El riesgo tiene precio: NVIDIA barata, Mercado Libre resiste y oportunidades en bonos, CEDEARs y bancos
El riesgo tiene precio: NVIDIA barata, Mercado Libre resiste y oportunidades en bonos, CEDEARs y bancos
Agosto fue agotador, pero septiembre arranca con el mercado lleno de temas. Tasas largas de Estados Unidos arriba del 5%, tensión geopolítica, petróleo, commodities agrícolas, elecciones en Brasil, riesgo electoral argentino, bonos soberanos y un sector bancario local que vuelve a ponerse interesante.
La idea central es simple: el riesgo tiene precio. Cuando el mercado castiga un activo, hay que entender si el castigo responde a un problema estructural o si está abriendo una oportunidad para quien puede tolerar volatilidad y esperar.
El mercado global no fue tan tranquilo como pareció
Si uno mira solamente el rendimiento mensual del S&P 500, podría creer que no pasó demasiado. Pero por dentro fue un mes bastante movido. Hubo volatilidad importante, especialmente en sectores como semiconductores, energía y tecnología.
También fue temporada de balances para varias compañías tecnológicas grandes. En general, los resultados fueron buenos y, a diferencia de otros trimestres, el mercado acompañó con reacciones favorables. Esto no es un detalle menor: a veces una empresa presenta números excelentes y la acción cae igual porque la expectativa era todavía más alta.
El contexto estuvo atravesado por dos grandes fuerzas:
- La tensión geopolítica, particularmente el conflicto con Irán y sus consecuencias sobre el petróleo, el tránsito comercial y la energía.
- La política monetaria estadounidense, con una Reserva Federal todavía enfocada en llevar la inflación al 2%.
El mercado empezó a incorporar una probabilidad mayor de que la Fed suba 25 puntos básicos en su próxima reunión. No es una decisión unánime, pero la expectativa de una suba volvió a aparecer después de un período en el que muchos hablaban exclusivamente de recortes.
Un cuarto de punto no es dramático en sí mismo. El tema es el cambio de narrativa. Veníamos de pensar que las tasas iban a bajar y ahora se vuelve a discutir si pueden subir. Con la memoria fresca de 2022, cuando las tasas pasaron rápidamente de cerca de cero a niveles superiores al 5%, es lógico que el mercado reaccione con cautela.
Elecciones en Estados Unidos: mercado, tasas y petróleo
Con las elecciones estadounidenses cerca, la política también entra en la ecuación. Donald Trump tiene incentivos evidentes para intentar sostener un mercado fuerte y evitar un deterioro marcado antes de la votación.
Para muchos estadounidenses, los planes de jubilación están directamente vinculados al mercado de acciones. Si las tasas suben, las valuaciones se comprimen y el mercado se debilita, el impacto se siente. Por eso, no sería raro que la retórica política apunte a transmitir tranquilidad, aun cuando el problema de fondo siga ahí.
La pregunta es cuánto puede influir la política sobre la Fed. Formalmente, la Reserva Federal es independiente. En la práctica, las palabras de los funcionarios y las señales políticas pueden alterar las expectativas del mercado.
La reserva estratégica de petróleo y Venezuela
Otro factor relevante es el petróleo. Estados Unidos fue utilizando su reserva estratégica para ayudar a moderar los precios energéticos y, por esa vía, la inflación. Esa reserva nunca había estado tan baja desde su creación.
En este contexto aparecieron anuncios vinculados con Venezuela. El problema es que no se trata simplemente de abrir una canilla. Recuperar producción petrolera venezolana requiere inversiones muy importantes, infraestructura y tiempo. Se habló de una necesidad de inversión cercana a los 100.000 millones de dólares, por lo que no es una solución inmediata.
Además, el petróleo venezolano tiene características técnicas particulares. Su viscosidad requiere procesos y refinerías específicas, así que no da lo mismo cualquier barril proveniente de cualquier origen.
Aun si el tránsito por el Estrecho de Ormuz se normalizara, el mercado petrolero no necesariamente volvería enseguida a precios previos al conflicto. Las grandes potencias todavía necesitarían recomponer inventarios, y quien controle ese punto estratégico podría buscar capturar parte de ese valor mediante cargos o peajes.
