Inversiones
Cómo posicionarse si Argentina vuelve al mundo

Riesgo país en 400: cómo armar una cartera entre bonos, CEDEARs y el aguinaldo antes de las elecciones

En el ciclo ¿Qué hacemos con los pesos?, Juan Gasalla dialogó con Damián Vlassich, de IOL Inversiones, la asesora de inversiones Valentina Nasello y el economista Jorge Morgenstern sobre cómo posicionarse con el riesgo país en 400 puntos: bonos cortos vs. largos, CEDEARs para diversificar, estrategias en pesos y qué hacer con el aguinaldo de cara al segundo semestre.
por Mundo Dinero 07-07-2026
Qué hacemos con los pesos Mundo Dinero

El mercado mira si Argentina vuelve al mundo: cómo invertir entre bonos, CEDEARs y riesgo país en baja

Argentina volvió a poner sobre la mesa una pregunta grande: si el mercado realmente empieza a creer que el país puede regresar al mundo financiero, ¿cómo conviene posicionarse hoy?

La discusión no es menor. El riesgo país cayó a la zona de 400 puntos, los bonos soberanos siguen en precios altos para los últimos años, el Gobierno presentó su programa financiero 2026 y 2027, y además llega un evento clave para el mercado: el pago de capital e intereses de Bonares y Globales.

En ese contexto, la decisión de inversión ya no pasa solo por elegir entre pesos o dólares. También pasa por decidir qué tipo de riesgo argentino se quiere tomar, cuánto conviene mirar afuera y qué sectores tienen más chances de capturar valor de acá en adelante.

Un mercado global más volátil, pero con Argentina mejor parada

La jornada internacional mostró un tono más flojo. Hubo presión sobre tecnológicas, el Nasdaq cayó y eso contagió a buena parte de las bolsas. También el Merval sintió ese movimiento.

Pero incluso con ese ruido externo, Argentina dejó una señal importante: los bonos soberanos se mantuvieron cerca de los mejores precios del año y el riesgo país volvió a bajar hasta 405 puntos, su nivel más bajo desde abril de 2018.

Ese dato no es solamente una foto financiera. También refleja que el mercado recibió de manera razonablemente positiva la hoja de ruta que presentó el Ministerio de Economía para afrontar vencimientos hasta fines de 2027.

Al mismo tiempo, hubo una suba fuerte del petróleo, superior al 5%, que ayudó a papeles como YPF y Vista. Eso vuelve a reforzar una idea que viene apareciendo cada vez más seguido: energía sigue siendo el sector favorito dentro del equity argentino.

El programa financiero 2026 y 2027: la señal política y la señal de mercado

Uno de los puntos más relevantes de los últimos días fue la presentación del programa financiero oficial. Allí se detalló cómo se piensa afrontar la deuda de corto y mediano plazo, y apareció además un objetivo ambicioso: que Argentina pueda volver a ser investment grade hacia adelante si el rumbo político y económico se sostiene.

Ese objetivo implica mucho más que números fiscales. Implica:

  • seguir bajando el riesgo país,
  • mostrar capacidad de pago,
  • ordenar el acceso al financiamiento,
  • y sostener un horizonte político que no rompa la historia de continuidad.

El mercado, de todos modos, mira los detalles. Y ahí aparecen varias lecturas.

Lo positivo del programa

  • Da más claridad sobre cómo se cubrirán vencimientos.
  • Contribuye a estabilizar expectativas.
  • Ayuda a que el mercado tenga una hoja de ruta más concreta.
  • Se suma a las mejoras de percepción que ya venían mostrando algunas calificadoras.

Lo que todavía genera dudas

El punto más sensible es que Argentina todavía no volvió de lleno al mercado internacional de deuda. Y aunque el riesgo país bajó, el contexto no es ideal porque los bonos del Tesoro de Estados Unidos siguen rindiendo alto. Eso encarece el retorno exigido a cualquier emisor emergente.

Además, hay una cuestión muy fina: para cubrir parte de las necesidades del 2027, el Gobierno planea seguir emitiendo en el mercado local. Eso significa depender de la voluntad del inversor de quedarse en deuda argentina más allá del proceso electoral.

En otras palabras, el mercado no solo mira la macro. Mira también el calendario político.

El evento que viene: el pago de Bonares y Globales

El 9 de julio se pagan capital e intereses de los bonos en dólares de Argentina. El flujo esperado es enorme, del orden de los 4.300 a 4.400 millones de dólares.

Una parte de esos fondos probablemente se reinvierta. Y ahí aparece una de las preguntas más concretas del momento: si cobrás dólares de bonos soberanos, ¿los volvés a poner en Argentina o aprovechás para bajar riesgo?

La respuesta no es la misma para todos.

El enfoque más conservador con soberanos

Para perfiles que quieren seguir en deuda argentina, pero sin exponerse tanto a la volatilidad de precio, la parte corta de la curva aparece como la más razonable.

Bonos como el AL27 o el AL28 tienen dos atributos que seducen:

  • menor sensibilidad de precio ante un aumento de tasas o de riesgo,
  • y flujo frecuente de cobros.

La lógica acá es clara. Si el potencial de suba por precio ya no es tan grande como antes, empieza a pesar más el hecho de cobrar cupones y amortizaciones con relativa estabilidad.

El mercado ya no mira tanto estos bonos como una apuesta explosiva de capital gain. Cada vez más los mira como instrumentos de flujo.

El enfoque más agresivo

Para quien crea que todavía hay compresión adicional de spreads y que Argentina puede seguir mejorando, el tramo largo todavía puede tener algo de recorrido.

Ahí aparecen bonos como el AE38. El upside ya es más fino que hace unos meses, pero sigue existiendo si se da un escenario positivo, nuevas mejoras de calificación y continuidad en la baja del riesgo país.

Eso sí: la volatilidad aumenta y el mercado político empieza a pesar mucho más.

Cómo armar una cartera conservadora en este contexto

En un escenario donde Wall Street está exigente, los activos argentinos ya subieron bastante y la volatilidad sigue presente, una cartera conservadora bien pensada busca algo muy concreto: rendir en dólares sin correrse completamente del mercado, pero reduciendo sobresaltos.

La propuesta más prudente combina:

  • 60% en renta fija
  • 40% en renta variable

Qué entra en la parte de renta fija

  • Fondos comunes de inversión en dólares orientados a ONs triple A.
  • Obligaciones negociables de emisores sólidos como YPF o Tecpetrol.
  • Exposición diversificada por sectores como oil and gas, financiero y materiales.

La lógica detrás de usar un fondo en lugar de elegir una ON puntual es muy práctica. Muchas obligaciones negociables tienen poco volumen y una caja de puntas que puede jugar en contra si no se opera con precisión. Para alguien que recién empieza, esa fricción importa muchísimo.

Qué entra en la parte de renta variable

  • ETF del S&P 500
  • ETF de consumo básico
  • ETF de salud
  • Mastercard como apuesta puntual

El criterio general es evitar el stock picking excesivo y usar ETF para simplificar. En sectores donde un error de selección puede costar caro, tener la canasta completa suele ser más razonable que elegir una sola compañía.

Mastercard aparece como excepción porque muestra una valuación algo más rezagada frente a Visa, aun con fundamentos parecidos.

Por qué el S&P 500 sigue teniendo lugar aunque esté en máximos

Hay una pregunta que vuelve siempre: si Wall Street ya subió tanto, ¿todavía tiene sentido entrar?

La respuesta, al menos para una cartera estructural de largo plazo, sigue siendo sí.

El argumento no pasa tanto por adivinar si mañana corrige 3% o 5%. Pasa por entender que una inversión periódica y sistemática en el S&P 500 históricamente fue capaz de atravesar eventos muy duros y aun así entregar retornos atractivos a largo plazo.

Ahora bien, eso no impide reconocer que en el corto plazo hay una rotación interna muy clara en Wall Street.

