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El cheque que dejó de ser un papel inmovilizado

El truco legal para que tu pyme ahorre hasta 1,2% en impuestos con cada cheque que cobra

En un nuevo programa de Finanzas Pyme, Aldana Hamer, Eduardo Goldman y Nicolás González, de Alycbur, explican cómo una pyme puede depositar sus cheques (incluido eCheq) en una cuenta comitente para reducir el impacto del impuesto al cheque y las retenciones de Ingresos Brutos, y además generar rendimiento sobre esa liquidez mientras espera su próximo uso.
por Mundo Dinero 16-07-2026
Finanzas Pyme Mundo Dinero

Menos impuestos, más caja y más rendimiento para tu pyme

En un contexto donde los márgenes son cada vez más ajustados, la diferencia entre una pyme y otra muchas veces no está en el rubro, la cantidad de empleados ni la estructura. Está en el management: en las decisiones que se toman, la velocidad de ejecución y la capacidad de aprovechar herramientas que reducen costos financieros e impositivos.

Hoy ya no alcanza con vender. Hay que vender bien, conocer los costos, cuidar la rentabilidad y evitar que la caja se pierda en gastos, impuestos anticipados o saldos inmovilizados. Cada venta que no se concreta implica margen bruto que se pierde. Y cada peso que queda retenido o sin invertir también tiene un costo.

Dentro de ese desafío aparece una operatoria muy relevante para empresas que cobran mediante cheques, especialmente eCheq: depositarlos en una cuenta comitente de una ALyC, realizar una inversión bursátil y luego usar esos fondos para transferencias o pagos a proveedores. Bien implementada, esta alternativa puede ayudar a reducir el impacto del impuesto al cheque, evitar determinadas retenciones y generar rendimiento sobre la liquidez.

La eficiencia financiera dejó de ser opcional

Durante mucho tiempo, optimizar una operación financiera era una mejora adicional. Si un negocio ganaba 100, con una buena estrategia de inversión, financiamiento o impuestos podía ganar 103, 104 o 105.

El cambio de contexto hizo que esa lógica se vuelva más exigente. En mercados con más competencia, menos posibilidad de trasladar ineficiencias a precios y estructuras que deben ser cada vez más livianas, esas mejoras pueden ser necesarias para llegar a la rentabilidad que el negocio necesita.

La suma de pequeñas decisiones puede tener un efecto enorme:

  • Conocer los costos reales para fijar precios de venta adecuados.
  • Evitar tasas, gastos y estructuras que no corresponden al negocio.
  • Buscar alternativas de financiamiento más eficientes.
  • Mejorar el tratamiento de cobranzas y pagos.
  • Invertir los saldos transitorios de caja en lugar de dejarlos inmovilizados.
  • Diseñar una estrategia impositiva junto con los asesores de la empresa.

La tesorería pyme ya no es solamente una función administrativa. Es una herramienta concreta de competitividad.

La nueva posibilidad: depositar cheques en una cuenta comitente

La normativa habilitó una posibilidad que amplía mucho el uso de las cuentas comitentes para empresas. Antes, existían restricciones sobre los cheques que podían ser endosados a una ALyC. Ahora, con mayor libertad de endoso, una empresa puede enviar a la ALyC cheques recibidos de sus clientes, incluso si esos cheques ya tenían endosos previos.

Esto aplica siempre dentro de los controles correspondientes de prevención de lavado de dinero. Los cheques deben tener origen justificado y estar vinculados con la actividad habitual de la empresa.

La consecuencia práctica es simple: en lugar de llevar los cheques al banco para depositarlos en una cuenta bancaria, la pyme puede endosarlos a su ALyC y acreditarlos en su cuenta comitente.

Esto no elimina la necesidad de tener cuentas bancarias. Banco y ALyC son herramientas complementarias. Una tesorería eficiente puede usar ambas para administrar cobros, pagos, inversiones y capital de trabajo.