Por eso, un escenario de petróleo estructuralmente más caro no es descabellado.
Tasas largas arriba del 5% y el problema de la deuda
Las tasas a 20 y 30 años de Estados Unidos volvieron a ubicarse claramente por encima del 5%. La tasa del bono a 30 años llegó nuevamente a la zona del 5,3%.
Esto importa porque Estados Unidos enfrenta un déficit fiscal gigantesco. Se habló de un déficit anual superior a los 2 trillones de dólares y de intereses de deuda cercanos a 1,3 trillones anuales. La magnitud es enorme.
Scott Bessent anunció medidas como recompras de deuda en el tramo largo y la eventual utilización de la cuenta general del Tesoro. El mercado inicialmente reaccionó bien, porque una recompra tiende a comprimir rendimientos. Pero recomprar deuda con emisión no resuelve el problema fiscal de fondo.
La discusión importante es la demanda por deuda. No solo Estados Unidos emite mucho. También lo hacen otros gobiernos, y además muchas empresas necesitan financiamiento para inversiones de capital, especialmente en inteligencia artificial.
La competencia entre Estados y compañías por el financiamiento
Las grandes tecnológicas, las llamadas siete magníficas, todavía tienen niveles de apalancamiento relativamente bajos. Pueden financiar buena parte de sus inversiones con generación propia de caja.
El problema aparece más abajo en la cadena:
- Empresas tecnológicas de segundo y tercer nivel.
- Desarrolladoras de inteligencia artificial.
- Compañías con compromisos grandes de inversión futura.
- Negocios que ya cobraron ingresos futuros o dependen de capital externo.
En estos casos, tasas más altas pegan mucho más fuerte. El costo de deuda sube y el margen de maniobra baja.
También hay un fenómeno estructural: varios bancos centrales que antes compraban bonos del Tesoro estadounidense ahora prefieren aumentar su exposición a metales preciosos, particularmente oro. Menos compradores estructurales para bonos estadounidenses implica menor precio de los títulos y, por lo tanto, tasas más altas.
Vivir en Argentina sirve, entre otras cosas, para entender estas dinámicas. Acá sabemos muy bien lo que significa cuando el Estado absorbe todo el financiamiento disponible y deja poco espacio para el sector privado. El problema del crowding out no es teórico.
Bitcoin, oro y commodities: alternativas frente a un dólar débil
Bitcoin tuvo un movimiento relevante tras superar una zona técnica importante. Desde el análisis técnico, la media móvil de 200 semanas venía funcionando como soporte, mientras que la zona de los 67.000 dólares era una resistencia clave.
Al romper ese nivel, Bitcoin mostró un cambio de dinámica. La media de 50 semanas funcionó luego como zona de resistencia, algo que para algunos parece brujería, pero que muchos participantes del mercado siguen con atención.
La lectura posible es que Bitcoin podría estar dejando atrás una fase más lateral o bajista y preparando un ciclo alcista hacia 2027. De todos modos, una baja hacia la zona de 67.000, 68.000 o 70.000 dólares podría ser saludable antes de retomar impulso.
Bitcoin no genera flujos futuros como una empresa. No vende productos, no paga dividendos y no tiene un flujo de fondos que permita calcular un valor intrínseco tradicional. Por eso, el análisis técnico y la dinámica de oferta y demanda pesan tanto en este mercado.
¿Está subiendo el oro o se está depreciando el dólar?
La discusión sobre el oro también es interesante. Cuando el oro sube, la pregunta no debería ser solamente cuánto vale el metal. También hay que preguntarse si el dólar está perdiendo poder de compra.
Con déficit fiscal persistente, gasto en defensa elevado, intereses crecientes y una inflación que todavía preocupa, los inversores buscan alternativas para no permanecer demasiado líquidos en dólares.
El oro es una alternativa, pero no la única. También aparecen:
- Plata.
- Cobre.
- Soja.
- Maíz.
- Canastas diversificadas de commodities.
