Por octavo mes consecutivo se redujo el superávit comercial: en septiembre se produjo un desplome del 87% contra el mismo mes del año pasado. El excedente de lo exportado por sobre lo importado fue de apenas US$ 65 millones, cuando en igual mes de 2014 se obtuvieron U$S 517 millones, de acuerdo a las cifras del INDEC difundidas ayer. Hay que remontarse a 1999 para encontrar un mes de septiembre con un saldo más bajo. Este retroceso se produjo porque las exportaciones retrocedieron el 7% y las importaciones tuvieron una leve suba del 1%.

Hasta septiembre, las exportaciones sumaron U$S 47.263 millones, U$S 8.895 millones menos que los U$S 56.158 millones exportados entre enero y septiembre de 2014.

Las ventas externas viene en baja desde octubre de 2013, en gran parte por la caída de los precios internacionales. Y hay que retroceder a septiembre de 2009 para encontrar un nivel de ventas al exterior más bajo.

En tanto, en el leve aumento de las importaciones incidió el incremento del 20% en las compras de autos, mientras los bienes intermedios registraron una baja del 9%.

En tanto, en los nueve primeros meses del año, el superávit sumó US$ 1.551 millones, un 72,4% menos que los U$S 5.615 millones obtenidos en mismo lapso de 2014. Y esto a pesar de que, por la baja del precio del petróleo, entre enero y septiembre las importaciones de combustibles y energía se redujeron un 39%, ya que de U$S 9.482 millones bajaron a U$S 5.743 millones.

A pesar de este ahorro de divisas, la baja de los precios de exportación fue mayor, abarcó a todos los rubros, destacándose los bienes primarios y los alimentos con bajas de entre el 19 y 21%.

Por eso, el INDEC calculó que “si se hubiesen registrado los mismos precios que en el acumulado al noveno mes de 2014, el saldo comercial hubiera sido de U$S 4.997 millones. Bajo este supuesto el país tuvo una pérdida en los términos de intercambio de U$S 3.882 millones”.

Esta pérdida de dólares, en medio de la escasez de divisas y descenso de las reservas, anticipan que seguirá el menor ingreso de dólares y que habrá una mayor necesidad de recurrir al endeudamiento, como viene haciendo el Gobierno, tanto en dólares como en pesos.

Un factor clave es Brasil –que atraviesa una fase recesiva– porque en septiembre se exportó un 29% menos y entre enero y septiembre un 24% menos. Son U$S 2.625 millones menos en ventas al vecino país. De ese total, el 90% son menores exportaciones de productos industriales.

A su vez, Argentina no se quedó atrás, y el mes pasado importó un 9 % menos de Brasil y hasta septiembre un 10% menos.

La caída de los valores exportados fueron generalizados, abarcaron a todos los rubros, destacándose los bienes primarios y los alimentos con descensos de entre el 19%  y 21 por ciento.

Desglosado por productos, por ejemplo, el valor exportado de los lácteos descendió el 37%, frutas frescas -22%, calzado -45%, autos -20%, plásticos -22%, máquinas y material eléctrico -27%.
Dada la persistencia de la baja de los precios de las materias primas, se descuenta que el saldo comercial seguirá contrayéndose en los próximos meses y que este año no llegaría los U$S 2.000 millones.

En este caso, hay que remontarse al año 2000 para encontrar un superávit más bajo: ese año el resultado comercial fue de U$S 1.060 millones.

El mayor superávit comercial de la serie, por U$S 16.886 millones, se alcanzó en 2009.