El juez Thomas Griesa evitó pronunciarse hoy sobre el grupo de los holdouts llamados “me too”, que buscan los mismos derechos que los bonistas de deuda reestructurada, y reiteró que la mejor salida para el litigio entre la Argentina y los fondos buitres es una negociación.

En una audiencia en la Corte de Nueva York que duró unos 90 minutos, los fondos buitres que ganaron un juicio a la Argentina por deuda en default pidieron a Griesa que otorgue a 48 demandas por 6.100 millones de dólares los mismos derechos del fallo a su favor por 1.700 millones.

El viernes 16 de octubre el fondo de Paul Singer le había pedido a Griesa una audiencia para proponer pagos en cuotas a cambio de que la Argetnina reconozca el total de la deuda. Pero Griesa evitó pronunciarse ayer sobre el tema y su decisión podría demorarse varios días.

El calendario de audiencias continuará el viernes 30 cuando la Argentina deba presentar nuevos argumentos para justificar la demora en la entrega de información sobre activos embargables del país.

Fuente: IEco