La necesidad de mercadería de las fábricas procesadoras que operan en el Gran Rosario generó ayer la suba del valor de la soja disponible en el mercado doméstico a pesar de la nueva caída de las cotizaciones en la Bolsa de Chicago, donde la oleaginosa registró la sexta rueda bajista consecutiva, presionada por las abundantes existencias estadounidenses y por el ingreso de la cosecha de Brasil en el circuito comercial.

Por tonelada de soja con entrega hasta el 9 del actual las fábricas pagaron hasta $ 3700 para las terminales ubicadas en la costa del Paraná, $ 100 por encima del valor abierto de anteayer. La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) indicó que los compradores premiaron las descargas más cercanas: “Se teme que las condiciones climáticas (exceso de humedad) no permitan un inicio temprano de los trabajos de recolección”, dijo la entidad, en referencia a la necesidad que tiene la industria de asegurarse un stock de mercadería que les posibilite mantener activa la mayor capacidad de molienda posible hasta tanto ingrese el grueso de la cosecha 2015/2016.

Según el cálculo de la corredora Granar SA, entre ambas posiciones de entregas ayer se negociaron cerca de 60.000 toneladas de soja.

Como reflejo de lo anterior, un 74,78% de las 6.037.400 toneladas de soja 2015/2016 adquiridas entre la industria y la exportación fueron entregadas bajo la modalidad “a fijar”, según informó ayer la Subsecretaría de Mercados Agropecuarios del Ministerio de Agroindustria de la Nación en su reporte semanal de compras, ventas y embarques.

Repunte postergado

Pese al inicio alcista de la rueda, que muchos operadores interpretaron como un intento de repunte técnico, las cotizaciones de la soja volvieron a caer ayer en la Bolsa de Chicago y quedaron en uno de los niveles más bajos desde la explosión de la burbuja financiera estadounidense, en septiembre de 2008. Al momento de fijar los ajustes, las pizarras mostraron quitas de US$ 0,83 y de 1,11 sobre las posiciones marzo y mayo, cuyos valores resultaron de 312,60 y de 315,26 dólares por tonelada.

Durante la rueda, los fondos de inversión liquidaron otros 5000 contratos de soja (en las cinco jornadas anteriores se desprendieron de 30.000 contratos), equivalentes a poco más de 680.000 toneladas de la oleaginosa. Entre los factores bajistas de la rueda se destacaron las abundantes existencias estadounidenses (no sólo de poroto de soja, sino también de aceite y de harina) y la creciente competencia de la mercadería brasileña.

Sobre este último fundamento bajista, la Secretaría de Comercio Exterior de Brasil informó ayer que durante febrero el país exportó 2,04 millones de toneladas de soja, un 423,1% por encima de las 390.000 toneladas de enero y un 134,5% por encima de las 870.000 toneladas de febrero de 2015. La actual debilidad del real frente al dólar mejora la competitividad de las exportaciones brasileñas, en detrimento de las ventas de los Estados Unidos.

Maíz y trigo

En el mercado local de maíz también se registró una firme demanda de la exportación por cereal con entrega inmediata, tan es así que propusieron hasta $ 2300 por tonelada para la zona de Rosario, $ 100 más que anteayer, y $ 2250 para Bahía Blanca, $ 50 por encima de la rueda anterior.

En cambio, el maíz de la próxima cosecha se cotizó a US$ 142 para Rosario y a US$ 143 para Bahía Blanca, con quitas de un dólar. Las posiciones abril y julio en el Matba perdieron US$ 2 y 1,40, al cerrar con ajustes de 144,50 y de 141,10 dólares.

La debilidad externa se mantuvo para el maíz, dado que la única mejora se registró sobre el contrato marzo, que cerró en US$ 139,26 tras subir US$ 0,09. La posición mayo bajó US$ 0,49 y quedó en US$ 140,05.

Acerca del trigo argentino, ayer los exportadores ofrecieron $ 2260 por tonelada condición cámara para Necochea y $ 2250 para Bahía Blanca, 60 y 50 pesos más que anteayer. Los molinos pagaron entre 1980 y 3350 pesos, según calidad.

Fuente La Nacion