Entre los productos de consumo masivo, las bebidas sin alcohol explican casi el 13% de la facturación. Las gaseosas de segundas marcas, como Manaos, Secco, Pritty, Cunnington, Cabalgata, La Bichy, entre otras concentran más del 25% del consumo. En tanto, el 66% del volumen es comprado por los consumidores de niveles económicos bajo superior y bajo inferior, según la consultora Kantar Worldpanel.

Las segundas marcas son aquellas de origen nacional que tienen un precio en promedio 40% más bajo que las marcas líderes. “El consumidor argentino es marquista, pero existe un mercado que tradicionalmente estuvo dominado por las líderes y hoy tienen un rol importante las segundas marcas”, cuenta Carolina Nuñez, gerente de Nuevos Negocios de Kantar. En tres de cada 10 hogares que compran una gaseosa de marca líder, también se encuentra una de segunda marca.

Los consumidores que eligen estas marcas son en general, familias numerosas, con hijos chicos de hasta seis años y viven principalmente en el interior del país.

A través de los autoservicios y almacenes se comercializa el 75% del volumen total en litros y el 50% de los hogares que compra segundas marcas lo hacen en autoservicios, mientras que el 25% las adquiere en almacenes.

Las segundas marcas son compradas cada 16 días, mientras que las líderes cada 10 y los hogares adquieren en promedio la misma cantidad de litros: 5,65 en promedio.

Fuente | IEco