La maduración lleva un tiempo, y al final la fruta cae por gravedad. El actual presidente del Banco Central, Alejandro Vanoli, renunciaría mañana a su cargo, antes de que asuma Mauricio Macri como presidente. El miércoles pasado el titular de la entidad había anunciado en una conferencia de prensa que “en unos días” iba a comunicar una “decisión personal” que estaba “madurando”, a la vez que hizo –a modo de preludio– un balance de su gestión.

Anunciado por el macrismo, asumiría Federico Sturzenegger al frente del Central, quien ya se manifestó en favor del economista e historiador Lucas Lach para la vicepresidencia de la entidad, hoy ocupada por Miguel Pesce, el único miembro del directorio a quien se le venció el acuerdo del Senado, por lo que no permanecería en su cargo.

Sin embargo, el resto del directorio de la entidad se encuentra avalado por la cámara alta. Son cinco integrantes que responden al ministro de Economía Axel Kicillof y dos que trabajaron con Vanoli en la Comisión Nacional de Valores.

Al respecto, aseguran que para la toma de decisiones –según el artículo 11 de la Carta Orgánica de la entidad– el presidente del Central podrá resolver asuntos reservados al directorio, en consulta con el vicepresidente y un director. Este proceso estaría garantizado con Sebastián Aguilera –hoy vicepresidente segundo– quien fue designado en la entidad a instancia del ex jefe de gabinete Jorge Capitanich.

Se estima que los dos miembros del directorio que designó Vanoli dejarían sus puestos a partir de la renuncia, pero no se sabe el destino de los otros cinco integrantes.

Antes del balotaje Vanoli –tiene mandato hasta 2019– había dado a entender queen caso de que Mauricio Macri ganara las elecciones correspondía “dialogar”, pese a que desde el PRO lo denunciaron penalmente por el delito de “defraudación contra la administración pública”, por la venta del dólar futuro a un precio inferior al del mercado. Vanoli consideró la denuncia como “inconsistente y electoralista”. Hoy se encuentra imputado junto al directorio del Central.

Pero también afirmó que en función de las políticas a implementar “evaluaría” lo que iba a hacer. “Si la propuesta es devaluar un 50%, no estoy de acuerdo. No seré un obstáculo”, señaló.

La renuncia se daría a dos días del recambio presidencial, con quejas de los importadores por el otorgamiento de divisas, con el mercado de futuros suspendido indefinidamente y con el sistema de dólar ahorro “sobrecargado”, ya desde hace una semana. Es que en medio de denuncias por escasez de reservas y ante una posible devaluación y levantamiento del cepo cambiario por parte del gobierno macrista, la presión sobre el dólar se vuelve incontenible. Levantar inmediatamente las restricciones cambiarias sería “un suicidio”, dijo Vanoli. En su último balance, ponderó que durante su gestión el ciudadano común “ahora está más protegido frente a los poderes concentrados”.

Fuente IEco