Los supermercados quieren dejar atrás su imagen de malos de las películas (y principales culpables de la inflación) y con este objetivo salieron a responder los ataques reciben en medio de un boicot organizado por la asociación Consumidores Libres.

Vasco Martínez también criticó un reciente informe del Centro de Almaceneros de Córdoba que denunciaba que los supermercados estaban aplicando márgenes de rentabilidad mucho más altos y que en algunos productos podían llegar al 500 por ciento. “Lo primero que hay que aclarar es que este relevamiento de los almaceneros es un disparate meteorológico porque compara productos sin precisar marcas ni calidades. Los márgenes brutos que aplican los supermercados rondan el 30% y la ganancia neta ronda entre 2 y 2,5% y para comprobarlo se puede acceder a los balances de las principales cadenas”, señaló Vasco Martínez.

El director ejecutivo de la ASU además destacó que las cadenas de supermercados se encuentran entre los principales contribuyentes a nivel nacional y los mayores empleadores. “Estos informes en realidad son parte de una campaña de publicidad negativa que esconde un objetivo de ganar participación de mercado. Habría que ver si los que critican nuestros números, pueden mostrar sus balances, si es lo que tienen”, disparó Vasco Martínez.

Tal como informa hoy LA NACION organizaciones de defensa al consumidor lanzaron una campaña para que los consumidores no compren hoy en las grandes cadenas de supermercados en repudio a los aumentos de precios. La iniciativa fue impulsada principalmente por Consumidores Libres, dirigida por Héctor Polino; la Defensoría de la Tercera Edad, que conduce Eugenio Semino, y la CTA de Pablo Micheli.

Fuente La Nacion