COMPARTIR

El decreto agrupa 170 artículos en 22 capítulos, en las áreas de gestión de ocho ministerios (Modernización, Producción, Trabajo, Finanzas, Transporte, Cultura, Agroindustria y Energía), dos organismos descentralizados (la AABE y la ANSES) y el Banco Central. Varias de estas medidas impactan directamente en el sector empresas, a saber:

• Se simplifica el proceso para obtener marcas y patentes (las presentaciones serán digitales y las controversias se podrán resolver en 60 días sin tener que ir a la Justicia.

• Los llamados iniciales de licitaciones de obras públicas ya no tendrán que publicarse en los boletines oficiales de las provincias y/o municipios afectados. Solo deberán reflejarse en el Boletín Oficial de la República Argentina y cada organismo en su sitio web.

• Se reducen de 10 a 5 días de anticipación para publicar licitaciones de hasta 100 millones de pesos.

Elimina el Registro Industrial de la Nación (RIN) creado en 1972 que tiene solamente a 1.700 empresas de las más de 110 mil que hay en el país.

Se elimina la obligación de que las sociedades comerciales presenten de manera encuadernada sus libros contables, tal cual lo establece el Código Civil y Comercial, y serán reemplazados por libros digitales.

El Fondo de Garantías de la Pequeña y Mediana Empresa será reemplazado por el Fondo de Garantía Argentina, cuyo objeto será otorgar garantías en respaldo de las que emitan las sociedades de garantía recíproca, y ofrecer garantías directas e indirectas, a fin de mejorar las condiciones de acceso al crédito de las personas que desarrollen actividades económicas y/o productivas en el país.

Creación de un Fondo Fiduciario para el desarrollo del capital emprendedor, con el objetivo de “facilitar el acceso de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas”.

Fuente | Ambito