Inversiones
Wall Street en máximos, bonos bajo presión y dólar en foco

La bolsa no frena: las apuestas del momento entre Wall Street, bonos y dólar

Mientras Wall Street sigue marcando máximos con tecnología e inteligencia artificial como motor, en Argentina la historia es más compleja: riesgo político, tasas cortas cada vez menos atractivas, Lecaps que ya no pagan lo mismo y una curva CER que vuelve a ganar lugar. En #MercadoSinFiltro, Gustavo Neffa y Andrés De Aquino analizaron este nuevo tablero entre Wall Street, bonos y dólar.
por Mundo Dinero 27-04-2026
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La bolsa no frena: las apuestas del momento entre Wall Street, bonos y dólar

Hay semanas en las que el mercado te da una señal clarísima: quiere seguir subiendo aunque el contexto no sea prolijo. Eso es exactamente lo que está pasando en Estados Unidos. Mientras el ruido geopolítico sigue ahí, Wall Street insiste con nuevos máximos, la tecnología vuelve a liderar y el foco se desplaza cada vez más hacia un tema puntual: resultados corporativos y guidance.

Del lado local, en cambio, la película es distinta. Argentina sigue ofreciendo oportunidades, pero con una capa adicional de complejidad: riesgo político, compresión de tasas, dudas sobre el carry trade y una curva de bonos que ya no se mueve de manera tan lineal como hace unos meses.

El mapa de inversión hoy exige separar muy bien qué está impulsando cada activo, dónde sigue habiendo valor y qué riesgos ya no se pueden ignorar.

Wall Street sigue ignorando el miedo

La semana pasada volvió a dejar algo en claro: el apetito por crecimiento le está ganando la pulseada al riesgo geopolítico. El S&P 500 marcó nuevos máximos, el Nasdaq 100 avanzó con fuerza y el mercado parece mucho más interesado en inteligencia artificial, tecnología y expansión de márgenes que en los titulares negativos que llegan desde Medio Oriente.

Eso no significa que el conflicto no importe. Importa, y mucho. Pero hoy no está siendo el factor dominante para los precios. Incluso con negociaciones trabadas y tensiones vinculadas a Irán, el mercado norteamericano se mantuvo firme. La única válvula sensible sigue siendo el petróleo. Si se consolida cualquier señal de distensión, como una eventual propuesta vinculada al estrecho de Ormuz, podría haber alivio adicional en energía y eso reforzaría el tono positivo general.

En lo que va del año, los índices muestran una dinámica muy interesante:

  • Russell 2000: cerca de 12%
  • Nasdaq: alrededor de 8%
  • S&P 500: cerca de 4%
  • Dow Jones: alrededor de 2%

La lectura es bastante directa: el mercado sigue premiando crecimiento, y sobre todo crecimiento ligado a tecnología.

Tecnología y semiconductores: el motor real del rally

Si hay un sector que explica buena parte de la fuerza actual de Wall Street es el de microchips, semiconductores e infraestructura para inteligencia artificial. El movimiento ahí no fue bueno. Fue brutal.

El índice de semiconductores de Filadelfia acumuló una suba cercana al 47% en el mes, con 18 ruedas consecutivas de avances. No es una suba normal ni saludable en términos técnicos, pero sí es una señal potente sobre dónde está hoy la narrativa dominante del mercado.

Empresas como AMD, Nvidia y otras vinculadas a la cadena de hardware para IA rompieron máximos. Nvidia, además, superó los 5 trillions de dólares de capitalización bursátil, una cifra que hace pocos años parecía de ciencia ficción.

El mensaje es claro: hoy la bolsa norteamericana no está subiendo por amplitud generalizada. Está subiendo, en gran medida, porque la inteligencia artificial arrastra todo lo demás.

La semana clave: resultados de las grandes tecnológicas

La atención del mercado está puesta ahora en una semana muy cargada de balances. Cerca del 42% de las empresas reportan resultados, lo que representa más del 50% de la capitalización bursátil.

Eso asegura una semana de volatilidad y, sobre todo, una semana donde no alcanza con mirar la utilidad por acción. Lo verdaderamente importante será lo que cada compañía diga sobre lo que viene.

Los nombres a seguir

Entre lunes y viernes aparecen varias compañías relevantes, pero el plato fuerte está concentrado en mitad de semana.

  • Lunes: Verizon, Celestica
  • Martes: UPS, Coca-Cola, Corning, Spotify, General Motors, Visa, Mondelez
  • Miércoles al cierre: Microsoft, Amazon, Meta y Alphabet
  • Jueves: Apple al cierre, además de ConocoPhillips, Caterpillar, Valero, Eli Lilly, Mastercard y Merck
  • Viernes: Chevron, Exxon Mobil y otras compañías de consumo

Cuando hay valuaciones exigentes, lo que define la reacción del mercado no es sólo el número del trimestre. El guidance pasa a ser determinante. El mercado siempre mira hacia adelante. Si la empresa sorprende en ganancias pero recorta expectativas, el castigo puede llegar igual. Y si el resultado es apenas correcto, pero la guía es fuerte, muchas veces alcanza para sostener la suba.

