A cinco días del ballotage entre Daniel Scioli y Mauricio Macri, la sociedad continúa atenta el panorama económico y a lo que harán eventualmente los candidatos si sin elegidos presidentes. La estrategia para contener la inflación, modificar el tipo de cambio y aplicar los subsidios a las tarifas son algunos de los temas que más preocupan a la gente.
El economista Miguel Bein, referente del candidato a presidente del Frente para la Victoria, reconoció esta mañana que existe una “distorsión grande” en las tarifas de los servicios públicos y planteó la necesidad de coordinar una “sintonía fina” para “redireccionar subsidios” en una segunda etapa de gobierno.
“Hoy pagar los costos de la electricidad en la Argentina significa que las tarifas hay que multiplicarlas 5 o 6 veces; no es ni siquiera 100% o 200%”, reconoció el economista en declaraciones a Radio Mitre.
Según Bein, quien renunció a los subsidios, hay millones de familias que no pueden pagar el costo actual pero hay otros que sí pueden” y reiteró la necesidad de “redireccionarlos hacia quienes más los necesitan“.
“Yo personalmente renuncié a los subsidios y puedo pagarlos, como millones de familias que lo pueden hacer. Igualmente esta es una discusión posterior. Uno de entrada tiene que ser muy cuidadoso”, aclaró.
Asimismo, el asesor en materia económica del Scioli reiteró que “el principal problema de la economía hoy es la situación del comercio internacional” que en los últimos 24 meses “hemos visto una baja muy pronunciada en el precio de las materias primas y Argentina exporta el 62%” de ese tipo de productos.
“Argentina exporta mineral de cobre sin refinar, aluminio, maíz, trigo, soja, carne, leche, pollo esos productos han tenido una baja de precio muy grande por falta de demanda a nivel internacional, como resultado de esto, el país perdió USD 8.000 millones de exportaciones por caída de precios”, señaló.
Para Bein, “el principal problema es que los dólares que genera por sus exportaciones no le alcanzan para financiar la corriente de compra del exterior que la Argentina utiliza para abastecer a la industria“.

“Tenemos una industria con muchos componentes importados y se requieren muchos dólares. Cuando crece el consumo se aumenta la producción y para eso se requieren divisas: argentina tiene problema de falta de divisas”, reconoció.

En tal sentido, el economista reiteró la diferencia entre los dos modelos en referencia al manejo del tipo de cambio “en forma gradual o de forma brusca o de shock” y advirtió sobre los altos costos de pasar a un régimen de libertad de cambios sin reservas.
“Cuando hay pocas reservas en le BCRA y control de capitales, es decir el cepo, cuando uno quiere pasar a un régimen de dólar libre, sin reservas, el tipo de cambio que necesitas para equilibrar la oferta y demanda de dólares en el mercado es altísimo“, explicó.
A su criterio, “el problemas es que cuando se hacen ese tipo de cosas, los precios del economía se ponen en ese tipo de cambio tan alto y a medida que eso se acomoda, los precios internos de la economía se quedan arribas; cuando Argentina fija precios internos después no bajas y esto afecta directamente a los saliros”, alertó.

“No hay que poner el carro delante de los caballos; en la agenda lo principal es recomponer las reservas”, dijo y señaló varias formas como un plan para “repatriar capitales o firmar acuerdos con bancos centrales como el de Brasil”.

“Hay que reconocer causas y consecuencias. Hay una visión que dice que ‘lo que no te deja crecer es el cepo’ y en realidad es al revés. El cepo es la respuesta de política económica a la falta de dólares, lo que no te deja crecer es la falta de dólares. Por eso es fundamental recomponer la competitividad”, planteó.

Bein dijo que dentro de la agenda procompetitividad que plantea Scioli está la estrategia de “volar de un plumazo las retenciones a las economías regionales; duplicar los reintegros a dichas economía, sacar retenciones a trigo y maíz, bajar 10 puntos a las retenciones a la soja y congelar el precio del gasoil”, entre otras.

“Hay que ir a la búsqueda de un mercado único de cambios, pero sin que se produzcan un fogonazo en las cotizaciones que afecte las variables financieras”, sintetizó.

Fuente | Infobae