Análisis
Oportunidades de inversión 2026

Oro, petróleo y Mercado Libre: dónde están las oportunidades mientras Wall Street vuela y el Merval no arranca

¿Conviene invertir en oro o petróleo? ¿Por qué cae Mercado Libre si su negocio sigue creciendo? José Ignacio Bano y Sebastián Waisgold analizan qué frena al Merval, qué pasa en Wall Street y qué acciones de Vaca Muerta pueden quedar en el radar.
por Mundo Dinero 07-08-2026
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Oro y petróleo vuelven al radar: Mercado Libre, Wall Street y las claves del Merval

El mercado global está dejando una foto bastante particular: el S&P 500 vuelve a máximos históricos, pero los bonos del Tesoro de Estados Unidos a 10 años rondan el 4,7%. Hay dudas por inflación, crecimiento más flojo, tensión geopolítica y una discusión que reaparece sobre la tasa de la Fed. En ese contexto, oro y petróleo vuelven a merecer atención.

Del lado argentino, la historia tampoco es lineal. Los bonos mejoraron, las reservas se acercaron a los USD 50.000 millones y el riesgo país está contenido. Sin embargo, el Merval sigue pesado. Y mientras tanto Mercado Libre presenta una situación que vale la pena separar en dos: menor rentabilidad actual, pero métricas operativas que siguen creciendo a una velocidad impresionante.

 

Oro: un rebote técnico que puede abrir una oportunidad

El oro tuvo una caída muy fuerte desde los máximos de fines de enero hasta la zona de USD 3.900 por onza. Estamos hablando de un ajuste cercano al 25%, algo que probablemente sorprendió a más de uno que lo tenía como activo de refugio.

La parte positiva es que el precio encontró soporte cerca de los USD 3.900 y desde ahí rebotó con fuerza. Además, logró quebrar la tendencia bajista de corto plazo. Eso no garantiza que vaya a subir de forma lineal, pero sí cambia un poco la lectura técnica.

La zona de USD 3.900 funcionó como soporte luego de una corrección cercana al 25%.

Ahora el nivel a seguir es la zona de USD 4.400. En análisis técnico hay un concepto muy simple, pero muy útil: un soporte que se rompe suele transformarse en resistencia. Es como el ejemplo del piso y el techo. Si se rompe el piso del sexto piso y uno cae al departamento de abajo, ese viejo piso pasa a ser el techo.

Eso es lo que ocurre con los USD 4.400. Si el oro supera esa zona, podría habilitar un recorrido hacia USD 4.800. Más arriba, la recuperación de los máximos previos pondría en juego la zona de USD 5.400 a USD 5.600, con una proyección técnica que incluso podría acercarlo a USD 6.000.

Para exponerse al sector hay alternativas de distinto riesgo:

  • Conservadoras: el commodity o instrumentos que siguen directamente el precio del oro.
  • Moderadas: ETF vinculados al metal.
  • Agresivas: acciones de mineras, como Gold Fields o Kinross, que suelen amplificar los movimientos del oro.

La clave es entender que las mineras no se mueven igual que el metal. Cuando el oro sube o baja, estas compañías pueden tener oscilaciones bastante más fuertes.

Petróleo: soporte técnico, conflicto y demanda estructural

El petróleo también está en una zona muy interesante. Venía de rebotar desde USD 67 hasta cerca de USD 93,40 o USD 93,50 por barril, impulsado por la escalada del conflicto en el estrecho de Ormuz. Luego corrigió y volvió a una zona técnica relevante.

El petróleo corrigió desde los máximos recientes, pero el riesgo geopolítico sigue presente.

Desde lo técnico, el petróleo todavía podría buscar la zona de USD 70,50 por barril. Pero ojo con interpretar una baja como el fin del tema. El riesgo de una nueva suba no desapareció: si el conflicto se profundiza, el precio podría volver a acercarse a USD 96.

Además, hay una cuestión que va más allá de la coyuntura. Las grandes naciones están usando sus reservas estratégicas para compensar parte de lo que no pueden comprar normalmente. Aun si el conflicto se normalizara de golpe, no necesariamente el petróleo volvería a USD 60, porque esas reservas luego deben recomponerse.

Hay tres fuerzas jugando al mismo tiempo:

  • La tensión geopolítica y el riesgo sobre la oferta.
  • La necesidad de reponer reservas de petróleo.
  • Una demanda energética creciente, impulsada por transporte, tecnología, infraestructura y mantenimiento de equipos.

Por eso, el petróleo puede mantenerse en valores relativamente elevados durante un período largo, incluso si baja la tensión. Para quienes siguen acciones del sector, Petrobras, Vista y otras compañías energéticas quedan en el radar. Vista, particularmente, presentó un balance sólido pero todavía quedó bastante estancada en precio, una situación que puede interpretarse como zona de acumulación para perfiles que toleren volatilidad.