Intel sorprendió y reavivó toda la cadena

Uno de los balances más destacados fue el de Intel. La empresa venía de una recuperación importante y, aun así, logró sorprender para bien. Mejoró la ganancia por acción frente a lo esperado, mostró ingresos por encima de las previsiones y, sobre todo, dio un mensaje que al mercado le encanta escuchar:

la demanda está tan fuerte que no alcanza la oferta para cubrirla.

Ese comentario impulsó a toda la cadena de semiconductores. Más allá de algunos números discutibles dentro del balance, el mercado se quedó con lo esencial: demanda firme, mejor perspectiva y validación del ciclo de inversión en chips.

Además, Intel superó niveles históricos que arrastraba desde la burbuja puntocom, una referencia fuerte para quienes siguen el papel desde hace años.

Tesla dejó un balance mixto y una duda importante

El caso de Tesla fue distinto. El mercado inicialmente reaccionó bien, pero luego aparecieron las dudas.

La compañía mostró una mejora en ganancias, pero quedó más floja en ingresos. El punto más delicado estuvo en el mensaje de Elon Musk sobre la necesidad de mayor gasto de capital. Tesla elevó sus requerimientos para los próximos 12 meses desde 20 billions a unos 25 billions de dólares.

¿Por qué eso genera ruido? Porque el mercado empieza a preguntarse cómo se financia ese aumento. Si la empresa necesita más capital, aparecen dos posibilidades:

  • Emisión de deuda
  • Emisión de acciones, con eventual efecto dilutivo

No se confirmó ninguna de las dos, pero el simple hecho de abrir esa puerta ya cambia la lectura. En compañías con valuaciones exigentes, estos detalles importan mucho.

Acciones internacionales para mirar: una cartera diversificada

Dentro del universo internacional hay algunas ideas de inversión que combinan diversificación por industria, geografía y perfil de riesgo. La lógica detrás de esa selección no es perseguir máximos, sino detectar activos con fundamentos sólidos que todavía no estén en zona extrema.

1. Microsoft

Dentro del mundo de inteligencia artificial, Microsoft aparece como una de las más atractivas entre las grandes. Tiene una posición dominante en software corporativo y todavía podría tener recorrido hacia máximos previos. La tesis es simple: si la IA sigue integrándose al entorno empresarial, Microsoft tiene una ventaja estructural.

2. Nu Holdings

En Latinoamérica, Nubank sigue siendo una historia de crecimiento relevante. El papel viene subiendo fuerte, pero aun así se lo sigue viendo con potencial hacia niveles previos. El atractivo está en la combinación de expansión regional, digitalización financiera y escala.

3. Vista Energy

Para capturar la historia de Vaca Muerta y petróleo, Vista aparece como una referencia muy seguida. Hay bancos internacionales que manejan precios objetivos agresivos para la compañía. Incluso tomando un objetivo más moderado, todavía se observa espacio de suba.

4. Oro

Como cobertura global y geopolítica, el oro sigue teniendo lugar. Más allá de correcciones puntuales y ventas de bancos centrales, el trasfondo monetario global sigue favoreciendo al metal precioso como reserva de valor.

5. Visa

Visa es otra idea interesante por una razón muy concreta: participa del crecimiento de los pagos electrónicos sin cargar con riesgo crediticio directo. En un mundo donde el dinero físico pierde peso y las transacciones digitales ganan terreno, su modelo de negocios se fortalece.

Las acciones de crecimiento que todavía lucen baratas

Un enfoque útil para encontrar valor dentro del rally tecnológico es mirar el PEG ratio, o relación entre precio, ganancias y crecimiento esperado. Cuando este indicador está por debajo de 1, suele interpretarse como una valuación relativamente barata frente a la tasa de crecimiento proyectada.

Entre las compañías destacadas por ese criterio aparecen:

  • Micron Technology
  • Lumentum Holdings
  • Marvell Technology
  • ON Semiconductor
  • SK hynix
  • AMD
  • Broadcom
  • TSMC
  • Nvidia

La observación más contundente dentro de esa lista fue para Micron, señalada directamente como una de las favoritas del segmento. La tesis es de mediano plazo: si la demanda de memoria y capacidad para IA sigue creciendo, el potencial puede ser muy relevante.

La Fed no se movería por ahora, pero el mercado igual sigue atento

En el frente monetario, la expectativa dominante es que la Reserva Federal mantenga la tasa sin cambios en la próxima reunión. La probabilidad implícita en el mercado de futuros es prácticamente total.