La rotación que está ocurriendo en Estados Unidos

La suba del mercado estadounidense estuvo muy concentrada. Primero dominó tecnología, pero incluso dentro de tecnología el liderazgo no fue homogéneo.

En las últimas semanas se vio:

  • menos impulso en semiconductores,
  • más interés en sectores defensivos,
  • mejor comportamiento de industriales, salud y consumo básico,
  • y un Dow Jones que empezó a marcar récords mientras Nasdaq y S&P aflojaban.

Eso importa también para quien invierte desde Argentina vía CEDEARs, porque no alcanza con decir "compro Estados Unidos". Hay que entender qué parte de Estados Unidos.

Qué puede pasar con la Fed, las tasas y el mercado americano

El debate de fondo en Estados Unidos sigue siendo el mismo: inflación todavía alta para el objetivo de la Reserva Federal, crecimiento que muestra señales mixtas y expectativas del mercado que se van moviendo según cada dato.

Hoy el mercado descuenta movimientos más graduales. Pero lo que va a definir la próxima etapa no es solamente la tasa. También será clave la capacidad de las compañías de sostener crecimiento en ganancias.

Ese fue el gran motor del rally reciente. Si los balances siguen sorprendiendo positivamente, el mercado puede sostenerse incluso con tasas altas por más tiempo.

Si ese crecimiento se enfría, la exigencia sobre valuaciones va a subir.

Alternativas para salir del riesgo argentino sin salir del todo del mercado

No todos quieren seguir cargando riesgo local hasta las elecciones. Y tiene lógica.

Una alternativa es usar fondos comunes de inversión en dólares con exposición internacional, especialmente orientados a renta fija de Latinoamérica.

Ahí aparecen carteras con bonos de:

  • Brasil,
  • Chile,
  • Uruguay,
  • Paraguay.

La ventaja es clara: se baja la exposición a la política argentina. La contra también: en general se resigna algo de rendimiento respecto al soberano argentino y, además, en algunos vehículos hay que mirar bien si la suscripción se hace en dólar MEP o en dólar cable, porque la brecha puede impactar en el punto de entrada.

Para alguien que prioriza tranquilidad, igual puede ser una salida muy razonable.

Una estrategia mix para pesos: inflación, dólar y duration corta

En pesos, el desafío es distinto. Ya no se trata solo de "ganarle a la tasa". Se trata de armar algo que pueda convivir con:

  • inflación todavía cerca del 2% mensual,
  • un dólar que volvió a moverse,
  • y un mercado que puede ponerse más nervioso con el calendario político.

En ese escenario, una estrategia mixta bien administrada puede combinar:

  • bonos CER para seguir inflación,
  • dollar linked para capturar cobertura cambiaria,
  • algo de hard dollar para robustecer la cartera,
  • y una duration moderada para no quedar atrapado mucho tiempo.

Este tipo de fondos busca algo muy útil para muchos perfiles: poder permanecer uno o dos meses y tener una herramienta flexible para administrar excedentes, indemnizaciones o flujos periódicos.

Qué hacer con el aguinaldo

El aguinaldo siempre reactiva la misma pregunta. Esta vez, con más razón todavía: ¿conviene ir al dólar, quedarse en pesos o comprar activos?

La respuesta más ordenada parte de separar objetivos.

Si la prioridad es liquidez y corto plazo en pesos

Los fondos de cash management siguen siendo una herramienta muy práctica. En particular, los que invierten en ONs tasa Tamar en pesos pueden ofrecer un rendimiento superior al de una billetera tradicional, sin exigirle al inversor operar directamente bonos con poca liquidez.

Si la prioridad es dolarizar sin dejar los dólares quietos

Un fondo en dólares con ONs triple A puede servir para tener cobertura cambiaria y a la vez generar algo de retorno.

Si la prioridad es crecimiento

Una estrategia balanceada de renta mixta, con bonos, acciones locales y CEDEARs, puede ser una forma de aspirar a mayor retorno asumiendo más volatilidad.

Estrategias en pesos: duales, CER y cobertura implícita

La curva en pesos está bastante comprimida, y eso obliga a hilar fino.

Entre las alternativas que aparecen con más sentido están:

  • bonos duales o atados a Tamar para perfiles prudentes,
  • CER largos para perfiles agresivos que crean en una desinflación más fuerte,
  • y combinaciones que tengan alguna cobertura cambiaria implícita.

En los CER largos, la apuesta es más táctica. Si la inflación efectivamente desacelera más de lo que hoy descuenta el consenso, podría haber compresión de tasas reales y ganancia de capital. Pero no es una jugada para cualquiera.

Los CEDEARs que hoy aparecen más interesantes

Cuando se pasa a CEDEARs, el foco está cada vez más en empresas consolidadas, con negocios ya probados y capacidad de potenciarse con inteligencia artificial o con ciclos de inversión global.

S&P 500

Sigue siendo la pieza base para cualquier cartera de largo plazo. Simple, diversificado y estructural.

Microsoft

Es una de las compañías mejor posicionadas para capturar el ciclo de inversión en inteligencia artificial. Además, la corrección previa dejó valuaciones más razonables y la empresa ya tiene un negocio robusto, no depende de una promesa futura.

Nvidia

Dentro de semiconductores, sigue apareciendo como una de las mejores formas de jugar el crecimiento del sector. Tiene márgenes altísimos, crecimiento extraordinario y valuaciones que, comparadas con otras historias más especulativas, no lucen desorbitadas.

XLP o consumo básico

Sirve para bajar volatilidad. Reúne compañías defensivas, de demanda más estable y comportamiento menos violento en correcciones.

McDonald's

Dentro de consumo defensivo, se destaca por un negocio muy franquiciado, con costos que en gran parte absorbe el operador. Eso ayuda a preservar márgenes y a darle previsibilidad. No es una acción para esperar explosiones, pero sí para sumar estabilidad y flujo.

Meta

Combina escala, crecimiento y capacidad de monetización. También aparece como una de las tecnológicas ya maduras que puede seguir expandiéndose sin depender de una narrativa vacía.

Mercado Libre

Sigue siendo una de las grandes historias de crecimiento de la región. La empresa hoy factura muchísimo más que años atrás y, aun así, su valuación no refleja completamente esa expansión.

Los riesgos existen, sobre todo por márgenes, fuerte inversión y mora en la parte financiera. Pero para una mirada de largo plazo, sigue siendo una compañía muy atractiva.

Bonos en dólares: cómo combinarlos según el perfil

Una forma bastante razonable de moverse hoy en soberanos es combinar tramo corto y tramo largo.

Por ejemplo:

  • AL27 para bajar volatilidad y priorizar flujo.
  • AE38 para capturar una eventual compresión adicional si el escenario mejora.

La ponderación entre uno y otro depende del perfil.

  • Más conservador: más AL27.
  • Más agresivo: más AE38.

Lo que hoy pierde atractivo es la zona intermedia donde no se logra ni una gran reducción de volatilidad ni un upside especialmente potente.

Inflación, dólar y REM: la macro que manda

El Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central sigue mostrando una inflación que baja, pero más lento de lo que se esperaba meses atrás.

La lectura más optimista sostiene que la inflación podría perforar el 2% mensual pronto, ayudada por un contexto externo algo más benigno y cierta moderación en precios sensibles.

La lectura más cauta dice otra cosa: la desinflación existe, pero no viene gratis ni lineal.

El Gobierno necesita sostener esa batalla porque tiene impacto económico y político. Si la inflación sigue bajando y el salario deja de correr desde atrás, la dinámica electoral puede ordenarse mejor. Si eso no pasa, el mercado se va a volver mucho más defensivo.

Y ahí el dólar vuelve al centro de la escena.

La economía real: verdes y rojos del modelo

Cuando se mira la macro más allá del mercado, el mapa sectorial es bastante claro.

