¿Se puede franquiciar cualquier negocio?

Marcelo: Sí siempre y cuando cumpla algunos requisitos. Primero es que tenga la marca debidamente registrada. Segundo, que posea un concepto de negocio diferente. Tercero que tenga un know how que pueda transmitir y por último, que pueda ofrecer rentabilidad al franquiciado. Si cumple con todo esto cualquier tipo de negocio ya sea de producto o de servicio se puede franquiciar. En nuestro país, sin ir más lejos, hay muchas franquicias de diferentes conceptos.

¿Cómo lograste convertir tu modelo de negocio en franquicia?

Carlos: Yo soy podólogo desde el año 1989 y ya era pedicuro antes. Tengo más de 33 años en la profesión y descubrí que la podología no se ve como un negocio. Es más, hacer hoy un negocio en podología y que de rentabilidad es mala palabra. Está establecido el paradigma de esa manera. Pareciera que todo tiene que ser chiquito y que hay que brindar un servicio por monedas. Entonces se ofrece un servicio que no es el adecuado. Eso se nota en las normas de bioseguridad, el confort del paciente y los consultorios debieran ser de última generación.

La necesidad de contar con algo así me obligaba a verlo desde otro lugar y encontrar la practicidad en la profesión. El cliente tiene el derecho de entrar a un lugar con todo lo mejor y yo tengo el derecho de brindarle eso. Desde ese lugar nos dimos cuenta que el paciente necesitaba una mejor atención pero también práctica resolutiva y sin invadir la incumbencia médica. Es por ello que tuvimos que desarrollar un método de trabajo accesible para el cliente.

¿En Argentina hay alguna franquicia de este rubro?

Carlos: No. Hay en Brasil y en México. En Perú la quisieron hacer pero no les fue bien porque se necesita de ciertos requisitos, un orden y una preparación para que sea posible.

¿Qué desafío encontraste al convertir este negocio en una franquicia?

Marcelo: Siempre es un desafío trabajar con un cliente nuevo. Con OPTIUM hicimos un muy buen trabajo porque tiene un equipo maravilloso en diversas áreas y el centro es un lujo. Tiene 6 gabinetes de avanzada donde a simple vista uno nota la calidad. Se brinda un servicio de primera.

Se confeccionaron todos los manuales de procedimientos y todo lo que corresponde con la ley para lanzarlo.

Es decir que con los manuales tuvieron que estandarizar ciertos procedimientos para que otro pueda hacerlo de la misma manera.

Carlos: Sí, el podólogo recibido, ya sea de un instituto privado o de una universidad, no tiene el procedimiento OPTIUM. Tiene que hacer nuestros cursos y tiene que aprender a hacer una podología diferente. La parte práctica que traen es obsoleta, de hace 80 años atrás y esta podología es moderna. Es resolutiva y tranquila. Se puede resolver una uña encarnada sin hacer cirugía o una onicomicosis que es una de las patologías más comunes y antiestéticas. Nosotros encontramos el mecanismo de darle al paciente una visión de su pie mejor y la podología tradicional no lo hace porque tiene condicionamientos arcaicos. La gente quiere cosas resolutivas y no tanta medicación.

Otro valor agregado es que desarrollamos una línea propia de productos de primera.

¿Cómo fueron las propuestas de Marcelo y la experiencia de trabajar con un consultor?

Carlos: Nosotros aceptábamos las ideas y los cambios. Una de ellas era darle una imagen diferente a la línea de productos. Por otro lado el negocio se ordenó en muchas cosas. Tuvimos que mejorar y ampliar las normas de bioseguridad, la entrada del local, la presentación de los productos, etc. Fueron distintas cosas que nos llamaron la atención y que realmente valieron la pena porque mejoramos la imagen.

¿Cómo encontraste el negocio en un principio?

Marcelo: Estaba para franquiciar pero obviamente hubo que hacer algunos ajustes. Buscamos una mirada más marketinera en nuestra consultora y fuimos definiendo cosas como la música funcional, los uniformes y el cartel con los horarios de la entrada. Es una mirada 360 lo que uno hace y siempre es bueno charlar los aspectos para mejorar. Hicimos una charla de capacitación con el personal y fue muy interesante el proceso.

¿Tenías desarrollado los aspectos sensoriales de la marca?

Caros: No. Nos faltaba el tema de la música por ejemplo. Desarrollamos eso y también el color. Aunque es todo blanco, los consultorios están relacionados con colores como el amarillo y violeta. Ahora volvimos al sillón rojo que es el que más bonito queda y contrasta con el blanco y da un equilibrio perfecto que nos gusta. También trabajamos en la ubicación de los productos y de a poquito vamos resolviendo esas cosas.

¿En qué proceso de la franquicia están?

Marcelo: Estamos lanzándola. Justo terminamos ahora con el desarrollo y estamos empezando a comunicarla.

¿Cuál es el público al que apuntan ustedes?

Carlos: Apuntamos a que el que va a franquiciar sea un podólogo porque necesitamos que tenga una visión distinta. Necesitamos que sea alguien que venga del rubro.

Marcelo: Que sea un podólogo recién recibido porque OPTIUM tiene cursos de capacitación o que sea una franquicia de conversión. O sea, un podólogo que ya viene trabajando y subsistiendo y a través de sumarse a este servicio de vanguardia puede cobrar más y hacer más rentable su negocio con el paquete de servicios que ofrece la empresa.

Carlos: A los podólogos que me consultan a mí les digo que no pueden estar a los 70 años sacando callos. Tienen que tener un negocio. Que haya podólogos que se inicien y ellos observando cómo funciona en negocio.

Nosotros no formamos podólogos. Perfeccionamos  con un método de trabajo OPTIUM y capacitamos gente de todas las provincias.

Tenemos un servicio de atención que la sociedad lo merece. Necesitamos podólogos que sepan trabajar y no tantos “derivólogos” que nos manden al cirujano o al dermatólogo porque el podólogo puede trabajar en la franja media y solucionarle el problema al paciente.

¿Qué valores manejan para la franquicia?

Hay tres formatos. El formato express de un solo consultorio que requiere una inversión de 280 mil pesos incluido el fee de ingreso y todo el equipamiento necesario y stock inicial. El formato small de dos consultorios con una inversión de 450 mil pesos y el formato full de 4 consultorios con inversiones arriba de los 800 mil pesos. Depende de la zona donde se vayan a instalar y el capital disponible.

ESCUCHÁ EL PODCAST COMPLETO