En Argentina comenzaron a aparecer nuevos CEDEARs vinculados con materias primas. Entre ellos se encuentran exposiciones específicas a soja, maíz y una canasta amplia de commodities que incluye productos agrícolas, energía y metales.
Esto es valioso porque hasta hace poco un inversor individual que quería exponerse a commodities tenía que buscar fondos específicos o operar futuros, un mercado más complejo. Ahora existen más herramientas para diversificar.
Soja, trigo y el impacto climático
Los commodities agrícolas vienen mostrando fuerza por una combinación de factores:
- Sequías recientes en Estados Unidos.
- Problemas en la cosecha de trigo.
- Daños a infraestructura y maquinaria agrícola en Ucrania por la guerra.
- Riesgo de sequía en Brasil durante la próxima campaña.
Para Argentina, precios agrícolas más altos pueden ser un viento de cola. Son más ingresos potenciales de dólares, aunque cada commodity tiene su propia lógica y sus propios riesgos.
El cobre también merece atención. Es fundamental para la industria, la electrificación y la infraestructura. La producción minera no siempre alcanza para cubrir la demanda, incluso considerando el reciclaje. Por eso, es otro activo a analizar dentro de una estrategia de diversificación real.
CEDEARs para una cartera global con distintos motores
Una cartera de CEDEARs no tiene por qué depender de una sola tesis. En un mercado con tasas altas, tensión geopolítica y oportunidades selectivas en tecnología, conviene combinar sectores y perfiles de riesgo.
Biotecnología como cobertura de cartera
El ETF de biotecnología puede funcionar como una pata de crecimiento con un comportamiento diferente frente a una eventual corrección del mercado general.
Su atractivo está en que reúne compañías que trabajan en la frontera de la innovación médica, incluyendo nombres como Moderna, Gilead y Amgen. Moderna, por ejemplo, llegó a tener una suba superior al 100% en un día, y una participación pequeña dentro de un ETF permite capturar parte de esos movimientos sin depender por completo de una sola acción.
El sector tiene múltiplos similares a los de salud, pero con una perspectiva de crecimiento distinta. No es una alternativa para entrar sin mirar el precio, porque el sector ya tuvo una suba fuerte. Para quien no tiene posición, los retrocesos pueden ser mejores momentos de entrada.
Si se busca una opción más defensiva, el consumo básico puede resultar más razonable que el sector salud. El ETF de consumo básico mostraba una valuación relativa más atractiva frente a salud, con un precio sobre ganancias más cercano a su media histórica.
Alphabet: valuación atractiva y negocios diversificados
Alphabet aparece como una tesis fundamental clara. Con un precio sobre ganancias cercano a 20 veces, combina una valuación razonable con negocios muy diversificados:
- Publicidad digital.
- YouTube.
- Google Cloud.
- Servicios tecnológicos.
Es una compañía que no depende de un único producto y que sigue teniendo una posición muy fuerte en segmentos clave de la economía digital.
Meta: riesgo regulatorio, caja y capacidad de cómputo
Meta fue castigada después de sus resultados por la preocupación vinculada con procesos judiciales y el uso de redes sociales por menores. Finalmente, se estableció una multa de 18.000 millones de dólares.
La cifra parece grande, pero hay que ponerla en contexto. Representa una proporción acotada de la capitalización bursátil de la compañía y se pagaría en un período de diez años. Además, Meta ya venía previsionando parte de esta contingencia en sus balances.
La acción quedó operando en una valuación cercana a 20 o 21 veces ganancias, pese a que sigue generando mucha caja. Más allá del gasto de capital en inteligencia artificial, la empresa conserva una posición financiera robusta.
El riesgo que hay que monitorear no es solamente la multa. También hay que mirar posibles regulaciones más restrictivas sobre el acceso de menores a redes sociales. Facebook e Instagram fueron señaladas como plataformas particularmente adictivas, incluso por encima de TikTok.
Al mismo tiempo, el enorme gasto de Meta en capacidad de cómputo podría abrir una línea de negocio adicional si la compañía termina vendiendo infraestructura tecnológica excedente.
Brasil: Bradesco y Nu para perfiles más agresivos
A un mes de las elecciones brasileñas, el mercado ofrece un posible trade electoral. Brasil corrigió con fuerza y muchas acciones ya reflejan escenarios bastante negativos.
Banco Bradesco puede ser una apuesta agresiva para quien quiera hacer selección individual de acciones. Cotiza con una relación precio a valor libro cercana a 1,4 veces y un retorno sobre patrimonio próximo a dos dígitos. Tras la corrección, sus múltiplos se ven más atractivos que los de otros bancos latinoamericanos.
Nu Holdings también mantiene una tesis interesante de largo plazo. El banco digital todavía tiene mucho mercado por conquistar en América Latina y entre las comunidades latinoamericanas de Estados Unidos.
Su modelo tiene una eficiencia difícil de igualar para los bancos tradicionales. El costo de atender a un cliente es muy bajo frente al ingreso que puede generar cada usuario. Además, la empresa tiene poca deuda, crecimiento sostenido y un mercado amplio todavía por penetrar.
Vista: exposición al petróleo y a Vaca Muerta
Para cubrir una parte de la cartera frente a una suba del petróleo, Vista aparece como una alternativa atractiva. Las petroleras estadounidenses se ven más exigentes en valuación, mientras que algunas compañías latinoamericanas ofrecen múltiplos más competitivos.
Vista combina varios puntos interesantes:
- Relación valor empresa sobre EBITDA cercana a 4 o 4,2 veces.
- Bajo apalancamiento financiero.
- Reservas de alta calidad.
- Crecimiento proyectado hacia 2027 y 2028.
- Historial de cumplimiento de sus objetivos operativos.
La infraestructura es parte fundamental de la tesis. Tener reservas no alcanza si no existe capacidad para transportar petróleo y gas. El desarrollo de oleoductos, gasoductos y proyectos exportadores en Vaca Muerta permite que la producción tenga salida real.
El Oleoducto Vaca Muerta Sur, desarrollado por un consorcio de empresas petroleras locales, podría alcanzar una capacidad de hasta 700.000 barriles diarios. Para ponerlo en escala, Argentina hoy produce menos de un millón de barriles por día.
NVIDIA barata: crecimiento excepcional a una valuación razonable
NVIDIA presentó un balance muy fuerte. La compañía creció 106% interanual, mantiene márgenes cercanos al 75% y se espera que continúe con un crecimiento muy elevado.
Sin embargo, después de subir cerca de 8% tras sus resultados, la acción volvió a corregir y terminó cerca del precio previo al balance. Ahí aparece el punto interesante: una compañía con ese nivel de crecimiento quedó operando alrededor de 25 veces ganancias, por debajo de la valuación general del S&P 500.
No se trata de decir que NVIDIA no tiene riesgos. Toda empresa tecnológica puede sufrir volatilidad, y la competencia por inteligencia artificial seguirá siendo intensa. Pero para quien busca exposición a las siete magníficas con una valuación más razonable, NVIDIA aparece como una oportunidad a considerar.
Mercado Libre resiste: crecimiento, créditos y presión sobre márgenes
Mercado Libre fue otra de las grandes protagonistas. El mercado castigó a la compañía por la caída de sus márgenes, pero el negocio operativo sigue mostrando números difíciles de ignorar.
La empresa creció cerca de 50% interanual y lleva 30 trimestres consecutivos con expansión superior al 30%. Es un dato impresionante.
La presión sobre los márgenes tiene explicación. Mercado Libre está ofreciendo envíos gratuitos, ampliando su cartera de crédito y realizando previsiones contables por esos préstamos. Eso reduce la rentabilidad de corto plazo, pero responde a una estrategia de ganar mercado.
La pregunta correcta no es solo cuánto margen tiene hoy. Hay que mirar si la estrategia está funcionando. Y los indicadores muestran:
- Récord de clientes.
- Récord de cartera de créditos.
- Mayor actividad comercial.
- Crecimiento de entregas e ítems vendidos.
La compañía no está perdiendo dinero esperando que una promesa futura se materialice. Sigue generando caja, aunque gana menos de lo que el mercado esperaba. Si el margen vuelve gradualmente a la zona histórica de 11% o 12%, desde los niveles actuales cercanos a 6% o 7%, el potencial puede ser considerable.
Después de bajar desde niveles cercanos a 2.500 dólares, la acción tuvo tiempo suficiente para que los inversores pacientes construyeran posición en precios más bajos. El desafío ahora será confirmar con los próximos balances que el crecimiento se sostiene y que la compresión de márgenes forma parte de una inversión rentable de largo plazo.
McDonald's: una acción defensiva después de una corrección fuerte
McDonald's corrigió cerca de 25% desde sus máximos y quedó con un precio sobre ganancias menor a 20 veces. Históricamente, cada vez que la compañía llegó a valuaciones similares luego de una baja, tuvo rebotes relevantes.
No es una apuesta para buscar explosividad. Es una alternativa para quien quiere un negocio conocido, defensivo, con dividendo creciente y una renta anual cercana al 3%.
En un contexto de volatilidad, tener alguna empresa de este tipo puede aportar equilibrio a la cartera. No todo tiene que ser inteligencia artificial, petróleo o mercados emergentes.
Brasil: un mercado que ya descuenta demasiado pesimismo
Brasil se encuentra en un momento electoral, pero los precios ya reflejan un escenario muy exigente. Incluso si Lula retuviera el poder, parte de ese resultado parece estar incorporado en las cotizaciones.
Para una exposición diversificada al país, un ETF brasileño permite acceder a compañías como Nu, Petrobras y Vale. Así se combina sector financiero, energía, minería y exposición exportadora.
Otro factor clave es la tasa Selic. Brasil tiene una de las tasas reales más altas del mundo y tanto desde el oficialismo como desde la oposición hubo críticas al nivel restrictivo de la política monetaria.
Si después de la elección mejora la situación fiscal, o si el escenario político termina siendo más favorable de lo esperado, existe margen para una baja de tasas que podría dinamizar la economía y apoyar a los activos brasileños.
Argentina rumbo a 2027: menos épica, más datos
Hablar de elecciones argentinas con más de un año de anticipación es cansador. Todavía no se conocen con certeza los candidatos, las alianzas ni las propuestas. Pero hay datos macroeconómicos concretos que permiten comparar la situación actual con otros períodos preelectorales.
Frente a 2018 y 2022, varias variables lucen mejor:
- Mayor confianza relativa en el gobierno.
- Tipo de cambio real más bajo.
- Merval en dólares ajustado por inflación en niveles más altos.
- Riesgo país cercano a 500 puntos, mejor que en 2018.
- Tasas de corto plazo mucho menos restrictivas.
- Inflación mensual con tendencia descendente.
- Superávit fiscal en lugar de déficit elevado.
- Cuenta corriente con superávit.
- Compras de reservas por parte del Banco Central.
- Menor deuda externa en manos de no residentes.
En agosto de 2018, el gobierno de Mauricio Macri venía de sufrir corridas cambiarias, tenía un déficit fiscal significativo y enfrentaba salida de fondos extranjeros. En 2022, las variables estaban todavía más desordenadas.
Hoy hay riesgos, por supuesto. Pero no existe el mismo volumen de capital extranjero posicionado en activos en pesos que pueda salir masivamente ante una encuesta electoral. Esa diferencia reduce una fuente de fragilidad que fue determinante en otros momentos.
Flujo y stock de dólares
El desafío sigue siendo el stock de reservas. Aunque el Banco Central compró, el nivel todavía no es suficiente para que los bonos argentinos rindan como los de un país normalizado.
Pero el flujo empieza a cambiar. Incluso en meses estacionalmente difíciles, como agosto, el Banco Central logró comprar reservas. Eso muestra una dinámica diferente en el mercado cambiario.
También es importante que una parte grande de los dólares que compra el público permanezca dentro del sistema financiero. Antes, muchos ahorristas retiraban todo por miedo a una nueva restricción o a cambios sobre sus depósitos. Hoy, una mayor proporción se mantiene en los bancos.
Pragmatismo para reactivar la economía
El gobierno parece haber aprendido parte de las lecciones de la administración de Macri. El ajuste más duro se hizo al principio, no en los últimos años del mandato. Eso debería dar algo más de margen político y económico hacia adelante.
También aparecieron señales de pragmatismo:
- Impulso a créditos hipotecarios mediante plazos fijos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad.
- Mayor liquidez para ayudar a reducir tasas.
- Una postura menos rígida sobre el nivel del tipo de cambio.
- Medidas para que los dólares depositados puedan financiar empresas.
El objetivo no puede ser solo ordenar las variables macro. También hace falta que el orden se traduzca en actividad, empleo, crédito y mejora del salario real.
El potencial de Vaca Muerta, el gas, la minería y el agro puede cambiar la estructura de generación de dólares de Argentina. La gran diferencia sería contar con exportaciones de energía más constantes, menos dependientes de la estacionalidad climática.
Bonos argentinos: el riesgo electoral se paga
Con un riesgo país por encima de 500 puntos, los bonos argentinos volvieron a ofrecer tasas interesantes. La clave es entender qué riesgo está comprando cada inversor.
Los instrumentos que vencen antes de las elecciones tienen una lógica más defensiva. Los que vencen después de 2027 incorporan una prima política mucho mayor.
Bopreales cortos: defensa y distorsiones de mercado
Los Bopreales de vencimiento cercano pueden servir para perfiles que quieren menor volatilidad y cobro antes de las elecciones. Un Bopreal 2027, por ejemplo, llegó a rendir cerca de 3%.
En un mercado con restricciones y distorsiones, puede ocurrir algo particular: vender el bono antes de su vencimiento puede resultar más conveniente que esperar al cobro final. Son efectos que hay que monitorear y no asumir que mantener hasta el vencimiento siempre es la única decisión correcta.
Bonos 2028 y 2029: más tasa a cambio de más riesgo
El salto de rendimiento entre bonos 2027 y bonos 2028 muestra claramente cuánto paga el mercado por el riesgo electoral. Un instrumento puede rendir cerca de 4% antes de la elección y otro cercano a 9% después.
La tasa forward implícita para el período posterior a 2027 puede ubicarse en torno a 13%, 14% o más. Es una tasa atractiva, pero no es para cualquiera.
La decisión depende de la visión de cada inversor:
- Quien quiera evitar al máximo el riesgo político puede priorizar vencimientos previos a la elección.
- Quien crea que el programa económico seguirá, o que cualquier gobierno tendrá recursos para pagar, puede mirar bonos más largos.
- Quien piense que un futuro gobierno podría desconocer o reestructurar la deuda soberana no debería tener esos bonos.
No hay magia. Si un bono rinde 9% o 10%, es porque el mercado está descontando incertidumbre. El riesgo tiene precio.
Bonos soberanos largos y ley internacional
Los bonos soberanos de mayor duration volvieron a entrar en zona atractiva para perfiles agresivos. La lógica es buscar ganancia de capital si el riesgo país vuelve a comprimirse.
En momentos anteriores, con riesgo país cerca de 400 puntos, tenía sentido reducir exposición a soberanos. Con el riesgo nuevamente por encima de 500 puntos, la ecuación cambia para quien tenga horizonte y tolerancia a la volatilidad.
También sigue existiendo una diferencia entre activos negociados localmente y bajo legislación internacional. En un escenario de normalización, ese diferencial debería achicarse, lo que agrega otra fuente potencial de retorno.
Renta fija local: CER corto y tasa variable para buscar rendimiento
Dentro de los instrumentos en pesos, el tramo corto ajustado por CER puede ser preferible frente a tasa fija. Un bono CER corto permite capturar inflación más un spread adicional, sin asumir la volatilidad de los vencimientos muy largos.
Para estrategias más tácticas, también existen bonos duales que combinan cobertura por CER y tasa mayorista. En un contexto donde las tasas pueden moverse con fuerza, esa flexibilidad tiene valor.
La clave, como siempre, es no mezclar horizontes. Un instrumento pensado para mantener hasta vencimiento no se analiza igual que uno que se compra para aprovechar un movimiento de tasa en los próximos meses.
