Los cambios en la economía local están generando interés en los inversores financieros. Así lo cuentan en la desarrollador inmobiliaria IRSA. La firma lanzará una emisión de Obligaciones Negociables por US$ 360 millones el próximo 17.

Irsa utilizará el dinero para rescatar deuda anterior. Son dos ON que vencían en 2017 (por US$ 150 millones) y otra (de US$ 65 millones) en 2020.

Irsa Propiedades Comerciales, dueña de los 15 shoppings del grupo y edificios comerciales, tenía una deuda de US$ 240 millones con su controlante IRSA. Con este dinero fresco, ese préstamo “intercompany” (compañías del mismo dueño) quedará saldado.

La última emisión de deuda que realizó IRSA fue en 2010, por US$ 150 millones. La vuelta a los mercados de deuda tiene que ver con un mayor atractivo del país. “Vemos un incremento enorme en la demanda. Hay mucha gente queriendo invertir en la Argentina”, destaca Matías Gaivironsky, gerente financiero del grupo Irsa.

Aunque la compañía no sabrá la tasa que le cobrará el mercado hasta el día de la emisión, estiman que será parecida a la de los bonos locales soberanos, que oscila entre 7,5% y 8,5% en dólares. JP Morgan y Citi lideran la colocación. “Según nuestros asesores, el acuerdo con los holdouts está descontado por los mercados. Ellos no creen que haya una gran modificación en la tasa luego”, dice Gaivironsky.

Los bonos anteriores que IRSA está cancelando pagaban tasas de 8,5% y 11,5% (los que vencían en 2017) y 7,78% (que expiraba en 2020). A los primeros, IRSA les ofrece rescatar al 100% del valor nominal, mientras que el título que vence en 2020, la firma ofrece pagar un 50% de su valor.

“En esta etapa, el dinero se usará para cancelar deuda. En vez de tener tres bonos, tendremos uno solo y eso es más cómodo para concentrarlo en la empresa con generación de caja”, detalla el ejecutivo que trabaja con Eduardo Elsztain, gerente general y mayor accionista de IRSA.

“Si a IRSA le va bien, es probable que haya más empresas que quieren financiar proyectos de inversión”, augura.

Las emisiones anteriores fueron por 10 años, mientras que la actual será por 7. Para conseguir la tasa que se espera –parecida a la del país– los bancos recomendaron ese plazo, más corto.

Fuente IEco