“La Argentina está de vuelta”, se anticipó ayer desde su cuenta de Twitter el ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay, que mañana empieza la gira oficial para volver al mercado internacional de deuda. Antes habrá una escala en la Corte de Apelaciones de Nueva York, donde se resolverá si se levanta la cautelar que permitiría despejar el riesgo de embargo sobre los US$ 12.500 millones que necesita emitir el Gobierno para pagar a los fondos buitre y los holdouts.

Tras la Asamblea del Banco Interamericano de Desarrollo en Bahamas, donde tanteó el terreno con inversores, el ministro se encamina a una colocación de deuda que podría llegar el lunes 18.

En el encuentro de fin de semana en un paraíso fiscal, que sirvió de anticipo al “road show” de deuda, además de reunirse con sus pares de la región, el funcionario se encontró con los principales bancos de inversión y fondos con interés en tomar deuda argentina. Se trata de la mayor colocación de un país emergente en una década, por lo que el Gobierno debe captar la mayor cantidad de interesados posibles.
Con Prat-Gay en la comitiva, las reuniones con inversores en Nueva York estarán a cargo del secretario de Finanzas, Luis Caputo, que entre mañana y el martes se verá con representantes de fondos institucionales y bancos, acompañado además por el viceministro Pedro Lacoste. El jueves seguirán los contactos en Los Angeles y el viernes se reunirán todos en Washington para participar de la Asamblea de Primavera del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.

Del otro lado del océano, el subsecretario de Finanzas, Santiago Bausili, y el jefe de gabinete de Política Económica, Vladimir Werning, se reunirán con los inversores en Londres, para volver a Estados Unidos el jueves, con Boston como destino, según indicaron desde el Ministerio de Hacienda, donde los bancos colocadores Deutsche Bank, HSBC, JP Morgan y Santander armaron la agenda de encuentros, junto con otras entidades que participarán de la colocación, como el Citi.

“Ahora viene un proceso que tenemos que aprovechar para captar inversiones y evitar el ajuste, y así recuperar todas las inversiones en infraestructura que no se han hecho en los últimos años”, estimó Prat-Gay.

De acuerdo a las estimaciones del mercado, la tasa rondará el 8%. El plan aprobado por el Congreso autoriza a emitir hasta US$ 12.500 millones en bonos a 5, 10 y 30 años. Y si bien en el Gobierno reconocen que hay interés en los inversores del establishment financiero por la alta tasa en comparación con otros emergentes, el monto es significativo. La prioridad es obtener unos US$ 4.700 millones para cubrir el pago a NML Capital y los fondos duros que acompañaron su cruzada judicial para pagar el jueves 14, en caso de que no lleguen a postergar la fecha de pago de común acuerdo en la semana, algo que podría definirse tras la audiencia del miércoles.
Mientras tanto, Prat-Gay tiene previsto también reunirse con empresarios en Nueva York, algo que también hizo en la Asamblea del BID el ministro de Producción, Francisco Cabrera, con representantes de México, Corea y Brasil.

En Washington también participará Miguel Braun, el secretario de Comercio, para sondear inversores y avanzar en la agenda bilateral de facilitación de comercio e inversiones, algo que tiene previsto replicar con Canadá.

La próxima semana será la canciller Susana Malcorra la que acompañe al embajador Martín Lousteau en un encuentro organizado por Argencon en Nueva York para promover las inversiones en el país, una de las promesas del Gobierno para traccionar empleo y actividad.

Fuente Fortuna