El escenario que descuentan hoy los contratos es de estabilidad durante bastante tiempo, con eventuales bajas recién más adelante. Pero ese camino no está escrito en piedra. Todo depende de los datos.

La Fed sigue siendo data dependent. Inflación, actividad, empleo y expectativas van a definir el ritmo. Y además hay otro punto importante: aunque pueda aparecer una conducción con sesgo más dovish, la política monetaria no depende de una sola persona. Es una decisión colegiada.

Datos económicos en Estados Unidos: consumo firme y actividad en expansión

En las últimas publicaciones hubo dos datos que ayudaron a sostener el buen humor del mercado:

  • Ventas minoristas: subieron 1,7% mensual, por encima de lo esperado
  • PMI compuesto de S&P Global: avanzó a 52 puntos desde 50,3

Ambos datos sugieren que la economía norteamericana sigue resistiendo bien. El consumo no se cayó y la actividad se mantiene en terreno expansivo.

Para esta semana, las miradas también están puestas en:

  • ISM manufacturero
  • PIB preliminar
  • PCE, la inflación que sigue más de cerca la Fed

De todos modos, en el contexto actual, los indicadores macro compiten con algo mucho más inmediato para los precios: la temporada de balances.

Riesgo emergente en mínimos, pero Argentina sigue aparte

Cuando se observa la evolución del riesgo de mercados emergentes, el panorama es favorable. El spread de emergentes y también el de Latinoamérica se movieron a la baja y regresaron a niveles históricamente muy bajos.

Ahí aparece la gran diferencia argentina.

Mientras muchos países de la región comprimieron fuerte sus primas de riesgo, Argentina sigue pagando una penalidad importante. Y esa penalidad tiene nombre: riesgo político.

Bonos argentinos: el mercado confía hasta 2027, después pide premio

La curva soberana en dólares muestra una señal muy clara. Los bonos que vencen antes del final del actual mandato presidencial rinden mucho menos que los que quedan abiertos a un eventual cambio político en 2027.

El caso del AE27 o AO27 es emblemático. Ese bono vence antes del cierre del mandato y, justamente por eso, su rendimiento refleja una mayor confianza relativa del mercado en la continuidad de las reglas hasta ese punto.

En cambio, a partir de 2027 en adelante, las tasas saltan. Esa diferencia no responde sólo a fundamentos macroeconómicos. Responde a la duda de fondo:

¿qué pasa con la política argentina después de las próximas presidenciales?

Esa es la muralla que hoy impide que el riesgo país baje con más fuerza. Y por eso Argentina sigue por encima de la región, incluso con mejoras macro que el mercado reconoce.

¿Conviene seguir en bonos soberanos?

La pregunta ya no es si los bonos están mejores que hace un año. Lo están. La pregunta ahora es si el ratio riesgo-beneficio sigue siendo igual de atractivo.

Si el objetivo es que el riesgo país vuelva a perforar la zona de 500 puntos y se acerque a 450, todavía hay upside. Pero ese recorrido ya no luce tan lineal ni tan cómodo como antes. Y eso obliga a repensar si tiene sentido mantener riesgo soberano largo o rotar hacia alternativas con mejor ecuación.

Además, la necesidad de volver al mercado internacional todavía depende de asistencia o garantías de organismos multilaterales. Eso muestra que la compresión del riesgo aún tiene límites concretos.

Dólar, exportaciones y Banco Central: una oferta que puede pesar

En el corto plazo, el frente cambiario suma un dato relevante: la oferta de dólares puede seguir creciendo.

Entre licitaciones ya realizadas, liquidaciones pendientes y el ingreso de exportaciones del agro, se espera un flujo importante en los próximos meses. A eso se suma un contexto de precios altos en algunos productos y una campaña favorable.

Otro punto a seguir es el rol del Banco Central. Viene comprando dólares de forma consecutiva desde hace muchas ruedas. Pero si en algún momento se corre del lado comprador, el mercado podría testear un tipo de cambio incluso más bajo en el margen.

Eso cambia la dinámica del carry y obliga a reevaluar estrategias en pesos.

Lecaps: menos premio, más riesgo

La curva de Lecaps comprimió fuerte. Las tasas cortas ya rondan cerca del 2% efectivo mensual, lo que deja dos problemas sobre la mesa:

  • menor incentivo real si la inflación no baja al mismo ritmo
  • mayor vulnerabilidad si el dólar se mueve hacia arriba dentro de la banda

El cálculo es sencillo. Si se toma el tipo de cambio actual y se lo compara con el techo de la banda, el spread ronda el 23%. Eso implica que un salto hacia el techo podría comerse prácticamente un año de tasa de una estrategia de carry.

En otras palabras: el premio de quedarse en tasa corta ya no compensa como antes.

Por qué hoy gana terreno la deuda ajustada por CER

Con ese contexto, una alternativa que empieza a resultar más razonable es la de bonos y letras CER.

