La Unión Europea (UE) anunció hoy que ha presentado formalmente a Estados Unidos su propuesta para crear un tribunal, al margen de los sistemas nacionales de justicia, que dirima en los litigios entre Estados e inversores que puedan surgir en el marco del TTIP, el acuerdo de libre comercio que negocian.

Este paso lo ha dado la Comisión Europea (CE) después de hacer pública la propuesta el pasado 16 de septiembre y de llevar a cabo “extensas consultas” con los Estados miembros y el Parlamento Europeo (PE), indicó en un comunicado.

La CE destacó que el texto final “incluye todos los elementos clave” de su propuesta, que “pretende salvaguardar el derecho a regular y crear un sistema parecido a un tribunal con un mecanismo de apelación, basado en normas claramente definidas, con jueces cualificados y procedimientos transparentes”.

Además, incluye “mejoras adicionales sobre el acceso al nuevo sistema para las pymes”, que se beneficiarían de “procedimientos más rápidos” y de un “trato privilegiado” frente a las multinacionales.

La propuesta europea recoge en un artículo específico el refuerzo del derecho a regular de los países, el establecimiento de un nuevo sistema para resolver enfrentamientos a través de un tribunal y la creación de un mecanismo de recurso para “corregir errores y garantizar la coherencia”.

La CE hizo hincapié en que este sistema reemplazaría al mecanismo de resolución de disputas inversor-Estado (ISDS, en inglés) contemplado para el TTIP y para todo acuerdo comercial que firme en el futuro.

Ese mecanismo de resolución era uno de los puntos de la negociación del TTIP que más rechazo había cosechado entre algunos sectores políticos y organizaciones de la sociedad civil.

En concreto, por el temor de que socavase la capacidad de los Estados de legislar en favor del interés público general frente a los intereses de inversores extranjeros.

La CE subraya que con su nueva propuesta se creará un “tribunal de inversiones” en lugar de un sistema de árbitros elegidos por las partes en disputa, tal y como se proponía en el ISDS.

El nuevo sistema estaría compuesto por un “tribunal de inversiones” o “tribunal de primera instancia” formado de quince jueces nombrados públicamente de manera conjunta por la UE y EEUU (de los cuales cinco serían ciudadanos europeos, cinco estadounidenses y cinco de países terceros), y por un “tribunal de apelación” con seis miembros designados también públicamente.

Según la CE, estos jueces serían “los únicos para auditar disputas en el TTIP”, lo que dejaría al margen a los sistemas de justicia nacionales de los países implicados.

En su opinión, sus conocimientos y capacidades deberían estar al nivel de los juristas de tribunales como la Corte Internacional de Justicia -el máximo órgano jurídico de las Naciones Unidas- o del órgano de apelación de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Para intentar garantizar más independencia, la CE destacó que las disputas sobre inversiones en el marco del TTIP deberían asignarse de forma aleatoria, de forma que las partes en disputa no tendrían influencia sobre cuál de los jueces se haría cargo de un caso particular.

Para la comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmström, este enfoque “permitirá a la UE adoptar un papel global en el camino de las reformas, para crear un tribunal internacional basado en la confianza pública.

La UE y EEUU deberán negociar ahora la propuesta presentada por los europeos, pero en paralelo la CE aseguró que empezará a trabajar con otros países para establecer un tribunal de inversiones internacional, para reemplazar eventualmente los mecanismos de resolución existentes en los acuerdos con países extracomunitarios.

Fuente | EFE