Isela Costantini, la joven presidente de General Motors de Argentina, seguirá siendo, además, la titular de la Asociación de Fabricantes de Automotores (ADEFA) por un año más. Sus otros diez colegas de la mesa chica que agrupa a las terminales automotrices le dieron su voto de confianza por unanimidad, aseguraron a este diario tres fuentes al tanto de las conversaciones.

La reelección de Costantini rompe así una racha de diez años de rotación alfabética en la presidencia de Adefa. El ciclo que comenzó ayer, según aquel acuerdo no escrito, debería haber sido para el titular de Honda, el japonés Hideki Kamiyama, quien no habla español. Frente a esa vacancia de hecho, los directivos optaron por prolongar el mandato de Costantini. “Somos apenas 11 socios, de modo que no daba para discusiones. Además, Isela nunca se cortó sola en todo este tiempo, siempre que hubo alguna situación nos abrió el juego”, dijo uno de los directivos. El vicepresidente seguirá siendo Enrique Alemañy ( Ford). La secretaría fue para César Ramírez Rojas (Scania), en reemplazo de Kamiyama.

Días atrás, en una entrevista con Clarín, Costantini trazó un crudo panorama del sector automotor, el cual es estructuralmente deficitario en su balanza comercial y ahora está amenazado por la caída de las exportaciones a Brasil (donde iban 4 de cada 10 vehículos producidos en el país). En ese contexto, las terminales venían accediendo a los dólares que les vende el Banco Central para pagar la importación de vehículos y autopartes, a un ritmo de US$ 300 millones por mes.

Pero la creciente restricción de dólares impacta: el BCRA les está liberando entre 140 y 150 millones al mes. Ayer Costantini volvió sobre el tema. Rescató que las terminales tienen un volumen de producción “suficiente para mantener estables las operaciones”, pese a “la caída de la industria, las exportaciones a Brasil y la falta de divisas”.