No todo sube igual: los sectores que hoy empujan al mercado
Qué sectores están dando fuerza hoy al mercado
Arrancamos una semana muy particular. Feriado en Argentina, Memorial Day en Estados Unidos, bolsas cerradas de ambos lados, pero con los futuros dejando una señal clara: el mercado global sigue intentando extender el rebote que ganó tracción la semana pasada.
El telón de fondo es conocido, pero no por eso menos importante. Bajaron algo los rendimientos de los bonos del Tesoro, se relajaron las expectativas de tasas, el petróleo aflojó y Wall Street volvió a encontrar aire. Ahora bien, no alcanza con decir "sube el mercado". La pregunta que importa de verdad es quién lo está empujando, qué sectores están liderando y dónde puede estar armándose la próxima historia de crecimiento.
Wall Street rebota, pero el alivio todavía no es completo
La semana pasada dejó una mejora visible en los principales índices. El S&P 500 avanzó cerca de 1%, el Dow Jones se recuperó un poco más de 2% y el movimiento tuvo bastante que ver con una moderación en las tasas largas de Estados Unidos.
La tasa a 10 años, que había llegado a rozar niveles cercanos a 4,70%, terminó la semana cerca de 4,56%. Y la de 30 años, que había tocado máximos no vistos desde 2007, también dio algo de respiro. Esto no es un detalle menor. La tasa a 30 años es una referencia clave para los créditos hipotecarios y para el costo financiero de largo plazo en la economía norteamericana.
También se corrió un poco la expectativa del mercado sobre el próximo movimiento de la Reserva Federal. Donde antes se especulaba con un recorte más temprano, ahora la mirada se desplazó hacia enero como momento de mayor probabilidad. Igual, conviene no enamorarse de esa foto: las expectativas de tasas están siendo extremadamente volátiles.
Paula hizo una observación muy sensata sobre este punto. Sí, los rendimientos aflojaron algo, pero siguen altos. La tasa a 30 años permanece en torno a 5% y la de 10 años sigue en una zona exigente. Es decir, mejoró el humor, pero todavía no hay una señal contundente de que el mercado haya dejado atrás el problema de la inflación. Y esta semana el dato clave vuelve a ser el PCE, el indicador de inflación que más mira la Fed.
Los sectores que lideran el año en el S&P 500
Cuando uno abre el mercado por sectores, la foto se vuelve mucho más interesante. Porque no todos están haciendo lo mismo.
Hasta ahora, energía sigue siendo el gran líder acumulado del año dentro del S&P 500. El ETF XLE, que representa a las petroleras norteamericanas, venía subiendo alrededor de 30%. Ese liderazgo se mantiene desde mediados de marzo, aunque con alguna oscilación lógica.
Pero el dato nuevo es el regreso muy fuerte de tecnología. Después de haberse hundido a fines de marzo y de haber llegado a perder cerca de 10% desde máximos, el sector volvió con una fuerza notable y ya acumula alrededor de 25% en el año. Está otra vez muy cerca de energía.
Del otro lado de la tabla aparecen los rezagados:
- Financieras, con caídas superiores al 5%
- Salud, con bajas cercanas al 4%
Si el S&P 500 está arriba cerca de 9% en el año a pesar de estos lastres, es porque el liderazgo sectorial está siendo bien concreto. Hay sectores que traccionan de verdad y otros que siguen sin responder.
Petróleo, Irán y por qué el mercado tomó la baja como una buena noticia
Otra de las claves del rebote reciente fue el petróleo. El mercado empezó a descontar alguna distensión en torno a Irán, con negociaciones que avanzan de manera indirecta y con muchísima opacidad, como suele pasar en Medio Oriente. No hay una hoja de ruta perfectamente clara, pero el precio del crudo sí está reflejando menos tensión.
El WTI llegó a ubicarse por debajo de 91 dólares y venía de caer casi 6% la semana anterior. Para los mercados, eso fue una buena noticia por dos razones:
- Le quita algo de presión a la inflación
- Reduce el miedo a una nueva escalada geopolítica que afecte cadenas de suministro y costos energéticos
Ahora bien, sigue habiendo temas sensibles. El estrecho de Ormuz continúa siendo una pieza crítica y la cuestión del enriquecimiento de uranio no desapareció. Por eso el mercado está navegando entre ruido y señales reales. En este contexto, distinguir una cosa de la otra se vuelve central.
Las Magnificent Seven volvieron a marcar el pulso
Había una narrativa que se venía consolidando desde el año pasado: que el crecimiento ya no dependía solamente de las Magnificent Seven y que el resto del S&P 500, las otras 493 compañías, empezaban a cerrar la brecha.
Esa convergencia existió por un tiempo. Las 493 empezaron a mostrar mejores tasas de crecimiento, mientras las mega tecnológicas seguían creciendo, sí, pero desacelerando. Sin embargo, el primer trimestre volvió a romper ese equilibrio.
Las Magnificent Seven retomaron un crecimiento de ganancias muy superior al del resto del índice. Y eso ayuda a explicar por qué tecnología volvió a liderar. Parte de ese impulso no solo viene del negocio operativo puro, sino también de las participaciones que algunas de estas gigantes tienen en empresas privadas que podrían salir a bolsa próximamente.
En otras palabras, el mercado volvió a pagar crecimiento, escala y exposición a innovación. Y ahí las grandes tecnológicas siguen teniendo una ventaja enorme.
Nvidia sigue siendo central, pero ya no se lleva toda la atención
Nvidia volvió a presentar números impresionantes. Superó expectativas, mejoró guidance y anunció 80.000 millones de dólares adicionales en recompra de acciones. Los ingresos siguen creciendo a tasas extraordinarias y la empresa continúa siendo el gran emblema del boom de inteligencia artificial.
Sin embargo, el mercado no reaccionó con euforia sostenida. Después del balance, la acción tuvo dos ruedas de baja. No porque el negocio esté mal, ni mucho menos, sino porque el mercado empezó a mirar algo más fino: la competencia y la reasignación dentro del propio sector tecnológico.
Google, Meta, Anthropic y OpenAI, entre otros, vienen desarrollando sus propios sistemas e infraestructura para no depender tanto de Nvidia, especialmente en data centers. Eso no significa que Nvidia pierda protagonismo. Significa otra cosa: que la torta se sigue agrandando, pero quizás otras compañías pueden crecer más rápido desde una base menor.
La lectura es bastante clara. Nvidia sigue siendo una gran historia y todavía hay argumentos para pensar que puede volver a superar sus máximos. Pero el mercado ya no está dispuesto a concentrar toda la narrativa en un solo nombre.
Por qué semiconductores ya no eran la única puerta de entrada a tecnología
Hace algunas semanas venía quedando claro que subirse tarde a semiconductores, después de una suba tan parabólica, podía ser incómodo. Por eso empezó a tomar fuerza la idea de mirar otras patas de tecnología.
Entre las alternativas que empezaron a ganar atractivo aparecieron nombres de software y ciberseguridad como:
- ServiceNow
- Palo Alto Networks
- Salesforce
- Globant
Muchas de estas compañías vienen rebotando con fuerza. Y el razonamiento detrás de ese movimiento es bastante lógico: si el mercado quiere seguir expuesto a tecnología pero busca diversificar más allá del hardware puro, software y servicios empresariales vuelven a ser candidatos naturales.
Computación cuántica: el nuevo foco especulativo con apoyo del gobierno de EE.UU.
Uno de los temas más interesantes de la semana fue el salto de las empresas vinculadas a computación cuántica. Acá ya no estamos hablando solo de una moda de mercado, sino de un sector al que Estados Unidos decidió darle un impulso estratégico.
Hubo compañías pequeñas que llegaron a subir entre 30% y 50% en apenas unos días. El disparador fue el fuerte apoyo del gobierno norteamericano a este ecosistema, con inversión destinada a proyectos vinculados a inteligencia artificial, semiconductores y, especialmente, computación cuántica.
Entre los nombres que quedaron en el radar aparecen:
- D-Wave Quantum con ticker QBTS
- Rigetti Computing con ticker RGTI
- Inflection, entre otras compañías del segmento
También se mencionó el beneficio indirecto para empresas como GlobalFoundries, que recibiría una inyección importante de capital.
Este es un espacio claramente especulativo, no apto para cualquiera y con mucha volatilidad. Pero al mismo tiempo es uno de esos nichos donde el mercado puede armar una narrativa muy potente cuando detecta apoyo político, inversión estatal y una tecnología con potencial disruptivo.
La economía espacial dejó de ser ciencia ficción para el mercado
Si la computación cuántica es una punta del nuevo mapa tecnológico, la economía espacial es otra. Y acá el gran nombre que empezó a ordenar la conversación es SpaceX.
La posibilidad de una salida a bolsa o una estructuración de colocación valuada entre 1,75 y 2 trillones de dólares volvió a poner todo el sector bajo la lupa. Pero no se trata solamente de SpaceX. Detrás hay toda una cadena de valor que empieza a captar capital.
Cómo se organiza la economía espacial por capas
Una forma útil de leer este sector es por capas.
1. Materias primas
Acá entran los proveedores de fibra de carbono, sensores, baterías, materiales compuestos y metales especiales. Son el "brick and mortar" de la economía espacial, la base industrial sobre la que después se construye todo lo demás.
2. Fabricantes primarios
Son las grandes compañías aeroespaciales y de defensa que ensamblan, fabrican y absorben contratos grandes, muchas veces ligados al Estado. Tienen espalda financiera, infraestructura y una relación histórica con los presupuestos públicos.
3. Lanzamiento
Acá aparecen los nombres más conocidos por el mercado cuando piensa en la nueva carrera espacial:
- SpaceX
- Rocket Lab
- Firefly Aerospace
- Virgin Galactic, mucho más débil en fundamentos, pero igualmente presente en la conversación especulativa
4. Datos y conectividad
Esta capa une el espacio con la Tierra. Incluye redes satelitales, transmisión de datos y servicios de conectividad. Acá la competencia ya no es solo tecnológica. También es comercial.
5. Aplicaciones y software
Finalmente están las compañías que monetizan esa infraestructura con software, inteligencia geoespacial, imágenes, servicios y operaciones sobre redes ya desplegadas.
En otras palabras, la economía espacial no es una sola apuesta. Es un ecosistema entero.
SpaceX, OpenAI, Anthropic y la ola de IPOs que puede cambiar la liquidez del mercado
La lista de compañías que podrían salir a bolsa en los próximos meses es impresionante. Además de SpaceX, aparecen nombres como:
- Anthropic
- OpenAI
- ByteDance
- Stripe
- Revolut
- Databricks
- Ripple
- Canva
- Shein
Esto abre una discusión muy relevante. Durante mucho tiempo, buena parte del financiamiento del boom de inteligencia artificial pasó por el free cash flow de los hyperscalers. Hoy ese excedente ya no sobra. Se está consumiendo aceleradamente en infraestructura, chips, data centers y desarrollo tecnológico.
Entonces, el mercado va a tener que absorber más emisiones de acciones y más emisiones de deuda. En el segmento investment grade, las tecnológicas podrían incrementar sus emisiones netas con fuerza este año. Y eso puede tener impacto sobre spreads, valuaciones y rotación sectorial.
Además, si varios de estos IPOs salen con valuaciones gigantescas, podrían representar entre 5% y 6% del SPY, o incluso más. Y ahí aparece otra duda de mercado: si entran o no en los índices, porque muchas no cumplirían inicialmente con todos los requisitos.
No es un tema menor. Si la innovación necesita más capital del mercado abierto, la liquidez va a tener que repartirse distinto.
AST SpaceMobile versus Starlink: una historia especulativa que vale seguir
Dentro del universo espacial y de conectividad hay una historia que viene ganando interés: AST SpaceMobile, ticker ASTS.
La tesis es bastante clara. Tanto Starlink como ASTS usan satélites para brindar conectividad, pero el modelo de negocio es diferente.
- Starlink va más directo al consumidor final
- AST SpaceMobile busca acuerdos con compañías telefónicas como AT&T o Verizon
ASTS es mucho más chica, más incipiente y claramente más venture capital. Pero justamente por eso, la expectativa de que SpaceX termine abriendo capital puede darle más visibilidad a todo el segmento, incluida ASTS. La tecnología y las patentes que tiene llaman la atención, aunque sigue siendo una apuesta especulativa y de alto riesgo.
Consumo defensivo: por qué ya no alcanza con refugiarse en lo clásico
Otro punto interesante de esta etapa del mercado es que los sectores tradicionalmente defensivos no están mostrando la fortaleza que uno esperaría.
Walmart, por ejemplo, presentó resultados bien recibidos en términos operativos, pero bajó guidance y eso no cayó bien. Algo parecido pasa con otras compañías del segmento, como Costco, que hoy cotiza con múltiplos exigentes para un negocio de bajo crecimiento.
Acá aparece una contradicción que el mercado está resolviendo de manera muy pragmática: muchas empresas de consumo defensivo tienen valuaciones altas, crecimiento bajo y poco margen para sorprender. Entonces, aun con tasas elevadas, varios inversores siguen prefiriendo sectores de crecimiento como tecnología o consumo discrecional antes que refugiarse en negocios defensivos caros.
Es una señal importante. El mercado no está premiando lo defensivo por el simple hecho de ser defensivo. Está premiando donde ve expansión.
La macro de Estados Unidos sigue dejando señales mixtas
En el frente macro, la foto también es dual.
Por un lado, el dato de sentimiento del consumidor de la Universidad de Michigan cayó a 44,8, un mínimo extremo en una serie larguísima. El golpe de la inflación, la caída que tuvieron las bolsas en marzo y la persistencia de incertidumbre geopolítica están afectando fuerte la percepción del consumidor.
Por otro lado, el PMI compuesto de S&P Global marcó 51,7, un nivel que sigue señalando expansión.
Por eso el foco de la semana vuelve a estar en el PCE. Si ese dato confirma una inflación todavía pegajosa, va a seguir costando que las tasas largas bajen de verdad. Y mientras las tasas largas sigan exigentes, la sensibilidad del mercado a cualquier novedad de inflación va a seguir siendo muy alta.
La semana de balances: Dell, Okta y Costco en el radar
Entre los resultados corporativos que merecen atención, Dell aparece como uno de los nombres más interesantes.
La compañía viene mejorando márgenes, aumentando facturación y reduciendo costos con fuerza, en parte por la incorporación de inteligencia artificial en sus procesos. Pasó de operar con 180.000 empleados a un nivel muy inferior y sigue buscando eficiencia. El mercado lo está premiando. Solo el viernes había subido 17%.
Los márgenes siguen siendo modestos frente a los de Nvidia, claro, pero la tendencia mejora y eso alcanza para que el mercado empiece a verla como una beneficiaria indirecta del cambio tecnológico.
También aparecen en agenda nombres como Okta y Costco, que pueden aportar más información sobre software corporativo, ciberseguridad y consumo.
Argentina: buenas noticias que todavía no parecen plenamente reflejadas en los precios
Si afuera la discusión pasa por tecnología, tasas y petróleo, en Argentina el clima empezó a mejorar por una combinación de factores macro y financieros que no conviene subestimar.
La sensación general es que están llegando noticias mejores, y que el mercado local todavía no terminó de traducirlas del todo en precios.
1. El EMAE sorprendió para bien
El nivel de actividad económica de marzo mostró una señal que alivió muchísimo al Gobierno. El EMAE creció 5,5% interanual y 3,5% respecto del mes anterior. Para una economía que venía cargada de dudas sobre la profundidad de la recesión, el dato fue claramente mejor de lo esperado.
2. El Banco Central siguió comprando dólares
Mayo volvió a mostrar acumulación de reservas vía compras en el mercado oficial. El Banco Central ya acumula cerca de 1.696 millones de dólares en el mes y encadena cinco meses consecutivos de compras. Abril fue más fuerte, sí, pero la tendencia sigue siendo constructiva.
3. El balance comercial sigue siendo una gran noticia
Las exportaciones están creciendo muy fuerte, a un ritmo cercano al 33%, mientras las importaciones caen interanualmente alrededor de 4%. El resultado es un superávit comercial superior a 2.700 millones de dólares, con un aporte destacado del frente energético.
4. El FMI aprobó la revisión y destrabó un nuevo desembolso
El directorio del Fondo Monetario Internacional aprobó la revisión correspondiente, habilitando un desembolso de alrededor de 1.000 millones de dólares. Era algo esperado, pero en Argentina las confirmaciones importan. Y mucho.
5. Mejora la percepción de riesgo soberano
Hubo mejoras en la calificación de riesgo y sigue abierta la discusión sobre una eventual vuelta de Argentina a los mercados internacionales si el riesgo país continúa bajando. Todavía está por encima de 500 puntos básicos, pero la sensación es que hay espacio para una compresión adicional.
Por eso vuelve a tomar temperatura la idea de instrumentos como el AL35, que podrían capturar suba adicional si Argentina se acerca a niveles de riesgo de países comparables.
El mercado local subió, pero algunas historias siguen atrasadas
Con este combo de noticias, la sensación es que los activos argentinos deberían haber reaccionado aún mejor. El Merval avanzó cerca de 5%, con nombres como YPF, TGN y Edenor entre los destacados. Pero varias historias domésticas todavía lucen rezagadas.
Entre ellas aparecieron dos casos concretos:
- Loma Negra, como apuesta a recuperación de actividad, obra pública e infraestructura ligada a inversiones del RIGI
- Ternium, como nombre industrial vinculado a un escenario doméstico más favorable
La lógica es sencilla. Si empieza a mejorar la actividad y si se acelera la inversión en infraestructura, estos nombres podrían tener más recorrido del que reflejan hoy.
Telecom: una historia local que el mercado todavía mira poco
Otro caso interesante es Telecom. Los números operativos fueron muy buenos. Las sinergias con Telefónica empiezan a notarse, los márgenes mejoraron con fuerza, la generación de caja aumentó y el endeudamiento bajó.
Sin embargo, la acción no viene acompañando con la misma intensidad. En parte por su menor liquidez y por haber quedado en panel general. También porque todavía falta la aprobación regulatoria definitiva para la integración operativa total. Pero desde el punto de vista de fundamentos, la historia se está ordenando mejor.
Es de esos papeles que el mercado puede tardar en reconocer, pero cuando lo hace, lo hace rápido.
YPF sigue siendo el emblema argentino del momento
Si hay una compañía que concentra el entusiasmo local, esa es YPF. Y no es por una sola noticia, sino por una secuencia muy cargada.
Primero, el posicionamiento de Stanley Druckenmiller, que tomó una posición significativa y reforzó el interés internacional sobre el papel. Después, una serie de anuncios que fortalecen la tesis de crecimiento:
- Nuevo desarrollo de gran escala en Vaca Muerta
- Reconversión de la refinería de San Lorenzo
- Mayor impulso a Amarga Chica
- Crecimiento de la producción total de petróleo de alrededor de 14%
- Producción diaria cercana a 387.000 barriles
- Objetivo de repartir dividendos en 2028
El anuncio de dividendos fue especialmente bien recibido. Cuando una empresa empieza a hablar de dividendos a futuro, está diciendo algo sobre la confianza que tiene en su capacidad de generación de caja.
Además, YPF Luz empieza a tomar vuelo propio. Hay versiones sobre posibles emisiones internacionales o incluso una salida a bolsa. Y ya se anunció un proyecto importante en Mendoza ligado a energía solar, dentro del universo de renovables.
La historia de YPF ya no es solo petróleo. Es petróleo, gas, infraestructura y energía en sentido más amplio.
Bonos corporativos argentinos: el cepo también generó una rareza favorable para las empresas
En el mercado local también está pasando algo interesante con las emisiones de obligaciones negociables.
Por un lado, las emisiones offshore, es decir en cable, vienen muy activas. Desde las elecciones del año pasado ya acumulan montos muy relevantes entre empresas y provincias.
Por otro lado, el mercado de ON en dólar MEP se volvió una rareza muy útil para el sector privado. Como parte de la demanda está "encerrada" y no puede acceder libremente a otras alternativas, las empresas logran financiarse en dólares a rendimientos muy bajos.
Hubo emisiones a tasas cercanas a 6%, y en algunos casos hasta por debajo. Incluso se vieron colocaciones prácticamente a tasa cero o en niveles bajísimos respecto de un Treasury norteamericano. Son rendimientos distorsionados por la situación del cepo, sí, pero mientras esa condición siga, es un beneficio concreto para muchas empresas locales.
Geopark y Vista: más nombres para seguir en el boom energético argentino
No todo termina en YPF. El sector energético argentino sigue ampliando protagonistas.
Geopark, en asociación con Gas y Petróleo de Neuquén, está buscando avanzar con un proyecto bajo el esquema del RIGI por alrededor de 1.000 millones de dólares. Es una empresa mucho más chica, produce en otra escala, pero precisamente por eso tiene una historia de crecimiento interesante si logra afirmarse en Vaca Muerta.
Vista Energy, por su parte, ya se consolidó como otro gran nombre del sector. Exporta a destinos tan lejanos como Malasia, Australia, Tailandia y Singapur, y apunta a inversiones muy relevantes hacia 2028 con el objetivo de escalar producción.
Argentina empieza a ser vista, cada vez más, como proveedor confiable y creciente de petróleo y gas. No solamente por el mundo, también por los países de la región. Brasil, Chile y Bolivia miran lo que pasa en Vaca Muerta porque saben que ahí se está jugando buena parte del mapa energético regional.
Un último nombre afuera: Bloom Energy
Antes de cerrar, vale dejar un nombre más sobre la mesa: Bloom Energy, ticker BE.
La compañía viene subiendo con fuerza, impulsada por una tecnología vinculada a celdas de energía que ayudan a mejorar la eficiencia del consumo, especialmente en data centers. En un mundo donde la inteligencia artificial demanda cada vez más electricidad, todo lo que mejore eficiencia energética pasa a ser estratégico.
Es un caso más disruptivo y todavía con perfil de venture capital, pero entra dentro de esas historias que se benefician indirectamente del boom de infraestructura tecnológica. Además, hay jugadores de materiales críticos que podrían verse favorecidos por su cadena de suministro, especialmente en metales raros utilizados en estas tecnologías.
La conclusión: el mercado está premiando crecimiento, innovación y señales concretas
Hoy la fuerza del mercado viene de varios lugares a la vez, pero no de cualquiera.
En Estados Unidos, el rebote se sostiene por una combinación de alivio en petróleo, tasas un poco menos tensas y liderazgo renovado de tecnología. Pero dentro de tecnología ya no se trata solo de Nvidia. Se abren otras patas: software, computación cuántica, infraestructura energética para data centers, conectividad satelital y economía espacial.
En Argentina, mientras tanto, se va armando una historia distinta, pero igual de potente. Mejora la macro, mejora el frente externo, se sostienen las compras del Banco Central, el FMI acompaña y el sector energético sigue multiplicando proyectos. Y aun así, hay varios activos que todavía parecen no haber recogido del todo esa mejora.
Por eso este no es un mercado para repetir recetas viejas. Ya no alcanza con decir "defensivo" o "tecnología" de manera genérica. Hay que mirar qué subsector está liderando, quién tiene financiamiento, quién tiene crecimiento real y quién todavía está atrasado.
Ahí es donde hoy se está jugando la diferencia.