El fabricante alemán reconoció haber colocado un programa en once millones de vehículos de varias de sus doce marcas (VW, Audi, Seat y Skoda) en todo el mundo, para que pudieran superar sin problemas los tests anticontaminación. Los vehículos en cuestión están dotados de un motor diésel EA189.

“A partir de ahora, todos los clientes de Volkswagen tienen la posibilidad de verificar por sí mismos si su coche debe ser revisado”, indica el fabricante en un comunicado.

Para ello, el cliente deberá introducir en la web www.volkswagen.de/info el número de chasis de su coche. La página web indica entonces si dicho programa fraudulento está instalado en el vehículo o no y si el coche debe ser llevado al mecánico para su revisión.

La página, que incluye un apartado preguntas/respuestas, está disponible en la web alemana de Volkswagen y “a corto plazo” lo estará igualmente en los diferentes portales del fabricante en todo el mundo.

La marca insiste en que antes de su revisión, se puede seguir conduciendo el vehículo equipado del programa fraudulento.

Audi anunció también el viernes que ha creado una página de internet similar.

El gobierno alemán ha dado a Volkswagen hasta el 7 de octubre para que presente una solución técnica y un calendario de reparaciones de los coches afectados por el escándalo.