¿Por qué puede convenir frente al depósito bancario?

Las cuentas bancarias tienen un esquema habitual de impuestos y retenciones. Entre ellos aparece el impuesto sobre los débitos y créditos bancarios, conocido como impuesto al cheque, y en muchos casos retenciones de ingresos brutos mediante SIRCREB.

Al acreditar el cheque en una cuenta comitente, el depósito no está alcanzado por el 0,6% correspondiente al crédito bancario. Luego, si los fondos se colocan en una inversión bursátil y se retiran correctamente, también puede evitarse el 0,6% asociado al débito.

El ahorro potencial del circuito completo puede alcanzar el 1,2% por impuesto al cheque, sin considerar el efecto de las retenciones de ingresos brutos que pueden producirse al operar por una cuenta bancaria.

Es importante hacer una precisión: en ciertos casos, parte de esos importes puede computarse como pago a cuenta de otros impuestos. Sin embargo, eso no quita el impacto financiero. Si la empresa sufre una retención hoy, ese dinero deja de estar disponible para pagar compromisos, comprar mercadería, cubrir sueldos o generar rendimiento.

Además, no todas las empresas logran aplicar esos saldos de manera inmediata o dentro del mismo ejercicio fiscal. Y mientras esos créditos fiscales quedan inmovilizados, no se actualizan por inflación ni generan una tasa de interés para la compañía.

Cómo funciona la operatoria con eCheq

La operatoria puede incorporarse al circuito habitual de tesorería sin perder agilidad. El eCheq simplifica especialmente el proceso, ya que se gestiona desde el home banking de la empresa.

1. Tener una cuenta comitente activa

El primer paso es abrir una cuenta comitente en una ALyC. Es conveniente que la entidad tenga experiencia en tesorería pyme, sistemas de autogestión y atención personalizada para acompañar la implementación.

2. Endosar el eCheq a la ALyC

Desde el home banking, la empresa endosa el eCheq al CUIT de la ALyC y lo envía para su depósito. Si la empresa trabaja con una sola cuenta comitente vinculada a ese CUIT, el sistema puede identificar automáticamente a qué cuenta corresponde el cheque.

Cuando una empresa tiene más de una cuenta comitente asociada al mismo CUIT, deberá indicar a cuál de ellas debe imputarse el depósito.

3. Esperar la acreditación del cheque

Si el cheque es al día, seguirá el plazo normal de clearing bancario. Si es un cheque de pago diferido, permanecerá pendiente hasta la fecha de depósito correspondiente.

Mientras tanto, el importe puede visualizarse como pendiente de acreditación dentro de la cuenta comitente, pero no estará disponible para operar. Una vez cobrado el cheque, pasa a ser saldo efectivo.

4. Realizar una inversión bursátil

Para aprovechar la exención en el circuito, los fondos acreditados deben aplicarse a una operación bursátil. Para los flujos cotidianos de la empresa, una alternativa frecuente es un fondo money market o un fondo de rescate inmediato, también conocido como fondo T0.

La empresa también puede evaluar otras inversiones según su horizonte, necesidad de liquidez y política financiera:

  • Fondos T0 o money market para disponibilidad inmediata.
  • Fondos T1 para buscar una tasa potencialmente mayor, con otro plazo de rescate.
  • Bonos, acciones u otros instrumentos bursátiles permitidos, cuando resulten adecuados para la estrategia de la compañía.
  • Dólar MEP, si forma parte de las necesidades financieras de la empresa.

En la práctica, el capital de trabajo suele requerir mucha liquidez. Por eso, los fondos money market suelen ser una opción habitual para estacionar los saldos hasta el momento de usarlos.

Dos caminos para usar el dinero

Una vez acreditado el cheque e invertidos los fondos, la empresa puede usar el saldo de distintas maneras. Las dos rutas más habituales son la transferencia a la cuenta bancaria y el pago a proveedores mediante cheque.

Transferir fondos a la cuenta bancaria

La empresa puede rescatar el fondo y solicitar una transferencia a su cuenta bancaria. Al tratarse de fondos provenientes de una inversión bursátil, la acreditación no debería sufrir el 0,6% del impuesto al débito que normalmente aparece en una transferencia bancaria ordinaria.

También puede evitarse la retención de SIRCREB en ese ingreso, aunque cada empresa debe revisar su situación tributaria específica con su contador o asesor impositivo.

Pagar a proveedores con cheques emitidos desde la ALyC

La segunda alternativa es especialmente interesante para pymes que tienen pagos frecuentes a proveedores. En lugar de rescatar los fondos y transferir dinero desde la cuenta bancaria, la empresa puede solicitar cheques al día desde la ALyC.

El proceso es el siguiente:

  1. La empresa mantiene los fondos en su cuenta comitente o en un fondo de liquidez inmediata.
  2. Solicita el rescate de los fondos necesarios.
  3. Pide a la ALyC la emisión de un cheque al día.
  4. El cheque se acredita en el home banking de la empresa.
  5. La empresa endosa el cheque al proveedor que debe cobrar.

Estos cheques están respaldados por los fondos disponibles en la cuenta comitente. Para muchos proveedores, especialmente cuando reconocen a la ALyC emisora, pueden ser considerados prácticamente como un pago inmediato.

La normativa mencionada establece una limitación de hasta dos cheques por día para esta operatoria. Aun así, puede ser una herramienta muy útil para ordenar pagos a proveedores dentro del flujo habitual de la empresa.

Menos retenciones y más rendimiento sobre los saldos

El beneficio no está únicamente en el impuesto al cheque. Una empresa que evita retenciones anticipadas conserva caja. Y esa caja puede invertirse.

Si una pyme cobra un jueves o un viernes y deja el dinero sin invertir durante el fin de semana, existe un costo de oportunidad. En cambio, si los fondos se colocan en un money market u otro instrumento de liquidez, pueden generar rendimiento mientras esperan su próximo uso.

Las cuentas remuneradas bancarias pueden ofrecer una tasa, pero los fondos comunes de inversión suelen ser una alternativa utilizada por empresas para administrar liquidez. La conveniencia dependerá de las características de cada fondo, los costos, el plazo de rescate y las necesidades de caja.

La lógica es transformar un circuito que inmoviliza dinero en uno más virtuoso:

  • La empresa reduce costos asociados a cobros y pagos.
  • Evita que una parte de la caja quede atrapada en retenciones.
  • Conserva liquidez para su operación.
  • Obtiene rendimiento sobre los saldos transitorios.
  • Puede pagar proveedores sin depender exclusivamente de transferencias bancarias.

Un ejemplo de ahorro con un flujo de $100 millones

Para visualizar la magnitud, pensemos en una empresa que recibe aproximadamente $100 millones mensuales en cheques y también utiliza un monto similar para pagos.

Solo por el impuesto al cheque, el impacto puede ser considerable:

  • 0,6% potencialmente evitado al acreditar los cheques en la cuenta comitente en vez de depositarlos en una cuenta bancaria.
  • 0,6% potencialmente evitado al utilizar los fondos para pagos o transferencias dentro del circuito bursátil.
  • Retenciones de ingresos brutos que pueden no aplicarse en una cuenta comitente, según la condición fiscal de la empresa.
  • Rendimiento adicional por invertir los fondos mientras no se necesitan para pagos.

Tomando un escenario de referencia con retenciones promedio de SIRCREB del 2,5%, una empresa con un flujo mensual relevante podría alcanzar un ahorro estimado de alrededor de $3,7 millones por mes. En un año, la cifra podría ubicarse cerca de $44 millones, dependiendo de la operatoria, las retenciones efectivamente aplicables y los pagos realizados.

Estos números no son iguales para todas las empresas. La alícuota de SIRCREB, el uso de los créditos fiscales, el volumen de cheques, la frecuencia de pagos y las características impositivas cambian según cada caso. Por eso, antes de implementar la estrategia conviene hacer una simulación puntual con la ALyC y el contador de la empresa.

No hay un monto mínimo para empezar

La herramienta no está reservada para compañías grandes. No hay un mínimo general para empezar a usar una cuenta comitente en el circuito de cobros y pagos.

Una pyme que mueve menos de $100 millones mensuales también puede obtener beneficios. Lo importante es medir el volumen de cheques, las retenciones que sufre, los costos de su cuenta bancaria y la frecuencia con la que necesita pagar a proveedores.

En muchas empresas de distribución, por ejemplo, los flujos anuales pueden ubicarse entre $500 millones y $1.000 millones. Al dividir esos importes por mes, los depósitos de cheques pueden representar entre $40 millones y $100 millones mensuales. No necesariamente todos esos cheques deben pasar por la ALyC, pero incluso una parte del circuito puede generar una mejora relevante.

La tecnología reduce la barrera operativa

Uno de los mitos más habituales es pensar que incorporar una ALyC al manejo de tesorería implica burocracia, llamados constantes o pérdida de control. Hoy esa barrera es mucho menor.

Las ALyC desarrollaron herramientas tecnológicas que permiten consultar saldos, visualizar movimientos, hacer suscripciones y rescates de fondos, pedir transferencias y solicitar cheques desde plataformas digitales.

La empresa puede elegir entre dos modelos:

  • Autogestión: operar mediante una plataforma web, de manera similar a un home banking.
  • Atención personalizada: contar con un asesor que acompañe la apertura de cuenta, la implementación y las dudas operativas.

La clave es integrar la cuenta comitente al circuito de tesorería, no tratarla como una herramienta aislada. El banco sigue siendo necesario para muchas funciones, pero la ALyC puede convertirse en un aliado financiero para invertir, cobrar y pagar con más eficiencia.

Qué revisar antes de implementar esta estrategia

La operatoria es sencilla, pero requiere orden interno y coordinación entre tesorería, administración, contabilidad e impuestos. Antes de avanzar, conviene revisar algunos puntos.

  • Qué proporción de las cobranzas se recibe mediante cheques o eCheq.
  • Cuántos cheques son al día y cuántos son de pago diferido.
  • Qué retenciones de ingresos brutos enfrenta la empresa.
  • Cómo impacta el impuesto a los débitos y créditos en sus movimientos bancarios.
  • Qué proveedores están dispuestos a cobrar con cheque al día.
  • Qué necesidad de liquidez tiene la empresa para su capital de trabajo.
  • Qué fondo o instrumento de inversión se ajusta al plazo de uso de los fondos.
  • Cómo registrar y conciliar correctamente los movimientos operativos.

La revisión con el contador es indispensable, especialmente para determinar cómo se computan impuestos, retenciones y pagos a cuenta en la situación fiscal concreta de cada empresa.

Convertir los cheques en una herramienta de caja

Un cheque no tiene por qué ser un papel inmovilizado esperando la fecha de depósito. Puede integrarse a una estrategia más amplia de eficiencia financiera.

Al usar una cuenta comitente, colocar temporalmente los fondos en instrumentos de liquidez y elegir la mejor vía para transferir o pagar, una pyme puede cuidar mejor su caja. El beneficio no es solamente tributario. También es financiero, operativo y competitivo.

En una economía donde cada punto de margen cuenta, no conviene regalar liquidez al circuito de siempre. Abrir una cuenta comitente, preguntar, comparar alternativas y ordenar la tesorería puede ser uno de esos pequeños cambios que terminan haciendo una diferencia grande.

Menos impuestos anticipados, más disponibilidad de caja y más rendimiento sobre los saldos: esa es la oportunidad de sumar una ALyC al circuito financiero de la pyme.

Fuente: Finanzas Pyme. Canal Mundo Dinero. Link: