La reactivación económica está cobrando fuerza en España lo que permitirá, según un gobierno que intenta sacar sus frutos en este año electoral, un fuerte crecimiento hasta 2018, el equilibrio de las cuentas públicas y dar la crisis por oficialmente muerta.

La cuarta economía de la Eurozona prevé un crecimiento de 2,9% para este año y para 2016 y de 3% para 2017 y 2018, anunció el ministro de Economía, Luis de Guindos, tras la aprobación este jueves del programa de estabilidad para el periodo 2015-2018 que Madrid presentará a Bruselas.

Las nuestras “son proyecciones cautas como se ha ido viendo en el tiempo, pero como siempre se pretende que la realidad supere a las previsiones”, afirmó.

Por su parte el déficit público, que cerró 2014 en 5,69% del Producto Interior Bruto (PIB) y en 2016 debe bajar del 3% (2,8%) exigido por Bruselas, llegará casi al equilibrio en 2018, con un 0,3%, prometió su colega de Hacienda, Cristóbal Montoro.

También la deuda del país se reducirá más rápidamente de lo anunciado hasta ahora: se prevé que sea de 98,9% del PIB en 2015 frente a 100,3% anteriormente, y de 93,2% en 2018.

“España, si se cumplen esta proyecciones, puede dejar atrás la crisis más larga, más intensa y más profunda prácticamente de la historia económica moderna de nuestro país”, afirmó De Guindos.

La economía española parece bien encaminada según los datos del primer trimestre anunciados horas antes por el Instituto Nacional de Estadística.

El PIB progresó un 0,9% respecto al trimestre anterior y un 2,6% interanual.

Esto supone una aceleración del crecimiento respecto al 0,7% del cuarto trimestre y supone “la mayor subida intertrimestral desde el cuarto trimestre de 2007”, destacaba Jonathan Loynes, economista de Capital Economics.

El INE no precisó, no obstante, cuáles son los sectores que más han contribuido a este crecimiento, aunque los factores son conocidos.

La cuarta economía de la zona euro salió en 2014 de cinco años de recesión o estancamiento, con una subida del 1,4% del PIB.

Se benefició de la nueva tendencia inversora y consumista de empresas y particulares, tras varios años de vacas flacas, mientras el esfuerzo de las empresas españolas favorecen sus exportaciones.

Además, el país, importador neto de petróleo, que representa cerca de la mitad de su consumo energético, se benefició de la caída de los precios del crudo.

– Elevado desempleo –

La política del Banco Central Europeo –interés históricamente bajo y compra de activos para impulsar la economía en la zona euro con la consiguiente bajada del euro frente al dólar–, es también una buena noticia para España, al apoyar el crédito y las exportaciones.

Ante esta situación, el gobernante Partido Popular (PP, derecha) intenta explotar estos resultados, en pleno año electoral, basando su campaña en el crecimiento.

España “va a ser la economía del euro que más crezca entre los grandes”, se congratuló el lunes el jefe del gobierno español, Mariano Rajoy.

Confrontado al auge de las nuevas fuerzas políticas, Podemos a la izquierda y Ciudadanos en el centro derecha, el ejecutivo destaca su balance económico antes de las elecciones regionales y locales del 24 de mayo y las generales previstas para finales de año.

“Esa previsión de crecimiento supone que este año crearemos más de medio millón de empleos”, aseguró Rajoy, en un país que sigue sufriendo un desempleo masivo.

De sólo 8,57% de la población activa en 2007, en el primer trimestre de 2015 éste se situaba en el 23,78%, lo que hace de España el segundo país de la Unión Europea con más paro, sólo superado por Grecia.

Según las nuevas previsiones presentadas este jueves, Madrid prevé una tasa de desempleo del 22,1% a finales de 2015, frente a 22,2% anteriormente.

La revisión en ínfima, pero el gobierno espera que la tendencia se acelere los próximos años: 19,8% en 2016, 17,7% en 2017 y 15,6% en 2018.

Estas proyecciones son mucho más optimistas que las anunciadas recientemente por la Oficina Internacional del Trabajo (OIT), para quien el desempleo en España se mantendrá por encima del 20% hasta al menos 2020.

Fuente: AFP