Acciones argentinas: liquidez, paciencia y selectividad
El mercado argentino tiene oportunidades, pero también una advertencia importante: la liquidez. En empresas pequeñas del panel general, no alcanza con que una acción parezca barata.
Puede ser fácil comprar una posición pequeña, pero difícil salir de ella cuando se necesita vender. Un inversor con una posición más grande puede terminar siendo quien mueve el precio hacia arriba al comprar o hacia abajo al vender.
Por eso, antes de entrar en papeles con poco volumen, hay que preguntarse:
- ¿Cuánto dinero puedo invertir sin afectar demasiado el precio?
- ¿Cuánto tiempo estoy dispuesto a mantener la posición?
- ¿Qué pasa si necesito vender rápido?
- ¿Existe contraparte suficiente para salir sin resignar una parte importante del valor?
Una empresa puede ser buena y, aun así, no ser adecuada para una posición grande si el mercado no tiene liquidez suficiente.
El sector bancario argentino vuelve a ser una tesis interesante
El sector bancario argentino es una de las áreas con mayor potencial si el crédito vuelve a crecer y la mora se mantiene controlada. Agosto fue duro para los bancos. Algunas acciones bajaron cerca de 25% en dólares en un mes. Pero esa corrección también llevó las valuaciones a niveles más atractivos.
La tesis se apoya en dos variables: precio sobre valor libro más bajo y retorno sobre patrimonio más alto.
En varias entidades se observa una compresión de valuación junto con una mejora de rentabilidad:
- BBVA muestra menor precio sobre valor libro y mayor rentabilidad.
- Grupo Galicia sigue una dinámica similar.
- Banco Macro conserva una rentabilidad alta.
- Supervielle combina una valuación más baja con mejora operativa.
Los bancos cotizan en promedio cerca de 1,2 veces valor libro. A comienzos de 2025, el sector llegó a operar cerca de 1,8 veces, y en máximos de mercado alcanzó niveles próximos a dos veces.
Si las valuaciones se normalizan hacia zonas de 1,4 o 1,6 veces valor libro, el potencial de suba puede ser importante. En mercados regionales más estables, algunos bancos cotizan incluso por encima de tres veces valor libro.
La mora, el gran interrogante
El mercado sigue mirando la mora con atención. Sin embargo, los últimos balances mostraron niveles de mora cercanos a 5% o 7%, en línea o por debajo del promedio del sistema financiero.
Además, las entidades tienen cobertura para absorber un deterioro moderado. La foto del segundo trimestre fue mejor que la del primero y varios bancos mostraron resultados sólidos.
Banco Macro, en particular, presentó buenos números, aunque su guía de crecimiento de préstamos fue algo más cautelosa que la de otros jugadores. Aun así, tuvo uno de los retornos sobre patrimonio más altos del sector.
La verdadera oportunidad bancaria aparecería con una economía más normalizada: más crédito hipotecario, más préstamos comerciales, más actividad y bancos haciendo lo que tienen que hacer, que es intermediar entre el ahorro y el crédito.
Una cartera local diversificada: obligaciones negociables, bonos y acciones
Una estructura posible para una cartera local puede combinar renta fija corporativa, bonos soberanos y acciones de sectores con drivers específicos.
Obligaciones negociables de Pampa y Vista
Las obligaciones negociables largas de Pampa y Vista pueden rendir por encima del 7% anual. Ambas compañías tienen niveles de deuda saludables, proyectos atractivos y exposición al desarrollo energético argentino.
Son empresas que se benefician del crecimiento esperado de Vaca Muerta, de la infraestructura exportadora y de una mayor producción de petróleo y gas.
Banco Macro y la recuperación del crédito
Dentro de la renta variable, Banco Macro representa una apuesta a la recuperación de la intermediación financiera. Si vuelve el interés por los activos argentinos y el crédito comienza a expandirse, el sector bancario puede recibir flujos importantes.
Transener y el potencial regulado
Transener sorprendió con un dividendo cercano al 15%, a pagar el 10 de septiembre. El dato refleja el potencial que tienen algunas compañías reguladas después de la recomposición de precios relativos y los cambios en los mercados de generación y distribución eléctrica.
Son compañías que mejoraron sus ingresos y todavía cotizan con valuaciones atractivas, en parte porque el mercado argentino sigue operando con poco volumen e interés selectivo.
Pampa: generación eléctrica, gas y petróleo
Pampa combina exposición a generación eléctrica con el potencial de oil and gas. Además, tiene proyectos relevantes en Rincón de Aranda y en el marco del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones.
La compañía no acompañó por completo el rally de otras petroleras porque tiene coberturas sobre precios de petróleo y gas. Pero sus proyectos de largo plazo siguen siendo muy interesantes.
También es relevante que el propio management recompre acciones. Hay muchas razones por las cuales una empresa puede no vender sus acciones. Pero cuando quienes conocen el negocio deciden comprar, normalmente es porque ven valor a esos precios.
Central Puerto: una diversificación más compleja
Central Puerto es otra compañía para seguir, aunque su diversificación hace más compleja la valuación. Además de energía, avanzó en sectores como forestación y minería.
Para un inversor paciente puede estar barata, pero hay que entender que se parece cada vez más a un holding con negocios muy distintos entre sí. Eso puede agregar valor, aunque también dificulta separar cuánto vale cada unidad de negocio.
YPF: optimismo estructural, pero atención al punto de entrada
YPF tiene una tesis estructural muy potente. La gestión viene avanzando con una estrategia clara, con foco en Vaca Muerta, exportaciones y eficiencia operativa. La posibilidad de refinar una mayor proporción de su propio petróleo también liberaría capacidad para exportar.
Sin embargo, estar optimista con una empresa no significa comprarla a cualquier precio. Para quien ya tiene posición, la lógica puede ser mantener. Para quien empieza desde cero, puede tener sentido esperar un mejor punto de entrada o priorizar alternativas como Pampa.
La volatilidad es parte del mercado argentino. Un activo que gusta a determinado precio puede gustar todavía más después de una baja del 10%, siempre que la tesis de fondo siga intacta.
Estar líquido también es una posición
Hay una sensación muy humana cuando uno está líquido: querer que todo caiga para poder comprar más barato. Pasa con Bitcoin, con YPF y con cualquier activo que se escapó sin nosotros.
Pero estar líquido no es necesariamente un error. Es una posición que da grados de libertad. Permite esperar, seleccionar mejor y aprovechar caídas cuando aparecen.
El problema no es tener efectivo. El problema es no tener una estrategia. Si una persona está líquida porque no sabe qué hacer, la ansiedad puede llevarla a entrar tarde y mal. Si está líquida porque espera un punto de entrada concreto o quiere preservar capacidad de compra, esa liquidez tiene sentido.
Conclusión: no se trata de adivinar, se trata de cobrar por el riesgo correcto
El contexto actual exige separar ruido de oportunidad. Estados Unidos enfrenta desafíos fiscales y tasas largas elevadas. Los commodities ganan relevancia como cobertura frente a la debilidad del dólar. La inteligencia artificial sigue generando crecimiento, aunque no todas las compañías tienen la misma capacidad para financiarlo.
NVIDIA muestra crecimiento extraordinario con una valuación que se volvió más atractiva después de la corrección. Mercado Libre sigue defendiendo una tesis de expansión fuerte, aun con márgenes temporalmente presionados. Meta, Alphabet, biotecnología, Brasil, petróleo y consumo defensivo ofrecen caminos distintos para armar una cartera global.
En Argentina, los bonos pagan una prima alta por riesgo político, las obligaciones negociables ofrecen rendimiento corporativo, y los bancos pueden ser grandes beneficiarios si el crédito y la actividad vuelven a despegar.
La clave es no comprar solamente porque algo bajó, ni vender solamente porque algo subió. Hay que entender qué está descontando el precio, cuánto riesgo se está asumiendo y si el retorno potencial justifica esa decisión.
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Fuente: ¿Qué hacemos con los pesos?. Canal Mundo Dinero. Link: