Análisis
Tasas, bancos y tecnología

El mercado cambió de rumbo: dónde aparecen oportunidades después del sacudón

La sorpresa inflacionaria en Estados Unidos volvió a poner a las tasas en el centro, castigó a parte de la tecnología y provocó una fuerte rotación entre sectores. En Mercado Sin Filtro, José Bano y Sebastián Waisgold analizaron bancos, ASML, TSMC y las claves que también pueden impactar sobre los activos argentinos.
por Mundo Dinero 16-10-2026
centro financiero futurista con globo holografico Mundo Dinero

El mercado cambió de rumbo por la inflación: tasas, bancos y oportunidades en ASML y TSMC

Una empresa puede presentar un balance récord y, aun así, decepcionar al mercado. Un índice puede sostenerse cerca de máximos mientras muchas de sus acciones caen fuerte. Y una semana complicada para tecnología puede ser excelente para salud o consumo básico.

¿Qué conecta todo eso? La reconfiguración de las expectativas de tasas de interés. Cuando la inflación sorprende, cambia el costo de financiarse, cambia el valor presente de las ganancias futuras y cambian las posiciones que tiene sentido mantener.

En Argentina, mientras tanto, el foco pasa por otro frente: cómo llegar al calendario electoral y a los vencimientos de 2027 con más dólares y menos presión financiera de corto plazo. Son dos historias distintas, pero terminan en la misma pregunta: qué riesgos estamos tomando con nuestra cartera.

 

Claves del análisis

  • Argentina busca acumular dólares y extender vencimientos para reducir la presión financiera del calendario electoral.
  • La sorpresa inflacionaria reactivó las dudas sobre tasas y provocó una fuerte rotación entre sectores.
  • Los balances bancarios muestran que las tasas altas benefician de manera diferente a cada modelo de negocio.
  • TSMC mostró mayor atractivo relativo, pero la velocidad de la caída justificaba evaluar entradas graduales.

Tabla de contenido

Argentina: conseguir dólares y despejar vencimientos antes de las elecciones

El ruido electoral empezó con mucha anticipación. Todavía falta un año para las elecciones nacionales del escenario analizado, pero la discusión política ya impacta sobre el riesgo país y sobre las posibilidades de financiamiento.

Una señal aparece en las licitaciones del Tesoro. Los títulos en dólares que habían formado parte del menú dejaron de ofrecerse en las últimas colocaciones. Eso pone sobre la mesa el desafío del plan financiero para 2027: conseguir unos USD 5.000 millones mediante emisiones de bonos y completar una colocación de la que quedaban aproximadamente USD 700 millones.

Si ese financiamiento no llega por el mercado, los dólares tienen que aparecer por otro lado. Entre las alternativas planteadas por Caputo figura la posibilidad de recurrir, si fuera necesario, a los swaps con China y Estados Unidos. Pero hay otra respuesta más concreta: acelerar las compras del Banco Central y captar pesos para que el Tesoro pueda hacerse de esas divisas.

El Banco Central acelera las compras

Durante octubre, el ritmo de compras del Banco Central superaba los USD 80 millones diarios en promedio. Era alrededor de cuatro veces lo comprado en septiembre y más del doble del ritmo de agosto.

La comparación importa porque la parte más activa del año suele estar en el primer semestre, especialmente a partir de marzo, con las liquidaciones del agro. Una aceleración de esta magnitud en octubre merece atención.

Hagamos una cuenta sencilla: veinte días hábiles a USD 80 millones dan USD 1.600 millones en un mes. Tres meses parecidos permitirían acercarse a los USD 5.000 millones buscados.

Ahora, ojo: esa cuenta muestra una escala, no constituye una proyección. No hay motivos para asumir que las compras van a sostenerse en línea recta. Lo interesante es entender la dirección de la estrategia: acumular dólares para reducir la dependencia de una futura colocación.

La licitación consiguió más pesos y estiró los plazos

En la licitación quincenal vencían unos $4,9 billones y se adjudicaron aproximadamente $6,6 billones. Es decir, se renovaron los vencimientos y se obtuvo financiamiento adicional, con una colocación cercana al 136% de lo que vencía.

La composición también fue importante:

  • Alrededor del 41% de lo colocado correspondió a una Lecap con vencimiento a fines de enero de 2027.
  • El 59% restante se distribuyó entre instrumentos, incluidos bonos duales y vinculados a TAMAR, con vencimientos durante el siguiente gobierno.

