La agencia de calificación financiera Fitch colocó este miércoles la deuda soberana de Brasil en categoría especulativa, de BBB- a BB+, lo que aumenta la presión sobre la presidente Dilma Rousseff, quien corre peligro de ser destituida por el Congreso.

Fitch justificó su medida ante una “recesión económica más importante de lo previsto” y una“mayor incertidumbre sobre la situación política del país”, que amenaza su capacidad de reembolso de la deuda. La decisión también provocó que Brasil pierda su status de nación con“grado de inversión”.

Fitch es la segunda agencia que baja la nota soberana de Brasil a categoría especulativa o “basura”, tras Standard & Poor’s en septiembre pasado, lo que puede provocar una fuga de capitales, porque muchos fondos de pensiones y otros grandes inversores tienen que desprenderse de bonos cuando dos agencias por separado los califican fuera del grado de inversión.

Además de esta nueva rebaja en la calificación de la deuda soberana brasileña, su perspectivapermanece negativa. Algo por lo cual Fitch podría volver a reducir la nota durante los próximos meses.

Fitch ya había recortado la nota de crédito de Brasil en octubre pasado, alegando un mayor endeudamiento del Gobierno, además del aumento de los desafíos para la consolidación fiscaly el empeoramiento de la perspectiva de crecimiento económico.

Brasil ha pasado en menos de cinco años de la posición de vital emergente al de país en pleno colapso que acumula malas notas.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé que el país seguirá en recesión en 2016, con un retroceso de su PIB del 1 por ciento. Si esto se confirma, por primera vez desde 1930-31 Brasil estaría en recesión durante dos años seguidos.

Los mercados brasileños profundizaban sus pérdidas tras el anuncio. El Bovespa, el principal índice bursátil, perdía un 1,24% y el real, la moneda brasileña, se debilitaba más de un 2%frente al dólar.

Lamento oficial

La pérdida del grado de inversión por parte de Brasil es “grave” y muestra que el Gobierno no ha hecho todo lo necesario para responder a la crisis que vive el país, dijo este miércoles elministro de Hacienda Joaquim Levy.

El ministro guardó silencio cuando los periodistas le preguntaron si permanecería en su cargo.

En un comunicado, Levy destacó que cumplir con el objetivo de superávit fiscal primario era “indispensable” y añadió que seguía confiado en que la economía de Brasil retomará la senda del crecimiento, luego de que la agencia Fitch Ratings decidió recortar el grado de calificación de deuda del gigante sudamericano para dejarla en categoría especulativa.

Fuente Infobae