La Argentina empieza a participar, si bien de a poco y parcialmente, en las buenas oportunidades que todavía existen a nivel global para los mercados emergentes. La colocación anunciada ayer cosechó un histórico nivel de ofertas y la tasa de interés que terminará por convalidar -cercana al 7,5% anual para los títulos que son a 10 años- será por primera vez en esta década más baja que la que tiene que afrontar Ecuador y muy cercana a la de Brasil.

A lo largo de este año sólo cinco países de la región, además de la Argentina, emitieron deuda en los mercados internacionales: Chile, México, Brasil, Paraguay y Colombia (algunos en dólares, otros en euros o en ambos). Los montos se ubicaron entre los 600 y los 2.250 millones de dólares. Pero, cuando las colocaciones se hicieron en moneda estadounidense, las tasas quedaron en un rango de entre el 3,4% y el 6,13% (ver infografía).

El retorno más alto afrontado por estos países fue el de la economía brasileña, afectada desde hace meses por un fuerte déficit fiscal y convulsionada hasta estos días por el avance del juicio político a su presidente, Dilma Rousseff. El año pasado, además, Perú y Uruguay colocaron sus títulos a tasas del 2,75% (en euros) y el 4,5%, respectivamente.

Los rendimientos de la región, sensiblemente más bajos que los que tuvo que pagar ayer la Argentina, son una muestra del camino que todavía puede recorrer la economía local tras la salida del default hacia el abaratamiento de su deuda. Hace apenas seis meses, el entonces ministro de Economía, Axel Kicillof, debió aceptar pagar una tasa de interés del 9,2% anual para tomar apenas u$s 669 millones con la colocación del bonar 2020; y en marzo del año pasado, una del 9,6% para emitir u$s 1.415 millones a 2024.

En la última operación de deuda de Kicillof, que se hizo para atenuar el pago de deuda del Boden 2015 que debía hacerse entonces con reservas del Banco Central, la Argentina recibió ofertas por apenas u$s 813 millones. La emisión tuvo que hacerse bajo ley argentina y en el mercado local para evitar un eventual embargo del juez Thomas Griesa. Ayer, en cambio, las ofertas por los bonos argentinos alcanzaron los u$s 67.000 millones.

Fuente Ambito