Timidamente, la reactivación empezó a llegar al mercado de las oficinas. Siguiendo los pasos de lo que ocurre en el segmento residencial, la demanda de inversores institucionales y de empresas también está en alza, lo que se tradujo en una baja en la tasa de vacancia de los inmuebles comerciales en la ciudad de Buenos Aires y en una progresiva ocupación de edificios que llevaban varios meses vacíos.

De acuerdo con el último reporte de la empresa Cushman & Wakefield, el nivel de vacancia de oficinas clase A (las más buscadas) se redujo 1,3 puntos, hasta ubicarse en 6,2%, lo que habla de un mercado saludable y con un nivel de ocupación superior al promedio de la última década (9 por ciento). La suba de la demanda además provocó una recuperación de los alquileres, con un valor promedio de 28,5 dólares mensuales por metro cuadrado en el tercer trimestre de 2015 contra los US$ 26,3 del mismo período del año pasado (lo que implica una suba interanual del 9,3 por ciento).

A la hora de explicar esta reactivación, en el sector explican que hay una combinación de factores. Al igual que lo que sucede con la demanda de departamentos y casas, el panorama macroeconómico ayuda, al no cumplirse los pronósticos más negativos acerca de una crisis. “Los indicadores económicos muestran una relativa calma en un contexto económico y político que permanece expectante ante el resultado de las elecciones presidenciales”, señala el informe.

“Se espera que durante el período 2016-2019 se incorporen al mercado 275.200 m2 de clase A. No obstante, el 44% será superficie no especulativa y se ocupará por sus propios dueños, lo que reducirá de manera considerable la oferta futura a corto plazo”, explicaron en la operadora multinacional.

Sector en recuperación

La mayor demanda se registra en Av. 9 de Julio, Puerto Madero y el corredor de Av. Libertador en Vicente López.

El mercado muestra un bajo nivel de inversiones especulativas, con casi la mitad de los metros cuadrados en construcción destinada a proyectos que serán ocupados por sus dueños.

Fuente: La Nacion