Wall Street en máximos, pero con un mercado mucho más selectivo

El S&P 500 recuperó en apenas dos ruedas la caída previa y volvió a máximos históricos. Veníamos de un mercado pesado, con varios papeles corrigiendo fuerte y un consenso que esperaba algún ajuste. Sin embargo, los balances de compañías importantes sostuvieron a los índices.

Hubo recuperación en software, nombres asociados a inteligencia artificial y empresas como Oracle, cuya demanda viene siendo un tema relevante. Pero la lógica del mercado cambió. La inteligencia artificial no dejó de ser una tendencia estructural, aunque sí parece haber terminado la etapa en la que alcanzaba con poner "IA" en el nombre para que cualquier activo subiera.

Ahora las preguntas son mucho más concretas:

  • ¿Cuánto está invirtiendo la compañía?
  • ¿Cómo va a monetizar ese negocio?
  • ¿Cuándo llegará el retorno sobre el capital invertido?
  • ¿Qué margen tendrá cuando aparezcan nuevos competidores?

La experiencia de la burbuja puntocom dejó una enseñanza: no alcanza con una gran narrativa. También hay que mirar inversión, flujo de fondos, rentabilidad y capacidad de ejecución.

China agrega otra variable importante. Las noticias sobre desarrollo tecnológico propio, máquinas litográficas, microprocesadores y modelos de inteligencia artificial muestran que Estados Unidos no está solo en esta carrera. Si el mercado potencial deja de ser exclusivo de un grupo de compañías estadounidenses y se reparte entre más jugadores, la discusión sobre márgenes y rentabilidad futura cambia por completo.

Es un sector disruptivo y sensible. Ante una noticia que el mercado todavía no sabe cómo medir, muchas veces primero vende y después se pregunta cuál es el impacto real, cuánto falta para que llegue un producto masivo o si efectivamente puede reemplazar a la empresa que hoy lidera.

Sectores para seguir y un sector donde todavía esperar

Entre los sectores que merecen atención aparecen el oro y la energía. En cambio, el sector cripto todavía no muestra una señal suficientemente madura como para sumar exposición de forma agresiva. Bitcoin podría tener margen para caer hacia USD 50.000 o USD 52.000, por lo que, mientras no confirme un nuevo arranque o una estructura técnica más clara, la prudencia parece razonable.

Mercado Libre: ingresos récord, inversión fuerte y rentabilidad bajo presión

Para entender el balance de Mercado Libre hay que pensarlo como un embudo. Arriba están los ingresos, es decir, todo lo que la empresa factura. A medida que bajamos aparecen costos operativos, inversiones, impuestos y, finalmente, la utilidad neta.

La parte superior del embudo sigue funcionando muy bien. Los ingresos crecieron cerca de 50% interanual en el trimestre. La compañía vende cada vez más y recibe cada vez más dinero. El tema es que está usando buena parte de esa potencia para invertir, defender su posición en Latinoamérica, ganar participación de mercado y levantar barreras contra competidores potenciales, incluido Amazon.

Ese esfuerzo pegó de lleno en los márgenes. El margen operativo pasó de 12,2% a 6,7%. La utilidad neta trimestral fue de USD 466 millones, una cifra enorme en términos absolutos, pero que el mercado considera baja frente a una empresa valuada en más de USD 92.000 millones.

Por eso la acción viene castigada: la facturación crece, pero las ganancias no acompañan al mismo ritmo. Ahora bien, la pregunta de verdad es otra: ¿la inversión está dando resultados operativos? Ahí está el punto central.

El negocio operativo mantiene crecimientos fuertes aun con la presión sobre los márgenes.

El negocio de ecommerce sigue acelerando

Los indicadores del negocio principal son contundentes. El volumen de mercancías vendidas creció 44% interanual y alcanzó USD 21.900 millones en el trimestre. Ese volumen es la base sobre la que Mercado Libre cobra sus comisiones.

También creció la cantidad de ítems vendidos y, lo más importante, aumentaron los compradores únicos. La plataforma pasó de aproximadamente 70 millones a 89 millones de compradores, una incorporación de 19 millones de personas en un año.

No solo hay más compradores. Cada comprador está usando más la plataforma: los ítems por comprador crecieron 14%. Esa combinación es muy poderosa porque suma usuarios nuevos y una mayor frecuencia de compra de quienes ya están dentro del ecosistema.

La logística es otra barrera competitiva fundamental. En Brasil, el 96% de los envíos se realizó mediante la red propia de Mercado Libre. Construir algo así requiere muchísima inversión y no se replica de un día para otro.

La ventaja es doble:

  • Una red propia puede ser más rápida, barata y eficiente.
  • Permite ofrecer mejores condiciones comerciales sin resignar tanto margen como un competidor que depende de terceros.

Si un rival ofrece envío gratis desde cierto monto, pero su logística es más cara, Mercado Libre conserva una posición competitiva muy fuerte. Y si además puede entregar en el día, la barrera es todavía mayor.

Mercado Pago: pagos, crédito y una red que escala

La parte fintech también sigue creciendo a gran velocidad. El volumen total de pagos procesados por Mercado Pago subió 56% interanual. Acá no se trata solamente de pagos dentro de Mercado Libre: la adquirencia permite que los comercios usen Mercado Pago para cobrar en un restaurante, una tienda de ropa o cualquier local físico.

Ese negocio genera comisiones y también habilita otros productos financieros, como anticipos de cobro y financiamiento. Los usuarios activos crecieron 30%, mientras que la cartera de créditos aumentó 75%.

Mercado Pago combina expansión de pagos, usuarios, crédito y servicios financieros.

El crecimiento del crédito trae un riesgo obvio: la mora. No es un dato para ignorar, pero lo destacable es que se mantuvo estable a pesar de que la cartera creció 75%. Mantener la mora contenida con ese ritmo de expansión es un indicador importante.

Además, el negocio de inversiones de Mercado Pago alcanzó USD 23.200 millones, un número que muestra la profundidad que está tomando el ecosistema financiero de la compañía.

La inversión tiene un costo, pero también resultados visibles

Mercado Libre está resignando margen para acelerar su crecimiento. En Brasil bajó el mínimo de compra para acceder a envío gratis de 79 reales a 19 reales. Ese costo logístico lo absorbe la empresa, pero la respuesta de los usuarios fue clara: los clientes activos diarios sobre mensuales alcanzaron máximos históricos y los ítems entregados subieron 56%.

También ofreció descuentos a consumidores que pagan con Pix y redujo el take rate, es decir, la comisión que cobra a los vendedores por comercializar. Ceder por ambos lados baja la rentabilidad actual, pero ayudó a lograr 29% más de vendedores activos.

En México, el despliegue de terminales POS fue especialmente fuerte. Hubo un esfuerzo de distribución muy concreto, local por local, para ofrecer el sistema de cobro. El resultado es que la red de Mercado Libre ya es similar a la suma de las redes de todos los bancos del país.

Hay dos puntos adicionales que no deberían pasar desapercibidos:

  • Publicidad: Mercado Libre ya capta el 10% de toda la inversión en publicidad digital de Latinoamérica. Es un negocio de márgenes altos y creció 62%.
  • Deuda: mantiene calificación investment grade BBB- y una relación de deuda de 1,65 veces. Es el máximo de los últimos cinco trimestres, una luz amarilla, pero todavía está por debajo de dos veces.

La tesis de largo plazo y el riesgo de corto plazo

La empresa está plantando una semilla y el mercado quiere ver la planta al día siguiente. Esa es, en buena medida, la tensión actual. Mercado Libre invierte mucho, gana menos en el corto plazo y por eso la acción sufre. Pero los puntos de control del negocio, usuarios, frecuencia, logística, pagos, crédito, comercios y publicidad, se vienen cumpliendo.

El riesgo existe. Amazon es mucho más grande y tiene muchos más recursos. Si decidiera competir con todo en Brasil, podría cambiar el escenario. No hay que enamorarse de ninguna acción ni ignorar a la competencia.

Sin embargo, si Mercado Libre en algún momento afloja un poco el acelerador de inversión y comienza a monetizar sobre una base de clientes, créditos, comercios y logística mucho más grande, la rentabilidad puede tener otra escala. Algo parecido ocurrió con Microsoft: durante un tiempo el mercado cuestionó la inversión, hasta que la compañía mostró que esa inversión tenía retorno.

En el corto plazo, la lectura técnica sigue siendo más débil. La acción no logró superar la media móvil de 200 ruedas y mantiene una tendencia bajista. Pero para una mirada de largo plazo, sigue siendo una compañía que merece seguimiento y acumulación gradual. Desde los valores analizados hasta el máximo histórico previo había un potencial de recuperación cercano al 45%, aunque eso no significa que el recorrido vaya a ser inmediato ni lineal.

La tendencia de corto plazo sigue bajista, aun cuando la tesis operativa de largo plazo permanece sólida.

¿Por qué el Merval no arranca?

La gran pregunta local es por qué el Merval no despega mientras los índices de Estados Unidos vuelan y los emergentes rebotan. Hay una divergencia bastante clara: los bonos argentinos mejoraron, el riesgo país se movió cerca de 410 a 430 puntos y las reservas alcanzaron aproximadamente USD 50.000 millones. Sin embargo, las acciones siguen pesadas.