La operación permitió avanzar en tres objetivos: despejar parte del corto plazo, conseguir pesos adicionales y extender una porción relevante de los compromisos más allá del calendario electoral.

No elimina el riesgo político ni resuelve todo el programa financiero. Pero sí muestra una intención de anticiparse: si el panorama político se vuelve complejo, que el financiero no llegue igual de exigido.

Dólar estable y tasas reales positivas: la conexión

El Banco Central compra dólares, pero después el Tesoro necesita pesos para comprárselos. Si el Tesoro debe captar más moneda local, esa necesidad de financiamiento puede contribuir a mantener elevadas las tasas.

En la foto analizada, el dólar permanecía calmo pese al aumento de las compras oficiales. Como referencia, el tipo de cambio utilizado para revisar carteras era prácticamente el mismo que un mes antes.

La combinación de estabilidad cambiaria y tasas reales positivas vuelve relevantes a los instrumentos en pesos, entre ellos los vinculados a TAMAR. Además, la obligación de pagar un bono en moneda local no plantea la misma restricción de disponibilidad de divisas que una deuda denominada en dólares.

Eso no convierte a la renta fija en pesos en una inversión libre de riesgo. Lo que hace es obligarnos a separar el riesgo de cada instrumento, en lugar de tratar toda la deuda argentina como si fuera lo mismo.

El ruido político también se administra con comunicación

Argentina no está aislada. Las elecciones en Brasil y Estados Unidos agregan incertidumbre internacional, y los mercados emergentes también reciben ese impacto. No todo movimiento local se explica exclusivamente por la política argentina.

De todos modos, hay un debate válido sobre el momento elegido para buscar financiamiento. La crítica sostiene que se podría haber aprovechado una ventana anterior, en febrero o marzo, con el riesgo país cerca de 400 puntos y condiciones de tasas que parecían más favorables.

La discusión se complica porque, en aquel momento, tanto el Gobierno como la conducción del FMI habían transmitido que Argentina no necesitaría salir al mercado de capitales al año siguiente. Cuando esa percepción cambia sin una explicación suficientemente clara, aparece incertidumbre.

Y donde falta información empiezan los rumores, incluso versiones sobre posibles renuncias de funcionarios. No hace falta estar a favor o en contra del Gobierno para reconocerlo: una comunicación financiera más clara ayuda a evitar volatilidad innecesaria.

Las disputas entre traders y economistas pueden hacer ruido, pero no reemplazan el análisis. Lo importante es mirar qué se está haciendo con los vencimientos, las reservas y las fuentes de financiamiento.

Estados Unidos: la inflación volvió a mover las expectativas de tasas

En Estados Unidos hubo dos datos centrales: el índice de precios al consumidor, CPI, y el índice de precios al productor, PPI. Para consultar qué mide cada indicador, las referencias oficiales son las páginas del CPI y del PPI de la Oficina de Estadísticas Laborales estadounidense.

Los datos considerados en este análisis fueron los siguientes:

IndicadorResultadoComparación relevante
Inflación al consumidor interanual3,7%Se esperaba 3,6%
Inflación núcleo interanual2,6%Una lectura más moderada que la inflación general
Inflación al productor mensual1,3%Se esperaba 0,3%
Inflación al productor interanual6,3%Reforzó la preocupación por las presiones de precios

El dato minorista no fue bueno, pero la sorpresa más fuerte estuvo en los precios al productor: 1,3% mensual frente a una expectativa de 0,3%. No es una diferencia menor.

La inflación núcleo, que permite reducir el ruido de componentes volátiles como la energía, ofrecía una lectura menos alarmante. Sin embargo, el petróleo seguía elevado y el dato mayorista volvió a activar las dudas sobre el camino de la Reserva Federal.

El mercado venía discutiendo la posibilidad de una suba adicional en diciembre y un escenario posterior más tranquilo. Con estos números reaparecieron dos preguntas: ¿las tasas tendrán que mantenerse altas durante más tiempo? ¿O harán falta nuevos aumentos?

Por qué las tasas golpean especialmente a tecnología

Hay dos canales que conviene separar.

  • Financiamiento: las compañías que necesitan invertir mucho capital pueden enfrentar un costo de deuda mayor.
  • Valuación: al subir la tasa con la que se descuentan las ganancias futuras, baja el valor presente de esos beneficios, si todo lo demás permanece igual.

Por eso una compañía puede seguir creciendo y presentar buenos resultados, pero sufrir una baja en su cotización. El mercado no necesariamente está diciendo que el negocio dejó de funcionar. Puede estar diciendo que, con otra tasa de interés, está dispuesto a pagar menos por ese mismo negocio.

También se modifica la ecuación de posiciones financiadas y de estrategias con futuros y opciones. Si cambian las condiciones bajo las cuales se tomó dinero prestado, algunas operaciones dejan de cerrar y se desarman.

La palabra que mejor describe este proceso es reconfiguración. El mercado vuelve a calibrar el valor de los activos.

La rotación sectorial: tecnología cayó, pero no cayó todo

Mirar únicamente el S&P puede ocultar lo más interesante de una semana. La dispersión entre sectores fue enorme:

  • Tecnología, XLK: caída semanal de aproximadamente 5,3%.
  • Consumo básico, XLP: suba cercana al 5,5%.
  • Salud: avance de alrededor del 5,3%.

La búsqueda de protección se concentró en consumo básico y salud. Por eso dos carteras podían vivir semanas completamente diferentes aun estando ambas invertidas en acciones estadounidenses.

Después de una suba importante en un sector defensivo, tiene sentido revisar si corresponde tomar parte de las ganancias. Del otro lado, una baja fuerte en tecnología puede abrir precios para estudiar una entrada. Pero ninguna de las dos decisiones debería ser automática: hay que mirar qué cambió en el negocio y qué precio estamos pagando.

Dentro de tecnología, semiconductores y software fueron por caminos distintos

Decir que "cayó tecnología" es quedarse a mitad de camino. Los semiconductores, el hardware y los equipos de telecomunicaciones estuvieron entre los segmentos más castigados, mientras que el software mostró mucha más fortaleza.

La apertura por compañías muestra por qué no conviene tratar a toda tecnología como un solo bloque.

Activo o compañíaVariación semanal aproximada
SMH, ETF de semiconductoresCaída del 9%
NvidiaCaída del 5%
MicronCaída del 11%
AMDCaída del 8,7%
DellCaída del 18%
Salesforce, CRMSuba del 9%
IntuitSuba del 10%

Una de las diferencias señaladas fue la intensidad de capital. Los negocios vinculados a infraestructura y semiconductores enfrentan necesidades de inversión muy importantes. Las compañías de software consideradas mostraron un comportamiento bastante mejor en ese contexto.

Además, cambió la conversación sobre inteligencia artificial. El entusiasmo de estar en el sector a cualquier precio dio paso a preguntas más exigentes: cuánto endeudamiento requiere el CAPEX, cuánto cuesta financiarlo y si esas inversiones van a generar los retornos esperados.

Balances bancarios: un mismo sector, negocios muy diferentes

Las tasas altas pueden beneficiar a los bancos, pero no a todos de la misma manera. Importan el rendimiento de los préstamos, cuánto deben pagar por los depósitos, la actividad de mercado y el peso de la gestión patrimonial.

Por eso conviene abrir los balances y mirar de dónde viene la ganancia.

JPMorgan: mucha utilidad, pero expectativas todavía mayores

JPMorgan obtuvo aproximadamente USD 15.300 millones en el trimestre. Una cifra enorme que, sin embargo, no alcanzó las expectativas de Wall Street.

La lectura mostró menor dinamismo en algunos negocios vinculados a inversiones y operaciones de renta fija, mientras que el crédito, el consumo y el trading de acciones tuvieron mayor fortaleza.

Otra vez aparece la misma lección: ganar mucho dinero y superar lo que el mercado esperaba son dos cosas diferentes.

Citigroup: la reestructuración empieza a reflejarse en la rentabilidad

Citigroup presentó su mejor facturación para un trimestre en diez años, con crecimiento en servicios financieros, gestión patrimonial y operaciones de mercado.

El proceso de simplificación y reestructuración conducido por Jane Fraser fue un punto relevante. El caso sirve para recordar que un banco también puede mejorar por cambios internos en su organización, no solamente por el contexto de tasas.

Goldman Sachs y Morgan Stanley: el impulso de los mercados

Goldman Sachs superó las expectativas, con aportes importantes de la actividad de inversión y de las operaciones financieras. Cuando hablamos de trading, no se trata únicamente de posiciones propias: también incluye operaciones para carteras de clientes.

Morgan Stanley mostró un excelente desempeño en su negocio de acciones, con un crecimiento interanual del 41%, además de fuertes entradas de dinero para administración patrimonial.

En ambos casos, la actividad de mercados y la gestión de carteras ayudan a explicar por qué mirar solamente el negocio tradicional de préstamos puede resultar insuficiente.

Wells Fargo y Bank of America: intereses, controles y reputación

Wells Fargo mostró crecimiento en su cartera de préstamos y en ingresos por intereses, aunque la facturación quedó por debajo de las expectativas de algunos analistas.

En Bank of America, el foco de preocupación estuvo en cargos y cuestionamientos relacionados con controles de prevención de lavado de dinero y cumplimiento regulatorio. Más allá del impacto inmediato, el tema abre una pregunta sobre los recursos necesarios para fortalecer infraestructura, personal y procesos de control.

Es importante separar conceptos: una operación sospechosa no equivale, por sí sola, a un delito comprobado. Pero las deficiencias de control pueden afectar la reputación y generar costos futuros.

Tres conclusiones y una forma de tomar exposición

  1. Los grandes bancos mantienen una capacidad importante de generar ganancias, aunque el motor cambia según la entidad.
  2. Las tasas altas no afectan a todos por igual: pueden favorecer ciertos negocios bancarios y presionar las valuaciones tecnológicas.
  3. Un buen balance no garantiza que la acción suba, porque también importan las expectativas y lo que ya estaba incorporado en el precio.

Para tomar exposición al sector financiero sin depender del balance de una sola compañía, una alternativa considerada fue XLF, el ETF sectorial. La diversificación reduce el riesgo de elegir justamente la entidad que recibe el mayor castigo por una sorpresa particular, aunque no elimina el riesgo del sector.

Entre las acciones individuales, la preferencia planteada fue JPMorgan. Son decisiones distintas: comprar el conjunto del sector o concentrarse en un banco.

También conviene recordar que los índices pueden sostenerse por las subas de unas pocas acciones grandes. Un índice fuerte no significa que todos sus componentes estén fuertes.

ASML: demanda firme, expectativas exigentes y soportes para controlar

ASML presentó cifras récord, pero por debajo de lo que esperaba el mercado. El dato más interesante estuvo en su perspectiva de producción: la compañía advirtió que podría no alcanzar a cubrir toda la demanda prevista para 2027 y 2028.

Es una señal que contrasta con el temor a un exceso de inversión en inteligencia artificial. Mientras parte del mercado se pregunta si se está invirtiendo demasiado, ASML plantea que la demanda podría superar su capacidad de oferta.

La empresa ocupa un lugar central en la fabricación de máquinas de litografía, con una posición prácticamente monopólica en la tecnología ultravioleta extrema, EUV. Son equipos fundamentales para producir chips avanzados.

La lectura técnica de ASML

Después de marcar un máximo en julio cerca de los USD 2.000, el precio venía lateralizando. Una lateralización puede funcionar como un descanso dentro de una tendencia previa, pero no garantiza que esa tendencia vaya a continuar.

Las referencias del gráfico analizado eran:

  • Soporte: zona de USD 1.525, testeada en varias oportunidades.
  • Media móvil de 200 ruedas: alrededor de USD 1.550.

La cercanía entre el soporte y la media de 200 ruedas define una zona de control, no un piso asegurado.

La proximidad de ambas referencias permite delimitar una zona para seguir el comportamiento del precio. No significa comprar antes de toda la gran suba previa, sino evaluar una entrada después de una corrección, con niveles concretos para controlar.

La volatilidad dentro de ese rango también puede resultar atractiva para operaciones de entrada y salida. Pero esa lógica es diferente de comprar una posición para mantener durante un período largo.

TSMC: crecimiento fuerte, márgenes elevados y una valuación más razonable en términos relativos

TSMC presentó un balance más claramente favorable frente a las expectativas: fue el cuarto trimestre consecutivo de crecimiento y de resultados superiores a lo esperado, con un aumento interanual de utilidades del 69%.

La principal observación estuvo en el margen bruto. Había llegado al 67,7% en el trimestre anterior y bajó aproximadamente al 66,4%. Es una reducción, sí, pero hay que mirar la película completa: en el primer trimestre de 2025 se ubicaba cerca del 58%.

Una pequeña baja desde niveles muy altos no tiene la misma lectura que un deterioro prolongado del negocio. La rentabilidad seguía considerablemente por encima de aquella referencia anterior.

Qué mostraba la relación precio/ganancias

La relación precio/ganancias, o P/E, consultada para TSM era de aproximadamente 27,7 veces. Como comparación, los promedios citados eran cercanos a 28 veces para 2024 y a 28,6 veces para 2025.

No es un múltiplo bajo en términos absolutos. Pero tampoco aparecía muy por encima de sus referencias recientes. Frente a ASML, la impresión era de una valuación menos exigente.

Este contraste es útil, aunque no alcanza por sí solo para decidir una compra: un promedio histórico sirve como referencia, no como certificado de que una acción está barata.

El canal de TSMC y los niveles técnicos

El gráfico mostraba un canal ascendente. Es decir, una franja delimitada por líneas de máximos y mínimos dentro de la cual se venía moviendo el precio.

  • Base del canal: aproximadamente USD 404, donde se observaba un rebote.
  • Media móvil de 200 ruedas: cerca de USD 390, algo más abajo.

La base del canal y la media de largo plazo ofrecen referencias para evaluar la corrección de TSMC.

Desde comienzos de octubre, TSMC había llegado a caer alrededor del 16% en unos diez días, antes de recuperar parte de esa baja. Es una corrección importante y muy rápida.

Además, el RSI todavía no ofrecía una señal de compra en la lectura considerada. Por eso la cercanía al soporte no debía confundirse con una confirmación de que la caída había terminado.

ASML frente a TSMC: dos eslabones de la IA, dos perfiles de inversión

ASML fabrica las máquinas con las que TSMC produce chips avanzados. Las dos son piezas fundamentales de la infraestructura que sostiene el crecimiento de la inteligencia artificial, pero sus negocios no dependen exactamente de lo mismo.

AspectoASMLTSMC
Actividad centralEquipamiento de litografía para fabricar chipsFabricación avanzada de semiconductores
Exposición principalInversión en fábricas y equipamientoVolumen de producción de chips
Lectura de resultadosCifras récord, pero debajo de expectativasCrecimiento y superación de expectativas
Lectura técnicaLateralización con volatilidad dentro del rangoCorrección hacia la base de un canal ascendente
Preferencia planteadaMás interés para operaciones tácticasMás interés relativo para una posición a mantener

La preferencia del análisis se inclinó hacia TSMC, tanto por la lectura técnica como por la combinación de resultados y valuación relativa.

Eso no quiere decir que ASML tenga un mal negocio. El punto es otro: una gran compañía no necesariamente es la mejor compra a cualquier precio. El temor del mercado se concentra en cuánto se paga por el crecimiento y en si el enorme gasto en inteligencia artificial terminará generando los retornos esperados.

Cómo entrar en una caída sin apostar todo a encontrar el piso

Comprar una acción después de una baja fuerte puede ser una oportunidad. También puede ser intentar agarrar un cuchillo mientras sigue cayendo. La diferencia no se resuelve solamente porque el balance sea bueno.

Una forma de administrar esa incertidumbre es entrar gradualmente. El ejemplo es sencillo: si pensabas destinar 100 a una posición de largo plazo, podés empezar con 30 y esperar antes de completar el resto. Si aparece otra caída, volvés a evaluar si tiene sentido agregar.

La idea no es comprar cada vez que baja por una regla ciega. Es no comprometer todo el capital de entrada cuando todavía no hay confirmación de que terminó la corrección.

También importa distinguir el objetivo. Una operación táctica dentro de un rango no se administra igual que una inversión para mantener. Y comprar cerca de un soporte no transforma una acción volátil en una alternativa conservadora.

Para quienes no quieren atravesar el ruido electoral, esperar también es una decisión válida. Las elecciones de Brasil aparecían como el siguiente evento a seguir, con potencial para agregar volatilidad regional.

La conclusión no pasa por salir de todo ni por comprar todo lo que cayó. Pasa por separar sectores, modelos de negocio, valuaciones y horizontes. El mercado cambió la forma de ponerles precio a los activos; nuestra tarea es revisar si la cartera sigue teniendo sentido bajo esas nuevas condiciones.

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Fuente: Mercado sin filtro. Canal Mundo Dinero. Link: