividad mencionada fue vinculada con la decisión de Longvie de concentrar allí producción que realizaba en Entre Ríos y en la provincia de Buenos Aires.

La discusión, sin embargo, no termina en un impuesto provincial. Desregular puede ayudar, pero las empresas también compiten con el peso de los impuestos nacionales y el resto de sus costos.

Si se compara la producción argentina con la de países que tienen otra estructura tributaria o distintos mecanismos de apoyo, hay que poner todas esas condiciones sobre la mesa. No alcanza con decir que una fábrica es poco competitiva sin revisar qué parte de sus costos depende del entorno.

Reservas del Banco Central: mirar la película, no un solo mes

La desaceleración en las compras de dólares del Banco Central generó inquietud. La cifra mencionada fue de aproximadamente USD 160 millones para el mes, un registro bajo dentro del período analizado.

¿Es una señal de alarma? No necesariamente. Comprar menos dólares no equivale a vender reservas de manera sostenida. Para identificar un deterioro hay que observar si la tendencia se repite durante varios meses.

La acumulación de reservas, que en la discusión se ubicaba por encima de USD 50.000 millones, también forma parte del balance. La pregunta es cómo evoluciona esa posición frente a los compromisos y los pasivos, no solamente cuánto se compró en una rueda o en un mes.

En la misma línea, relacionar las reservas con la base monetaria y otros pasivos permite evaluar el balance del Banco Central. Es una referencia de análisis, no una fórmula que determine automáticamente cuál debería ser el precio del dólar.

Cuando el Banco Central compra dólares, ¿qué pasa con los pesos?

Para comprar dólares, el Banco Central entrega pesos. Esa operación aumenta las reservas y, en primera instancia, puede aumentar la base monetaria.

Eso lleva a una pregunta muy argentina: ¿entonces toda emisión genera inflación? La respuesta es que la emisión no es perjudicial por definición; el problema aparece cuando excede la demanda de dinero.

No es lo mismo emitir para financiar un déficit persistente del Tesoro que emitir en una operación de compra de divisas mientras existen mecanismos que absorben esos pesos.

La esterilización busca retirar liquidez de circulación. Históricamente se utilizaron instrumentos remunerados del Banco Central, como las Leliq, aunque esas herramientas tienen costos y afectan las tasas de interés.

En el esquema analizado, el ahorro del Tesoro y sus depósitos en el Banco Central funcionaban como parte del mecanismo de absorción. El Tesoro recauda, mantiene un superávit y deposita recursos, retirando pesos de circulación. Esos depósitos siguen siendo un pasivo del Banco Central porque el Tesoro puede necesitarlos más adelante.

Por eso, una compra de dólares no permite concluir, de manera aislada, que la cantidad final de pesos en circulación aumentó en la misma proporción. Hay que mirar el conjunto de las operaciones.

Los 3 filtros para invertir: horizonte, riesgo y liquidez

Elegir inversiones se parece un poco a ir al supermercado: nos pueden gustar muchas cosas, pero no necesitamos todo ni tenemos presupuesto para comprarlo todo. Antes de elegir el activo, hay que definir para qué lo queremos.

  1. Horizonte: ¿cuándo vas a necesitar el dinero? Una semana y tres años son problemas de inversión completamente distintos.
  2. Riesgo: ¿qué pérdidas o fluctuaciones podés tolerar? Buscar una mayor rentabilidad implica aceptar incertidumbre, no comprar una ganancia garantizada.
  3. Liquidez: ¿con qué facilidad podés vender el activo y recuperar el dinero cuando lo necesites?

Estos filtros ayudan a definir el perfil del inversor y a descartar alternativas que no encajan, aunque parezcan atractivas.

¿Cuál es el retorno esperable?

No hay un porcentaje universal que sirva para cualquier cartera. El rendimiento esperado debe ser coherente con el riesgo, el horizonte y los instrumentos elegidos.

El mercado exige una prima para asumir mayor riesgo, pero esa prima es una expectativa. Puede materializarse o no. Una inversión más arriesgada puede ofrecer más potencial y, al mismo tiempo, terminar con pérdidas.

Además, conviene mirar todo el patrimonio. Si la vivienda representa el 80% de tus activos, esa concentración existe aunque dediques mucho tiempo a distribuir el 10% que tenés en inversiones financieras. La cartera patrimonial es más amplia que la cuenta del broker.

La tesis de inversión: qué debería pasar para que tu idea funcione

Una tesis de inversión es una hipótesis razonada sobre por qué un activo podría generar valor. No es una certeza ni una corazonada disfrazada de análisis.

Comprar porque leímos un comentario en redes también supone una lógica de decisión, pero una tesis útil necesita explicar qué esperamos y qué hechos permitirían revisar esa expectativa.

Algunos ejemplos de hipótesis son:

  • La inteligencia artificial puede aumentar la demanda de infraestructura que hoy funciona como cuello de botella.
  • Una mayor necesidad de electricidad puede beneficiar a empresas capaces de ampliar el suministro.
  • El desarrollo de robots puede impulsar la demanda de sensores y componentes ópticos.
  • Un cambio en las expectativas políticas brasileñas puede modificar la valuación de activos del país, como el ETF EWZ.

Después hay que monitorear: ¿ocurrió lo esperado?, ¿mejoraron los resultados?, ¿cambió el contexto? Una cartera no se evalúa únicamente por cuánto subió o bajó. También importa si la explicación que justificó la compra sigue en pie.

Si no tenemos tiempo para investigar empresas, los ETF y los fondos comunes de inversión ofrecen alternativas más amplias. Eso reduce la necesidad de seleccionar cada compañía individualmente, aunque no elimina el riesgo ni la tarea de elegir un vehículo adecuado.

Una cartera moderada de CEDEARs: cinco posiciones al 20%

La propuesta moderada distribuye el capital en partes iguales. Su horizonte era el resto del año, con revisiones periódicas. La palabra "moderada" es relativa a la alternativa más agresiva: no significa ausencia de pérdidas ni equivale a una cartera conservadora.

  • VIG, empresas con crecimiento de dividendos: reúne compañías con historial de aumento de dividendos. La idea es buscar una exposición accionaria con un comportamiento relativamente más estable que alternativas de mayor volatilidad. La ficha oficial de Vanguard Dividend Appreciation ETF permite revisar el fondo y su estrategia.
  • Sector financiero: la caída asociada al contexto de tasas lo acercaba, según el análisis técnico presentado, a la media móvil de 200 ruedas. Se consideraba una zona de posible soporte, no un piso asegurado.
  • Oro mediante un ETF: se buscaba aprovechar la corrección del metal sin asumir directamente la volatilidad adicional de las empresas mineras.
  • Sector energético: la tesis se apoyaba en una demanda elevada de energía y en el consumo adicional que requieren las nuevas tecnologías.
  • Zoom: se incorporaba después de una caída importante y de señales iniciales de rebote.

La distribución igualitaria facilita seguir los pesos, pero no hace que todas las posiciones aporten el mismo riesgo. Zoom, el oro y un ETF de dividendos responden a factores distintos y pueden tener volatilidades diferentes.

Análisis técnico: un rebote no siempre termina una tendencia bajista

Desde la teoría de Dow, una tendencia bajista se reconoce por máximos y mínimos descendentes. El precio rebota, pero cada recuperación encuentra un techo menor; después vuelve a caer y marca un piso inferior.

Una tendencia alcista presenta la secuencia contraria: máximos y mínimos crecientes. En ambos casos hay movimientos en serrucho. El mercado no avanza en línea recta.

Nike: por qué una marca conocida puede ser una inversión agresiva

Nike mostraba una extensa secuencia de caídas, con máximos y mínimos descendentes desde 2022. Su reconocimiento como marca no convertía automáticamente a la acción en una alternativa conservadora.

Los retrocesos de Fibonacci se utilizaban para medir cuánto recuperaba el precio respecto de un tramo previo de caída. Entre las referencias observadas estaban el 38,2%, el 50% y el 61,8%.

En el enfoque aplicado, un rebote que no superara el 61,8% mantenía abierta la posibilidad de nuevas bajas. En uno de los tramos seleccionados, alcanzar esa referencia requería una recuperación aproximada del 73%. Ese porcentaje dependía de los extremos elegidos para medir la caída y no representaba un objetivo garantizado.

La lectura se complementaba con medias móviles e indicadores. Ningún nivel aislado certifica que terminó una tendencia. Incluso un rebote fuerte puede ser solamente una interrupción dentro de una estructura bajista.

Los resultados empresariales también agregaban volatilidad: durante el intercambio se comentó una baja cercana al 7% fuera del horario regular, vinculada a la reacción al balance.

Nubank: tendencia de fondo y riesgo de corto plazo

Nubank mostraba una estructura de largo plazo más favorable, con máximos y mínimos crecientes, pero atravesaba una corrección de corto plazo. Las referencias técnicas eran:

  • USD 11,18: soporte inmediato observado.
  • USD 9: zona que podía volver a entrar en consideración si se perdía el soporte.
  • USD 16: resistencia relevante, cercana al retroceso de Fibonacci del 61,8% del tramo medido.
  • USD 19: referencia de máximos anteriores ante una eventual recuperación.

Desde el precio tomado como referencia, se estimaba una caída potencial cercana al 16% frente a una suba aproximada del 19%. Esa relación no resultaba especialmente atractiva para asumir el riesgo de una elección.

Pero conviene separar plazos. Nubank puede tener una tesis de crecimiento que exceda a un gobierno, apoyada en su plataforma financiera y su expansión, incluida su operación en México. Eso no impide que una elección afecte su cotización.

Para una apuesta más directamente vinculada con Brasil también se mencionaron Itaú y Vale, que habían sufrido caídas mayores. No se las planteó como sustitutos automáticos: cada empresa exige su propia evaluación.

Cómo comparar dos empresas del mismo sector

Comparar compañías del mismo rubro se parece a comparar departamentos en una misma zona. El precio por metro cuadrado da una referencia, pero un contrafrente no necesariamente vale lo mismo que una unidad con mejores características.

En acciones, los múltiplos cumplen una función similar. El precio sobre ganancias, o P/E, indica cuántas veces las ganancias está pagando el mercado. También pueden utilizarse medidas como el valor de empresa sobre EBITDA.

Si una compañía tiene un P/E de 18 y otra de 22, la primera parece más barata. Sin embargo, antes de concluir que existe una oportunidad hay que revisar tres diferencias:

  1. Geografía y riesgo: dónde opera la empresa y qué riesgos afectan sus flujos de fondos.
  2. Crecimiento: qué expansión espera el mercado y cuánto de ella ya está incorporado en el precio.
  3. Márgenes: qué capacidad tiene cada compañía para convertir sus ingresos en ganancias.

Una empresa puede merecer un múltiplo mayor porque crece más o tiene mejores márgenes. También puede parecer barata porque enfrenta un problema que todavía no entendimos.

Un buen balance no garantiza una suba

El precio reacciona a la diferencia entre el resultado y las expectativas. Si el mercado ya descontaba un balance excelente, publicarlo puede no alcanzar para que la acción suba.

Micron se mencionó como ejemplo de una empresa que presentó buenos resultados y, aun así, tuvo una reacción negativa. En Nubank, un rumor de adquisición en Inglaterra y su posterior desmentida ilustraron cómo la información puede mover rápidamente el precio.

Hay participantes profesionales que destinan enormes recursos al análisis y la tecnología. Ganarles de manera consistente no es sencillo, y superar a una referencia amplia como el S&P 500 tampoco.

La lógica long/short y sus límites

Algunos fondos compran lo que consideran relativamente barato y venden en corto lo que consideran caro dentro de un mismo sector. La idea es aprovechar una convergencia de valuaciones.

También se observan relaciones históricas, como la del oro y la plata. Pero que dos activos se hayan movido juntos no garantiza que sigan haciéndolo. La diferencia puede persistir, tardar mucho en cerrarse o responder a una razón estructural.

Una cartera agresiva: Netflix, Oracle, Coinbase, Nubank y Mercado Libre

La segunda propuesta asignaba 20% a cada una de cinco empresas, con un horizonte mínimo aproximado de tres meses, hasta fin de año en el escenario planteado. Buscaba oportunidades después de caídas, aceptando una volatilidad mayor.

Netflix: problemas que también pueden abrir una oportunidad

Netflix enfrentaba dudas sobre suscriptores en algunos mercados, competencia, contenido y monetización mediante publicidad. También pesaban expectativas más débiles y el contexto de tasas.

¿Por qué incluirla después de señalar esos problemas? Porque una tesis de recuperación necesita identificar qué puede cambiar. La apuesta se apoyaba en su capacidad histórica de adaptación, su escala, sus recursos y sus producciones propias.

La posibilidad de ampliar eventos en vivo y deportes apareció como una idea de desarrollo del negocio, no como un resultado asegurado. La oportunidad dependía de que la empresa encontrara mejores respuestas comerciales.

Oracle: bases de datos e infraestructura para inteligencia artificial

Oracle se incorporaba por su presencia en bases de datos, servicios en la nube e infraestructura. La inteligencia artificial requiere organizar y procesar grandes volúmenes de información, lo que puede generar demanda para ese ecosistema.

La tesis también exige innovación: una posición relevante hoy no garantiza capturar todo el crecimiento futuro. La caída de las tecnológicas ofrecía una entrada potencial, a cambio de aceptar el riesgo de ese sector.

Coinbase: una empresa del ecosistema cripto, no Bitcoin

Comprar Coinbase no es comprar Bitcoin. Es adquirir participación en una empresa que opera una plataforma y obtiene ingresos asociados a su actividad, incluidas comisiones.

La exposición es distinta de la de un ETF como IBIT, que busca seguir el precio de Bitcoin. Coinbase agrega riesgos propios del negocio y de la compañía, además de los del ecosistema cripto. Por eso encajaba en la cartera agresiva.

Nubank: crecimiento con volatilidad electoral

Nubank se incluía por su trayectoria de expansión y su plataforma financiera. La elección brasileña podía aumentar la volatilidad de corto plazo, aunque la tesis fundamental fuera más amplia.

Su incorporación no contradice una relación técnica de riesgo y beneficio poco convincente para una apuesta electoral puntual. Son decisiones con horizontes y fundamentos diferentes.

Mercado Libre: recuperación potencial, sin negar nuevas caídas

Mercado Libre volvía a aparecer después de una corrección, con el crecimiento del negocio como argumento central.

En el gráfico analizado, el precio rondaba USD 1.685 y se observaba un soporte anterior cercano a USD 1.600. La hipótesis era que, si se calmaban las tasas y la incertidumbre electoral estadounidense, podía recuperar la zona de USD 2.000 y eventualmente superarla. No se descartaban bajas adicionales.

También se repasó la posibilidad de haber tomado ganancias parciales en niveles previos más altos. Mantener, recortar o vender toda la posición depende del perfil y de la concentración de cada cartera.

El beta mencionado para Mercado Libre era aproximadamente 1,31. Eso refleja una sensibilidad histórica al mercado superior a uno, pero no significa que cada movimiento futuro vaya a repetirse en una proporción exacta. Tampoco implica que una suba o baja del mercado del 1% produzca necesariamente un movimiento del 2% en la acción.

Google, cobre y dos herramientas para seguir aprendiendo

Entre los activos para seguir aparecieron Google y el cobre. En Google, un P/E cercano a 18 despertaba interés como punto de partida para investigar, no como prueba suficiente de que estuviera barata.

Para el cobre, la hipótesis era que una moderación de las tasas podía favorecer su recuperación. Se destacó, además, su mayor volatilidad frente al oro.

Otra herramienta mencionada fue el rebalanceo para mantener ponderaciones constantes. Si una posición crece mucho dentro de la cartera, se puede reducir su peso y reasignar recursos para volver a la distribución definida. Es una forma de ordenar la exposición, no una garantía de rendimiento.

La recomendación de lectura fue Pensar rápido, pensar despacio, de Daniel Kahneman. No es un manual de inversiones, pero ayuda a pensar cómo las emociones y los sesgos afectan nuestras decisiones, algo especialmente relevante cuando operamos bajo presión.

Antes de cambiar tu cartera, ordená estas preguntas

La encuesta de oportunidades dio una preferencia del 71% por CEDEARs del mercado global, del 20% por Brasil y del 9% por bonos soberanos. Es un termómetro de interés, no un pronóstico de rendimiento.

La decisión personal necesita otro trabajo. Anotá qué activos tenés, cuánto pesa cada uno, cuál es tu plazo y qué riesgo podés tolerar. Después revisá la hipótesis detrás de cada posición.

La mejor cartera no es la que tiene más nombres conocidos ni la que promete el mayor retorno. Es la que encaja con tus necesidades y que podés sostener y revisar sin improvisar cada vez que aparece turbulencia.

Para profundizar estas herramientas, la Escuela Argentina de Finanzas Personales ofrece formación para distintos niveles, con temas como primeros pasos en bolsa, estrategias de corto, mediano y largo plazo, trading y análisis de acciones.

Aprendé a invertir con un método

Conocé los cursos de la Escuela Argentina de Finanzas Personales y elegí la formación que se adapte a tu nivel.
Ver cursos de inversión

💸 Saber qué pasó no alcanza. Aprendé a decidir qué hacer con tu dinero. Mirá los próximos cursos 👉 https://eafp.com.ar/cursos 
 

Fuente: Del Colchón a la Inversión. Canal Mundo Dinero. Link: