En una conferencia por internet con inversores, Van Beurden dijo que los planes de integración de las dos compañías “están ya en marcha”, lo que, entre otras cosas, conllevará la supresión de 10.000 empleos a nivel global este año.

En su mensaje a los accionistas, aseguró que “la prioridad sigue siendo la rentabilidad” y explicó que Shell continúa concentrada en “reducir costes e inversiones de capital para responder a los bajos precios del petróleo”.

“La reestructuración en las áreas menos rentables del negocio será importante para garantizar la rentabilidad”, dijo el consejero delegado, que advirtió de que puede haber en el futuro más despidos que los anunciados, una vez se complete la fusión con BG.

Las acciones de la petrolera anglo-holandesa, la primera de Europa, subieron más del 6% en la Bolsa de Londres al conocerse los 10.000 despidos previstos, que buscan contrarrestar el impacto de la caída del crudo.

Shell presentó hoy sus resultados de 2015, que se han visto afectados por esa depreciación y suponen un descenso del beneficio neto del 87 %, hasta 1.939 millones de dólares (unos 1.748 millones de euros), frente a los 14.874 millones de dólares (13.416 millones de euros) de 2014.

La caída de los precios del crudo en el 75% en el último año y medio, hasta unos 30 dólares el barril en la actualidad, ha socavado a todas las petroleras, que han respondido con reestructuraciones y restricciones a la inversión.

Fuente Ambito