Una explicación es que aparecieron bonos en pesos que compiten directamente con la bolsa. Instrumentos que ofrecen TAMAR más 5% o TAMAR más 9% dan rendimientos atractivos de renta fija para asumir un riesgo menor. Si el inversor encuentra una tasa interesante con volatilidad más baja, puede tomar ganancias en acciones y pasar a esos instrumentos.

También hay que separar lo que necesitan los bonos de lo que necesitan las acciones:

  • Los bonos mejoran con reservas, superávit fiscal, mayor capacidad de pago y menor riesgo de default.
  • Las acciones necesitan ventas, márgenes y ganancias empresariales.

La economía real todavía muestra una recuperación desigual. Hay sectores que avanzan muy fuerte, especialmente minería y energía, pero el consumo, los comercios, la industria y la construcción siguen más comprimidos. La cantidad de locales cerrados en zonas comerciales es una señal de que la actividad interna todavía tiene dificultades.

El Merval, además, está muy concentrado en bancos y energía. Los bancos tienen el desafío de una mora elevada, mientras que las energéticas dependen en parte de un petróleo que ha mostrado bastante volatilidad. Argentina continúa con estatus standalone, por lo que todavía faltan disparadores para atraer flujos internacionales más fuertes.

El dólar y el flujo de capitales siguen importando

El mercado también observa un dólar contenido, pero con intervención y no con una flotación completamente libre. La distancia respecto del techo de la banda cambiaria ronda el 22%, lo cual deja una pregunta abierta: qué ocurriría ante un escenario de presión.

Argentina mejoró varios fundamentales y el mercado ya reconoció buena parte de esa mejora. La pregunta ahora es qué viene después. Para que la bolsa local tenga una recuperación más amplia, no alcanza con ordenar variables macroeconómicas. Hace falta que aparezcan ganancias empresariales más robustas, crecimiento interno y flujo de capitales hacia el mercado accionario.

Vaca Muerta y minería: una economía argentina a dos velocidades

Hay un contraste muy marcado. Mientras el mercado de acciones general sigue trabado, la inversión en sectores vinculados a energía y minería es enorme. Las grandes empresas están canalizando capital mediante obligaciones negociables y proyectos de miles de millones de dólares.

Dentro de los planes aparecen desarrollos en Vaca Muerta, infraestructura para gas y petróleo, proyectos de licuefacción y la planta de urea de Pampa. No son inversiones menores ni anuncios de corto plazo. Son proyectos que modifican la matriz productiva del país.

Los datos de minería acompañan esa lectura: el índice de producción minera mostró una suba desestacionalizada mensual de 1,7%, un avance interanual de 11,4% y una mejora acumulada de 8,4% entre enero y junio. En petróleo crudo, el crecimiento interanual fue de 16,3%.

Vaca Muerta está cambiando la economía argentina a un ritmo que el resto de la actividad todavía no alcanza. El desafío es que ese crecimiento se derrame hacia más sectores.

El proceso lleva tiempo. Una compañía puede tener pozos productivos, pero necesita oleoductos y gasoductos para transportar más producción. También necesita proyectos que agreguen valor. La planta de urea de Pampa, por ejemplo, permitiría transformar gas en un producto más fácil de transportar y exportar, en vez de limitarse a mover gas de forma directa. La producción del proyecto se esperaba a partir de 2029.

Lo importante es que los pasos se están dando. Nunca se llega a tener una planta si antes no se empieza a construir. Para quienes invierten, hay formas de seguir esa transformación mediante compañías como Pampa, YPF, Vista, TGS y otras empresas vinculadas a la cadena energética.

Qué mirar hacia adelante

El escenario exige menos euforia y más seguimiento. Las variables que van a ordenar buena parte de las próximas decisiones son bastante claras:

  • La tasa de la Fed y el rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años.
  • La evolución del petróleo y la tensión en el estrecho de Ormuz.
  • La capacidad del oro de consolidar el rebote y superar resistencias.
  • La monetización de las inversiones de Mercado Libre y la evolución de sus márgenes.
  • El dólar, la liquidez y el comportamiento de los bonos en pesos en Argentina.
  • La llegada de crecimiento a consumo, industria y construcción, más allá de energía y minería.

Argentina hoy parece una economía de dos velocidades. Por un lado, energía y minería avanzan con fuerza. Por el otro, los sectores domésticos todavía buscan recuperar dinamismo. Si esa segunda parte empieza a rebotar, la señal puede ser muy relevante para la bolsa local. Mientras tanto, conviene seguir los datos, separar ruido de tendencia y no esperar que todos los activos se comporten igual.

Fuente: Mercado sin filtro. Canal Mundo Dinero. Link: