Tanto la Reserva Federal como el secretario del Tesoro de Estados Unidos optaron por no rescatar la entidad, a pesar de algunas negociaciones que habían realizado con otros bancos días antes para salvarlo.

Y los responsables de la bancarrota no respondieron por sus actos: sólo han recuperado u$s22.000 millones y, en el mejor de los casos, esperan alcanzar los u$s65.000 millones. Es decir, como mucho se recuperarán uno de cada 10 dólares.

– Henry Paulson. El secretario del Tesoro de EE.UU. durante la administración de George W. Bush debía conocer bien la banca y el peligro de la burbuja inmobiliaria, ya que había sido CEO de Goldman Sachs. Su decisión de dejar caer a Lehman Brothers ­–al contrario que lo que hizo con Bear Stearns y las hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac– todavía se cuestiona.

– Tim Geithner. Fue secretario del Tesoro desde 2009 con Barack Obama, pero Geithner antes había sido el presidente de la Reserva Federal de Nueva York. Él se encargó de implementar y expandir el programa de estímulo monetario que rescató al sistema económico, pero le criticaron por excederse en el estímulo y por quedarse corto.

– Dick S. Fuld. El CEO de Lehman Brothers será recordado como el gran villano en esta historia: fue el máximo ejecutivo desde 1994 hasta la bancarrota en 2008. Condujo al banco hacia una política de alto riesgo y alto beneficio, y en el camino se llevó u$s500 millones de sueldo. Pero la empresa se ahogó por su propia ambición con la crisis de las hipotecas subprime.

– Ben Bernanke. El expresidente de la Reserva Federal estuvo en primera línea para tapar las heridas de la economía. Impuso una política monetaria acomodaticia al extremo, con tipos del 0%, y estableció un programa de inyección de fondos para comprar activos del sistema financiero. Se le criticó por no anticipar los riesgos que corría el sistema y haber rescatado después a sus causantes, según informa ABC.

– Jean-Claude Trichet. El presidente del Banco Central Europeo en 2008 no protegió a la UE de lo que vendría después. Reaccionó con inyecciones de liquidez sin brindar grandes estímulos monetarios a la Eurozona. Además, con los primeros “brotes verdes” se aventuró a subir los tipos de interés. Su sucesor Mario Draghi desmanteló su legado para salvar a Europa.

Fuente | IProfesional