“La meta fiscal para el próximo año implica un déficit cero, que por ley se aprobó en el presupuesto. De todas formas, recientemente la oficina de Presupuesto del Congreso puso una luz amarilla sobre el tema diciendo que se estaban sobreestimando los ingresos derivados de las exportaciones y de los aportes patronales. Evidentemente será difícil cumplir la meta”, remarcó Iván Carrino.

“Por otra parte el riesgo país, que había bajado en los últimos años, volvió a subir. Esto implica varias cosas ya que si no baja, no se puede volver al mercado voluntario de deuda. Además existe el riesgo de la reestructuración de deuda o default. Asimismo si no cede, no bajarán las tasas de interés que afectan tanto a la actividad económica”, explicó el economista.