La lógica es bastante clara. Si las Lecaps ya ofrecen tasas reales pobres o incluso negativas en algunos tramos, los instrumentos ajustados por inflación permiten buscar:

  • protección ante una inflación que todavía no terminó de quebrarse
  • tasas reales positivas en algunos vencimientos más largos
  • menor dependencia de un carry de corto plazo cada vez más apretado

La preferencia se concentra especialmente en tramos desde 2027 o 2028 en adelante, donde puede encontrarse inflación más rendimiento positivo. Para estrategias en pesos, hoy parece un posicionamiento más lógico que correr detrás de tasas cortas comprimidas.

La inflación argentina sigue siendo el tema

Marzo fue un mes particularmente difícil por factores estacionales, alimentos, carne y algo de impacto vinculado a energía. Esa estacionalidad distorsionó para arriba la foto mensual.

Sin embargo, las estimaciones de alta frecuencia para abril apuntan a una inflación más moderada, en una zona de 2,3% a 2,5%. Si ese número se confirma, el Gobierno podría recuperar algo de aire en su intento de retomar la desaceleración.

El problema es que el proceso no está siendo lineal. El mercado ya entendió que bajar desde niveles altos era una cosa, pero seguir comprimiendo cuando la nominalidad se resiste es otra muy distinta.

Bolsa argentina: bancos flojos, energía más firme

En acciones locales, la semana dejó una foto mixta. El Merval cayó alrededor de 2% en pesos y más de 4,5% en dólares, pero por sectores la dinámica fue muy distinta.

Los bancos siguen siendo el segmento más castigado. En los últimos 12 meses, los ADR bancarios argentinos muestran retrocesos importantes:

  • Banco Macro: el menos golpeado, pero igualmente cerca de 20% abajo
  • Galicia y BBVA: alrededor de 31% de caída
  • Supervielle: cerca de 40% abajo, en medio de reestructuración y ajuste de costos

La semana pasada, puntualmente, Galicia cayó cerca de 10%, una baja muy pronunciada para tan pocos días.

En contraste, el segmento energético mostró más resistencia. YPF, por ejemplo, tuvo una semana positiva cercana al 4%.

Eso confirma algo que se viene viendo hace rato: el equity argentino está muy heterogéneo. Ya no alcanza con comprar "mercado argentino". Hay que elegir sectores y, dentro de ellos, elegir bien qué riesgo se quiere tomar.

El Merval está en zona de piso, pero necesita un catalizador

Medido en contado con liquidación, el Merval se encuentra en una zona que puede considerarse de piso relativo dentro del rango reciente. Pero para salir con fuerza al alza necesita un disparador claro.

¿Cuál podría ser?

  • una mejora en expectativas políticas
  • una compresión más marcada del riesgo país
  • un mejor contexto internacional para emergentes
  • señales más fuertes de desinflación y estabilidad cambiaria

Hasta que eso no ocurra, lo razonable es asumir que el mercado local puede seguir lateral, selectivo y sensible a cualquier ruido electoral.

Qué tener en el radar ahora mismo

Si hubiera que resumir el mapa de decisiones de corto y mediano plazo, estos son los puntos clave:

  • Wall Street sigue fuerte, impulsado por tecnología e inteligencia artificial
  • La temporada de balances es decisiva, especialmente por el guidance
  • Semiconductores siguen siendo el corazón del rally
  • Microsoft, Nu, Vista, oro y Visa aparecen como ideas concretas a monitorear
  • Micron y otras tecnológicas todavía muestran valuaciones atractivas frente a crecimiento esperado
  • La Fed no sería el evento de la semana, salvo sorpresa
  • Argentina sigue pagando riesgo político, sobre todo desde 2027 en adelante
  • Las Lecaps ya no ofrecen el mismo premio que hace unos meses
  • La deuda CER gana atractivo frente a tasas cortas comprimidas
  • La bolsa local sigue selectiva, con bancos más débiles y energía mejor posicionada

Conclusión: el mercado no frena, pero ya no da lo mismo dónde estar

El mensaje del momento no es que todo sube y alcanza con estar invertido. Ese fue, en parte, el mensaje de otros tramos del ciclo. Hoy no.

Hoy el mercado sigue ofreciendo oportunidades, pero exige mucho más criterio. En Estados Unidos, la apuesta sigue siendo crecimiento, IA y compañías capaces de sostener expectativas. En Argentina, la historia pasa por otra parte: administrar bien el riesgo político, no enamorarse de tasas cortas que ya no pagan lo suficiente y ser mucho más fino en la selección de bonos y acciones.

La bolsa puede no frenar. Pero eso no significa que el camino sea parejo para todos los activos.

La diferencia entre ganar bien y quedar expuesto está, más que nunca, en elegir dónde estar parado.