Antes de tentar a los mercados financieros internacionales, negociar con los holdouts y fondos buitre o continuar con las negociaciones por el swap con China, un eventual Gobierno de Daniel Scioli está cerrando la alternativa de terminar de destrabar créditos con organismos financieros internacionales por más de u$s 6.000 millones.Incluso se habla de la alternativa de conseguir en los primeros meses de gestión, unos u$s 3.000 millones. Obviamente no será el Fondo Monetario Internacional (FMI) la puerta que se tocará para este dinero, ya que políticamente es una alternativa prohibida para el Frente para la Victoria (FPV), al menos para los primeros años de gestión. La mira apunta al Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial (BM) y el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF). Las tres entidades tienen dinero disponible para la Argentina, incluyendo préstamos ya aprobados pero no liquidados por no haber cumplido el país con las condiciones mínimas para que se los libere y estarían dispuestas a un “nuevo comienzo” (según la definición del representante local de una de las tres entidades), con un Gobierno de Daniel Scioli como gestor superador del kirchnerismo y sus complejas relaciones con los organismos internacionales.

El candidato a presidente envió a su “diplomática” personal, su ministra de Economía Silvina Batakis, que se encontró con los titulares del BID, Luis Alberto Moreno, y de la CAF, Enrique García; mientras que ya hay puentes tendidos con la directora gerente del BM, Sri Mulyani Indrawati. Con los dos primeros ya hubo encuentros cara a cara en la asamblea conjunta del FMI y el Banco Mundial que cerró ayer en Lima, Perú; mientras que con la segunda los contactos se cerrarán en las próximas horas. Sucede que en este último caso, las preguntas que se hacen por una orientación económica de un eventual Gobierno sciolista son más profundas y concretas que en el BID y la CAF.

La entidad que maneja Moreno es la que más dinero tiene disponible para la Argentina. Según los planes de financiamiento ya aprobados, hay un total de u$s 9.204 millones otorgados de los cuales el país ejecutó unos u$s 3.847 millones. Los 5.357 millones de dólares restantes dependen de la velocidad con la que Argentina demuestre que lo otorgado fue debidamente ejecutado. El sciolismo confía en que no habrá problemas para liberar parte del dinero que ya debería estar disponible desde el BID, durante las primeras semanas de gestión y que antes de marzo una parte importante de los créditos presupuestados estén cerca de llegar a las arcas del Banco Central. Se recuerda en el sciolismo, cuando el candidato (siendo hombre del Gobierno de Eduardo Duhalde), recibió de parte del BID los primeros 650 millones de dólares que la entidad, en ese momento manejada por el uruguayo Enrique Iglesias, liberó para que el bonaerense pudiera poner en marcha el plan jefes y jefas de hogar y aplacar en parte la crisis social del primer semestre de 2002. Scioli sabe que siempre el BID es particularmente afectivo y algo más generoso cuando los gobiernos comienzan, y que es hacia allí donde hay que dirigir las primeras acciones.

En el caso de la CAF, ya terminó de concretarse el plan de créditos por unos u$s 5.540 millones; y lo que se necesitaría es una aceleración en las negociaciones para el plan de financiamiento para los cuatro años de gestión.

Más complicada es la situación con el BM. La entidad manejada por el norteamericano de origen coreano Jim Yong Kim, mantuvo años de relación algo complicada con el kirchnerismo en especial por la falta de acuerdo entre la Argentina y las empresas norteamericanas ante el CIADI, situación que cambió en 2014. Sin embargo la velocidad con la que la entidad podría liberar dinero para el país, se percibe, es menos generosa que para cualquier otro vecino de la región. La intención del sciolismo es acelerar las relaciones con la conducción del BM, con contactos ya preestablecidos entre Batakis, Mario Blejer e Indrawati. Ésta ya dio muestras de buena voluntad al confirmar la semana pasada que el país tendrá disponibilidad para los u$s 1.500 millones ya pactados hasta el primer cuatrimestre del año próximo. Sin embargo se especula con que ese dinero podría duplicarse fácilmente y en poco tiempo. Se confía en que una buena relación, o una recuperación, en las relaciones con los Estados Unidos, será la clave para los cambios.

Fuente: Ambito