La balanza comercial argentina registró en julio un superávit de u$s951 millones, con el cual acumuló once meses consecutivos anotando un saldo positivo, indicó el INDEC.

Esto respondió al impacto de la mejora en el tipo de cambio y a la recuperación del agro junto a la ralentización del consumo interno. De esta manera, el total acumulado para los primeros siete meses del año asciende a u$s6.540 millones, por encima del rojo de u$s5.636 millones registrado para el mismo período de 2018.

-Exportaciones: aumentaron en el mes de julio el 8,3% interanual a u$s5.856 millones, ante la suba del 20,2% en las cantidades, ya que los precios anotaron una merma del 9,9%.

-Importaciones: descendieron el 20,6% interanual a u$s4.905 millones, ante una baja del 6,9% en los precios y del 14,8% en las cantidades, producto del fuerte aumento del tipo de cambio y de la recesión.

-Proyecciones: El intercambio comercial dejará este año un superávit de US$ 12.500 millones, debido a las mayores cantidades vendidas y el desplome de las importaciones por la retracción económica.

Martín Rapallini, presidente de la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA), remarcó que lo que hay que ver también dentro de los números es que la MOI (manufactuas de origen industrial) no crecieron. El impacto fuerte lo dieron las MOA (manufacturas de origen agropecuario).

“El superávit se ve en gran medida por la disminución de importaciones. Cuando la economía empiece a funcionar, va a demandar más importación”.

Miralo en el programa: