En Brasil en crisis, la Argentina se había transformado en 2015 en el mercado más atractivo de la región para las compañías aéreas internacionales. La escasez de dólares, sin embargo, hizo que todo el brillo se esfumara rápidamente.

Ante la posibilidad de quedar atrapados con millones de pesos en medio de una devaluación, cada vez más empresas aéreas están optando por dejar de vender pasajes en el mercado local. La primera en hacerlo fue American Airlines, y, según confirmaron LA NACION en dos agencias de viajes líderes, en estos días se le sumaron Air Canada y Copa Airlines. Esto no significa que abandonan sus rutas a la Argentina o disminuyen frecuencias, sino que sus vuelos se venden exclusivamente en el extranjero.

La realidad es que son muy pocas las empresas que se animan a seguir vendiendo sin condicionamientos, ya que la experiencia de Venezuela, donde la industria terminó registrando pérdidas de cientos de millones de dólares producto de la devaluación del bolívar, hace que hoy la tolerancia al riesgo sea menor.

En un primer momento, las empresas mantenían la esperanza de que, pasadas las elecciones presidenciales, el Banco Central (BCRA) fuera poco a poco habilitando mayores cupos de dólares. Sin embargo, ante la certeza de que el Central ya no tendría casi reservas propias para ofrecer, toda esperanza quedó eliminada. Y las compañías aéreas no tuvieron más opción que limitar sus ventas.

Pesos y más pesos

Dado que no todas las líneas aéreas internacionales tienen el visto bueno de sus matrices para invertir los pesos recaudados en bonos soberanos o algún otro activo que les permita cubrirse, en la industria muchas compañías optaron por adelantar el pago de aguinaldos o destinar el efectivo al mejoramiento de oficinas.

“Hay mucho pesimismo”, confió a LA NACION una fuente del sector. “Todos estamos tratando de bajar a cero la exposición en pesos de nuestro balance, y esperando a ver qué pasa cuando asuma el nuevo gobierno”, agregó el ejecutivo, con la condición de no ser identificado.

Las líneas aéreas necesitan dólares para pagar los alquileres (leasings) de los aviones, los sueldos de la tripulación, la comida y el mantenimiento de las naves, entre muchos otros rubros. Hasta octubre, el BCRA les autorizaba semanalmente a las compañías un cupo de divisas que, si bien era inferior al que demandaba la industria, al menos servía para cubrir los servicios más básicos. Pero en las últimas semanas el cepo se fue fortaleciendo, y ahora ya no les autorizan ni eso.