Los sectores verdes

  • Agro
  • Petróleo y gas
  • Minería

Ahí está buena parte del motor de divisas y del cambio estructural que Argentina necesita.

Los sectores que todavía no despegan

  • Construcción
  • Manufactura
  • Parte del consumo y retail
  • Servicios urbanos que aún no encuentran tracción clara

La construcción había dado algunas señales mejores, pero todavía no logró consolidar una recuperación firme. En viviendas pesa el costo en dólares y en infraestructura todavía falta velocidad.

En retail y consumo aparece además un factor global que ya no se puede ignorar: la competencia internacional, especialmente de productos importados y plataformas de bajo costo. Resistirse a eso es muy difícil. Adaptarse parece más realista.

Entonces, ¿qué acciones argentinas mirar?

Si hay un consenso bastante fuerte dentro del mercado local, es este: energía sigue siendo la gran favorita.

Las más destacadas

  • YPF, por escala y por el desarrollo de su plan de crecimiento.
  • Vista, por valuación y exposición al crecimiento de Vaca Muerta.
  • Pampa, como jugador mixto entre petróleo, gas y proyectos de mediano plazo.
  • Ecogas y Transener, para quienes buscan historias algo más retrasadas.

La clave del sector es que no todo depende del precio internacional del crudo. También pesa la variable cantidad. Si las empresas siguen aumentando producción, transporte y capacidad operativa, pueden crecer incluso con commodities menos brillantes.

¿Y los bancos?

Acá la visión es más prudente. El argumento de fondo es bueno: si la economía crece, el crédito debería expandirse y los bancos tendrían mucho para desarrollar.

Pero todavía falta ver:

  • mejora más clara de actividad,
  • una dinámica de mora más tranquila,
  • y consolidación del negocio bancario tradicional.

Por ahora, el entusiasmo con bancos sigue teniendo más de expectativa que de materialización.

¿Y las industriales?

Papeles como Ternium Argentina o Aluar pueden encontrar valor si el segundo semestre trae algo más de recuperación de actividad y mejor tono para materiales. Son apuestas más cíclicas, y por eso exigen paciencia.

La gran pregunta de fondo: ¿Argentina realmente vuelve al mundo?

El mercado no está diciendo que sí de forma definitiva. Pero sí está diciendo que la probabilidad de una normalización mejoró.

La baja del riesgo país, la capacidad de sostener pagos, la mayor claridad del programa financiero y el consenso alrededor de sectores generadores de divisas juegan a favor.

Ahora bien, el camino no está cerrado. Todavía faltan pruebas importantes:

  • mostrar acceso más sólido al financiamiento,
  • atravesar el calendario electoral sin ruido disruptivo,
  • bajar la inflación a niveles normales,
  • y desarrollar un mercado de capitales donde invertir a más de un año no parezca una heroicidad.

Mientras tanto, invertir exige equilibrio. Ni enamorarse del riesgo argentino como si ya estuviera todo hecho, ni subestimarlo como si no hubiera ningún cambio en marcha.

Hoy la mejor estrategia parece ser esa: combinar rendimiento, cobertura y largo plazo. Tener algo de Argentina, sí. Pero sabiendo exactamente qué riesgo se está comprando y por qué.

La charla en ¿Qué hacemos con los pesos? dejó una idea clara: hoy no alcanza con elegir entre pesos o dólares, hay que entender qué riesgo se está tomando y por qué, tanto en el tramo corto como en el largo de la curva soberana.

Para quien quiera profundizar en esa lógica, la Escuela Argentina de Finanzas Personales (EAFP) dicta el curso "Inversiones para Vivir de Rentas" el 4 y 5 de agosto. El programa recorre cómo evaluar bonos, calcular rendimientos reales y armar una estrategia de renta fija acorde a cada perfil de riesgo. Más información e inscripción, https://eafp.com.ar/p/bonos-invertir-en-renta-fija

Fuente: ¿Qué hacemos con los pesos?. Canal Mundo Dinero. Link: